Análisis de la comparecencia de Ana Mato en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados

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Han pasado algunos días desde que el 27 de febrero se produjo la esperada, por inhabitual, comparecencia de la Ministra de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad (de Sanidad), Ana Mato, en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados y se puede por ello analizarla con la debida serenidad y reposo.

Cuatro horas y media de comparecencia para tratar los 50 asuntos planteados por los distintos grupos a la Ministra que no ha comparecido en la Comisión desde el 1 de febrero de 2012, y para informar de la posición del gobierno en la comparecencia que en su momento hizo a petición propia. Las peticiones de comparecencia de los distintos grupos versaban sobre distintos asuntos relacionados con la sanidad, con los servicios sociales y con las políticas de igualdad, competencias importantes y diversas que caen bajo la responsabilidad política de Ana Mato. Cuantitativamente las comparecencias habían sido solicitadas con la siguiente distribución: Grupo Socialista, 21; Izquierda Plural, 13; Grupo Mixto, 9; Grupo Catalán 6,; y UPyD, 1.

 

Entre las peticiones para que informara el gobierno en la Comisión destacaban las relacionadas con asuntos sanitarios (28) y, dentro de ellas, siete específicamente relacionadas con la políticas farmacéutica, y seis, directamente afectadas por el contenido del RDL 16/2012 de 20 de abril de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones (RDL 16/2012). Sobre servicios sociales se habían planteado nueve peticiones de comparecencia y siete sobre asuntos relacionados con la dependencia. La comparecencia a petición propia por parte del gobierno estaba planteada de forma muy general. al referirse a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS)

 

El formato convenido para una comparecencia de estas características difícilmente podía responder a las demandas de los grupos, que pedían que se estableciera un debate sobre los distintos asuntos planteados. Tantos asuntos distintos, sobre materias también muy distintas y con un grado de urgencia y actualidad modificado sustancialmente por el tiempo transcurrido entre la petición y la respuesta, debatidos individualmente, harían la comparecencia inviable. La mesa de la Comisión decidió un formato en el que los asuntos se trataran de forma agregada, tanto en las intervenciones de la ministra como en las de los distintos grupos. Así planteado, el formato claramente dificultaba el debate y presumiblemente la sesión se convertiría en un conjunto de monólogos con muchos asuntos repetidos y con escasa capacidad de profundización en cualquier asunto concreto. En realidad este el proceder al que cada día nos tiene más desesperadamente acostumbrados un Parlamento que seguramente, por ello, cada día está mas alejado de la realidad y del interés de los ciudadanos. El resultado ya puede avanzarse que respondió a lo previsto.

 

Además, tanto unos como otros nos han acostumbrado a que estos monólogos los lleven escritos y no solo en sus primeras intervenciones, sino sorprendentemente incluso en los turnos de réplica, con lo que el Parlamento se convierte con frecuencia en una aplicada sala de lectura. Esto es especialmente frecuente en el caso de los ministros, porque sus gabinetes, o por seguridad o por justificar su existencia, les preparan detalladamente las intervenciones con profusión de datos, lo que hace cualquier debate aún más farragoso y, con frecuencia, falto de interés.

 

En este entorno se produjo después de un año la comparecencia de la ministra en la Comisión, comparecencia que además estaba en todo momento sobrevolada por un contexto político-personal muy marcado por los últimos acontecimientos relacionados con la trama Gürtel, que involucraba al exmarido de la ministra, con las nuevas averiguaciones sobre el caso por parte de la unidad de la policía especializada en estos asuntos, la UDEF, y con el añadido tremendo de los papeles del Sr. Bárcenas.

 

Relacionado con esta situación debe resaltarse lo que afirmó en su intervención el Sr. Martínez Olmos: "la Mesa y la Junta de Portavoces votaron, vetando, que habláramos aquí de una petición que hicimos para que usted diera cuenta de cómo el tema Gürtel le afectaba a su capacidad para dirigir el ministerio". No todos los diputados se ajustaron a esta decisión y en distintos momentos se relacionó a la ministra con los asuntos vetados, que fueron considerados, en su réplica, como injuriosos.

 

El texto de la Comparecencia en su totalidad está publicado con todo lujo de detalles, como corresponde, en el DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, en el número 265 del apartado de Comisiones, por lo que en este comentario solo se van a hacer un conjunto de valoraciones sobre las posiciones de la ministra y algunas de las que se consideran mas destacadas por parte de los diputados de los distintos grupos

 

Valoración y comentarios sobre el contenido de la comparecencia

 

La ministra Mato tuvo una primera intervención larga y leída de casi 50 minutos en la que fue desgranado de forma descriptiva sus quehaceres en este año, en las distintas y variadas áreas de su Departamento: Sanidad, Dependencia, Mujer, Familia, Juventud, Igualdad, Mayores y en general políticas sociales. Incorporó a su discurso cifras y cifras de los distintos apartados tratados, que en algún caso se repetirán en estos comentarios.

 

No sorprendió la Sra. Mato en esta primera intervención, ya que repitió uno por uno sus planteamientos expresados a través de los medios y de sus intervenciones en las distintas sesiones de control al gobierno en las que ha sido preguntada por aspectos concretos de su gestión, tanto en el Congreso como en el Senado. Se refirió varias veces a la herencia recibida, a las pensiones, al paro junto a lo que aquí la traía; al año en el que ha gestionado desde la máxima responsabilidad la sanidad española.

 

Repitió una vez más la situación de quiebra en que se encontró el SNS con los ya famosos 16.000 M€ de deudas, deuda que se había incrementado en un 173 por ciento entre 2009 y 2011, con una morosidad de más de 500 días que ponía también en situación de quiebra a muchas pequeñas y medianas empresas; sistema lleno de ineficiencias y que lo hacía prácticamente insostenible. Citó, en un rápido catálogo de desastres, que se trataba de un sistema carente de normas claras; con ciudadanos excluidos del mismo, como los parados de larga duración y los profesionales liberales, y con la atención integral e indebida a los inmigrantes sin papeles, que la conseguían a través del empadronamiento, del que abusaban a su vez otros ciudadanos no nacionales de la UE, lo que según un informe del Tribunal de Cuentas de 2009, muy repetido y nunca analizado con rigor, significaba un gasto indebido o fraudulento de 1.000 M€ al sistema; sistema que presentaba una manifiesta falta de cohesión y equidad por las distintas políticas y prestaciones que prestaban las distintas CCAA; con unos profesionales fuertemente desmotivados. Un modelo, además, planificado para una oferta dirigida a los agudos cuando la mayor demanda es de crónicos; y con una prestación farmacéutica singularizada por un uso poco racional del medicamento que se traducía en un consumo de 5 puntos por encima del correspondiente a nuestro entorno europeo.

 

Así describió el panorama que se encontró hace poco más de un año y es por lo que, dijo la Ministra, se tuvieron que tomar urgentemente un conjunto de medidas, algunas de ellas contra sus deseos y su programa, medidas que pasó a describir sucintamente.

 

Antes de entrar en dicha descripción, repitió una vez más su voluntad de diálogo llamando a todos los grupos y a todos los agentes a un Gran Pacto Nacional por la Sanidad, que comparó con el Pacto de Toledo sobre pensiones, lo que consideró fundamental para poder asegurar la viabilidad y sostenibilidad del SNS y, declarando, una vez más, rotundamente, que su modelo de sanidad está centrada en el ciudadano. Si el Pacto de Toledo pretendió sacar del debate político permanente las pensiones, eso mismo cabría esperar de ese pacto por al sanidad, y por eso sorprende que la Ministra diga que no "quiere hacer política con la sanidad". Cabe preguntarse ¿qué es lo que ha hecho en este año el gobierno modificando de forma unilateral aspectos políticos sustanciales del modelo del SNS, que se ha definido por distintas leyes y distintos gobiernos en estos últimos 25 años?

 

La primera medida a la que hizo una detallada referencia fue la relacionada con el Plan de Pago a Proveedores (PPP) y la posterior creación del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), desarrollada por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas (MHAP). El PPP con casi 30.000 M€ en 2012 había permitido la supervivencia de muchas empresas y había salvado miles de puestos de trabajo; el PPP, en un 73 por ciento, se habia dedicado a saldar deudas sanitarias. La primera opción del FLA es atender demandas de gasto del sector sanitario. Mucho se puede decir de estas deudas que corresponden a la gestión de las CCAA, de todas, y que fundamentalmente lo que ponen de manifiesto es la insuficiente financiación de las mismas o el inadecuado sistema de presupuestación que utilizan las CCAA en relación con el área sanitaria.

 

En todo caso, lo que la ministra no dijo es que este PPP no es gratis. Que genera un crédito a 10 años a las CCAA deudoras y a un interés del 6 por ciento que da un grupo de bancos con aval del Estado y con la intermediación del ICO y por tanto con nulo riesgo. Un buen negocio para esos bancos que se financian a menos del 1 por ciento en el Banco Central Europeo.

 

Inmediatamente se refirió al RDL 16/2012 que resumió y valoró muy positivamente. Afirmó una vez más que la norma ha conseguido un aseguramiento más universal que el que nunca ha existido en España; había incluido a los parados de larga duración y a los profesionales colegiados. De nuevo relató el descubrimiento, a través de la explotación adecuada de las bases de datos, de la existencia de 800.000 beneficiarios falsos. La norma pretende dar un trato igual a los extranjeros en España que el que tienen los españoles cuando viajan al extranjero. Así dicho y simplificando puede sonar bien y ser por todos compartido; pero como se comentará mas adelante, el asunto es más complejo. No se ha variado el contenido de la Ley 33/2011 de extranjería. No se ha dejado a ningún inmigrante en situación administrativa irregular sin cobertura sanitaria, lo que es una verdad a medias, como así ha apreciado y rectificado para el País Vasco en un auto el Tribunal Constitucional (TC) permitiendo allí la aplicación de su normativa que contemplaba la cobertura sanitaria total para estos colectivos, por razones de derechos humanos, y de salud pública. El TC no ha necesitado entrar en el fondo de la cuestión y a eso se acoge el Ministerio para no rectificar para el conjunto de España, en una clara manifestación de defensa de la cohesión, del respeto a los derechos humanos y de prevalencia del mantenerla y no enmendarla. Pero la ministra sí valora positivamente que ese mismo auto del TC considere conveniente aplicar el copago a pensionistas, que el gobierno del País Vasco tampoco deseaba aplicar y sobre el que el Tribunal tampoco había entrado en el fondo. En este mismo día de la comparecencia el Defensor del Pueblo se había unido a esta clara demanda de solidaridad y defensa de la salud pública. Poco parece importarle a la ministra Mato.

 

Se ha escrito, hablado y discutido mucho sobre el RDL 16/2012 y se seguirá haciendo, porque hay muchos que no lo comparten: los ciudadanos que se manifiestan, los pensionistas, una gran mayoría de los profesionales sanitarios,; distintos partidos políticos y CCAA que lo han recurrido al TC. Y tampoco el Defensor del Pueblo. ¿A quién le gusta? Parece que a quien o quienes lo han elaborado y, por supuesto, a los que lo han aprobado contra viento y marea.

 

Seguramente el más grave problema de esta norma es que impide o imposibilita en gran medida un acuerdo social y político amplio, como el que pide la Ministra para la sanidad, y ella lo sabe. Por eso puede y debe deducirse o que no se quiere el acuerdo y todo es un puro ejercicio de cinismo o si verdaderamente se quiere es urgente la modificación del RDL 16/2012 en algunos de sus aspectos importantes, pero especialmente en lo referente a la universalización y a la nueva base del asegurado y beneficiario como sujetos del derecho a la salud contemplado en la Constitución.

 

La Ministra valoró como muy necesaria la aprobación de una cartera de servicios única en todo el territorio a lo que está dedicando un importante esfuerzo, y puso como ejemplo de adelanto de este objetivo el calendario vacunal único, que además a través del sistema de compra centralizada ha significado importantes ahorros. El día a día vuelve a contradecir a la Ministra: no hay tal acuerdo "vacunal". Madrid no es la única CCAA que va por libre.

 

Se refirió detalladamente a la cartera complementaria y las prestaciones ortoprotésicas, dietoterápicas y al transporte sanitario, que están a punto de ser regulados con detalle con los mismos o similares presupuestos que los empleados en el copago farmacéutico, con tramos y aportaciones en función de los niveles de renta que ahora se quieren de nuevo modificar.

 

A continuación se detuvo en la prestación farmacéutica, no citando la palabra copago, sino "participación del ciudadano"; a la implantación de los precios menores y a los más bajos de aplicación mensual; a la desfinanciación de algunos medicamentos de bajo precio muy en desuso, que han permitido aprobar otros de alto coste (+ de 1.000 €/envase) para patologías complejas, entre las que citó el ictus, y afirmó que la Agencia del Medicamento sigue apostando por la innovación, la medicina personalizada y los avance biomédicos.

 

Aprovechó la comparecencia para adelantar los datos de enero del gasto farmacéutico, que volvió a suponer un menor gasto de 118 M€, lo que acumula un ahorro desde la aplicación del RDL de 1.285 en siete meses, acompañado de un importante descenso en el número de recetas abonadas, que es un claro efecto y muy controvertido del copago, al que no hizo referencia. Parece que solo tiene interés por el ahorro.

 

Puede pensarse que lo que también podría y seguramente debería haber dicho la Ministra es algo más en relación con esta importante prestación sanitaria. En primer lugar, que libre y motivadamente se ha optado por disminuir el gasto farmacéutico cargando la parte más sustancial de este ahorro directamente sobre los ciudadanos, incrementando el copago de forma exagerada y especialmente sobre los mayores que más consumen porque más lo necesitan, sobre los crónicos y los pensionistas en suma, y no, una vez más, como se ha hecho en los dos últimos años y en parte se sigue haciendo, sobre las empresas, los laboratorios, la distribución o las oficinas de farmacia. Quedaría más claro y al menos se podrían valorar los pros y contras de una medida de estas características teniendo en cuenta a todos los afectados por la misma. En un año solo los pensionistas van a aportar a través de ese 10 por ciento entre 700 y 800 M€ y otros 300-400 M€ por el copago del 100 por cien de los medicamentos desfinanciados. Ahí está el ahorro y estos son los que pagan la parte mayor que, además, dice la Ministra que lo hacen en función de su renta y no como en el modelo anterior en el que ese factor no era tenido en cuenta. Hablar de la renta de los pensionistas en un país con pensiones medias de 900 € mensuales puede parecer demagógico por parte del gobierno que debe considerarlas suficientes ya que no las ha revalorizado con el IPC en contra de sus reiterados compromisos de hacerlo. Y también debería decir que el sistema diseñado y escasamente pensado y evaluado hace que adelanten los pensionistas una parte del copago que les es reembolsado tarde mal y nunca y según el criterio y medios y voluntades de las distintas CCAA, en un claro y definitivo ejemplo de falta de cohesión y de coordinación ministerial, que ratifica lo dicho anteriormente ya que la Ministra anunció que ahora está pensando introducir entre 18.000 y 100.000 € de renta anual dos nuevos tramos, para hacer más lógico y lineal un copago tan mal pensado y tan claramente improvisado.. Con esta nueva reforma junto con la actualización con el IPC de los topes de copago, de nuevo se complicará la gestión de esta medida que, además, parte de un elemento clave, la renta, que tiene un desfase inevitable de casi dos años, en los que a los ciudadanos les están pasando demasiadas cosas negativas en relación con su renta. Pero en todo caso bienvenida sea esta rectificación, esperemos que no sea la única

 

Se refirió a continuación a los asuntos relacionados con la ordenación profesional y a los recientes acuerdos suscritos con el Foro de la Profesión Médica que debe culminar en la confección de un esperado Libro Blanco.

 

Parece que la Ministra ha descubierto ahora la importancia de los profesionales en el sector. Sobre todo cuando el conflicto en la CA de Madrid, del que la ministra se ha inhibido clamorosamente, ha puesto de manifiesto el tremendo desencuentro entre gobierno y profesionales. Lo de esperar a un Libro Blanco está muy bien, llenan los anaqueles de las librerías ministeriales, son poco leídos y cuando lo son suele ser tarde, porque la realidad con sus urgencias nunca bien abordadas por falta de planificación, los ha dejado obsoletos.

 

La Sra. Mato hizo una referencia concreta a todo lo relacionado con las nuevas tecnologías, al esfuerzo para poder disponer de una tarjeta interoperable en todo el territorio de la que indicó que ya se dispone de 16 millones en 11 CCAA, y concretó los esfuerzos que se están coordinando desde el Ministerio en relación con la telemedicina, la receta y la historia clínica electrónica. Poco que comentar. Lo que parece sorprendente es que a estas alturas y con el enorme desarrollo de las TICs y del conjunto de redes de todo tipo, condición y dimensión, en CCAA importantes y punteras en riqueza, población y medios no se disponga de receta electrónica. ¿Alguien quiere, puede y sabe explicarlo? ¿Por qué no lo explica la propia ministra?

 

La Ministra declaró con firmeza y cierta solemnidad su máximo respeto a las decisiones de las CCAA que se esfuerzan cada día en la sostenibilidad del SNS, a la vez que vigila con atención que las decisiones de las mismas no invadan las competencias del Estado, y que con sus actuaciones no produzcan discriminaciones en la atención a los ciudadanos. Citó como ejemplos las actuaciones relacionadas con el € por receta en Madrid y Cataluña; las subastas en Andalucía, lo que aprovechó para citar el alto grado de desarrollo de la sanidad privada en dicha comunidad, y se reafirmó en su voluntad de preservar la equidad de acceso a todas las prestaciones del sistema en todos los territorios.

 

Pero dicho eso, que parece impecable, ni una palabra sobre los recientes y sin resolver conflictos sanitarios de envergadura entre los que es de destacar el de la CA de Madrid, que lo ha visto y sentido de cerca porque las manifestaciones que se han producido en relación con el proyecto madrileño solían pasar por delante de su despacho. No se debe confundir respeto con inhibición. En Madrid se está planteando una afectación seria al modelo asistencial que a base de eufemismos unos dicen que externalizan y otros que reprivatiza, pero que muchos no comparten. Una huelga sanitaria es un hecho muy importante y con importantes repercusiones de corto, medio y largo plazo para la salud de los ciudadanos. Que esa huelga se mantenga por semanas es un hecho excepcional y que debería marcar un primer nivel de alarma social y política. Se ha dicho que el ministerio ha estado observando, respetando, no interviniendo. No se planteaba un problema competencial. Cada Comunidad puede buscar y aplicar las fórmulas de gestión que considere más oportunas y son todas respetables. Así que, inhibición. En un conflicto laboral como el de Iberia, la presencia del Ministerio de Fomento es y ha sido permanente, constante y decidida, buscando fórmulas, aproximaciones, arbitrajes y mediadores. En una huelga sanitaria de mucha más envergadura social, el ministerio de Sanidad ha optado desde el respeto, por la inhibición. También cabe preguntarse si este respeto e inhibición puede deberse a que simplemente el ministerio y la Ministra comparte decididamente el modelo de gestión que plantea Madrid y que se quiere extender a otras CCAA gobernadas por el PP.

 

Finalmente se refirió al asunto de la carne de caballo como un problema, en principio, no sanitario, y que debe abordarse como un fraude de consumo y no de salud pública para lo que se está en contacto a través del COREPER con la UE.

 

En resumen, 27 minutos para tratar de los asuntos directamente relacionados con la sanidad, para rendir cuentas de un año de gestión que ha generado 28 peticiones de comparencia sobre asuntos directamente sanitarios y una propia, y que en el que se han introducido cambios sustanciales en el modelo sanitario público, que lo han convertido, según el CIS, en una de las preocupaciones más destacadas por los ciudadanos, cuando no lo era en absoluto. Ese sería un primer resumen.

 

Intervenciones de los grupos

 

Sólo se van a comentar algunas de ellas y en los aspectos que se consideran más destacables.Como se ha indicado, se dispone de la versión completa en la web del Congreso para todo aquel que quiera mas precisión o ampliación. http://www.congreso.es/publicoficiales/L10/CONG/DS/CO/DSCD-10-CO-265.PDF

 

En primer lugar se quiere destacar que los responsables sanitarios en este debate de grupos políticos significativos del Congreso son médicos: PP, Izquierda Plural y Grupo Socialista. Ello hizo que sus intervenciones ofrecieran un contenido que puede considerarse más completo, porque a la valoración política que cualquier diputado puede aportar unen un conocimiento muy directo, más técnico, pero también más emotivo de la función sanitaria, emoción que siempre enriquece la política.

 

De las intervenciones del Sr. Martínez Olmos, del Grupo Socialista, podría destacarse su total desacuerdo con la figura del asegurado como sujeto básico del SNS, reclamando la universalización como estaba planteada en las leyes sanitarias de estos 25 años. Su oposición rotunda al copago como ha sido diseñado y aplicado, planteando una alternativa a través de las subastas de ámbito estatal que conseguirían mayores ahorros. Subastas a que en el caso de Andalucía han sido recurridas por el Gobierno a instancias del MSSSI al TC. Destaca que estas medidas en su conjunto dañan a la salud de los españoles y que un futuro gobierno socialista las derogaría. Considera por tanto claramente negativa la gestión de la ministra en su conjunto y por ello pide su dimisión.

 

Se valoran de especial rotundidad las intervenciones del Sr. Llamazares, de la Izquierda Plural. Empezó reconociéndole a la Sra. Mato la legitimidad de origen, pero negándole la legitimidad de ejercicio. La afectación por el RDL 16 a la universalidad y su sustitución por la figura del aseguramiento que la ministra calificó en una segunda intervención como puro asunto terminológico recogido por la burocracia comunitaria en numerosas Directivas, es considerada por el diputado como un elemento central que imposibilita cualquier acuerdo con su grupo; que rompe los puentes.

 

Una afirmación tajante del Sr. Llamazares frente a otra afirmación en sentido contrario de la Sra. Mato: no es cierto que nuestro sistema sanitario sea insostenible. Desde luego si se toman determinados indicadores básicos es difícil que el sistema sea considerado insostenible. El gasto sanitario público sobre el PIB es inferior entre 1 y 1,5 puntos al de otros países de nuestro entorno y con sistemas universales de protección, y las valoraciones en resultados medidos con parámetros similares son en muchos casos mejores. Un sistema así sería valorado en términos económicos como más eficiente. Otra cosa es que no se esté por el modelo actual del SNS, que no se comparta, por ello se quiera demonizarlo para que se perciba como insostenible. La Ministra y otros muchos miembros del gobierno y del PP aquí y en distintas CCAA se dedican, como indicaba el diputado, a "tirar piedras contra el sistema sanitario porque lo que se pretende es cambiarlo" porque este no les gusta.

 

Verdaderamente, tiene difícil justificación que se afirme por la máxima responsable del SNS, rotunda y públicamente que el sistema está en quiebra. Y que algunos responsables de importantes CCAA, como la de Madrid, digan que los que verdaderamente son eficientes son en terminología empresarial los competidores, la sanidad privada, los que detentan concesiones administrativas que ellos mismos asignan. El Sr. Llamazares ante esta situación se pregunta y le pregunta a la Sra. Mato: ¿Qué pensarían de un empresario que dijera que su empresa es una ruina y que el competidor lo hace mejor y además si ese empresario, le da la comercialización de su empresa en las zonas más favorables desde el punto de vista de ventas al competidor? Dirían ustedes que es un enemigo, ¿no? Bueno, pues ustedes es lo que están planteando en la gestión del sistema sanitario. Son ustedes el caballo de Troya dentro del sistema sanitario: de intereses que no tienen nada que ver con los intereses ciudadanos y que tienen más que ver con los intereses de convertir el sistema sanitario…fundamentalmente en un mercado para unos pocos"

 

Es por ello por lo que se considera que "nunca hemos estado más lejos de un acuerdo, nunca; de un acuerdo en sanidad y en servicios sociales. Se han encargado de volar todos los puentes". Se llega a esta afirmación porque se considera que previo a cualquier diálogo es preciso reconocer al otro. Y el Sr. Llamazares afirma que "usted no ha reconocido a ninguno de los portavoces de esta Comisión. ¡A ninguno! Por tanto, ¿qué va a dialogar con nosotros? ¡Primero tiene que reconocernos! Reconocernos como oposición, reconocernos como parlamentarios, y luego, a partir de ahí, empezará el diálogo y si acaso, si acaso, el acuerdo"

 

La conclusión por tanto del Sr. Martínez Olmos como del Sr. Llamazares es que valoran como imposible un acuerdo partiendo de la situación actual. Afirman que se ha cambiado de manera unilateral el sistema sanitario público; que se ha pasado sin debate alguno de un sistema universal a un sistema de seguro, y así está claramente expresado en el RDL 16 y así se contempla en el Plan de Reformas que se ha enviado a Bruselas.

 

Sobre las incorporaciones de colectivos a la cobertura de la prestación de la sanidad pública que se contemplan en el RDL 16/2012, aspecto que se considera destacable ya que la Ministra lo ha repetido incansablemente en cualquier lugar en que ha tomado la palabra y de forma detallada en esta comparecencia, el Sr. Llamazares le recuerda con vehemencia que eso no es así, y que lo que ocurre es que la Sra. Mato no se lee las leyes. Afirma que "la disposición adicional sexta de Ley de Salud Pública mandataba al Gobierno a que los parados se incorporaran al sistema sanitario y se hizo antes de su llegada. Mandataba que los profesionales en un plazo de seis meses se incorporaran al sistema sanitario" Por ello felicita a la ministra por haberlo hecho, pero no que fuera una iniciativa "ex novo" del RDL 16/2012.

 

Otro aspecto que ha sido recurrente en la comparecencia, que no debate, es, como se ha comentado, lo que la Sra. Mato llama turismo sanitario. Mezcla asistencia sanitaria a inmigrantes sin papeles con turismo sanitario. No es para nada la misma cosa. Primero tendría que precisar, lo que nunca ha hecho la Ministra lo que entiende por turismo sanitario y luego separar claramente cómo y con qué derechos, normativas, mecanismos y convenios se atiende a la población extranjera en España. Debe explicar qué derechos y obligaciones tienen los ciudadanos de la UE y del espacio económico europeo en España; que derechos y obligaciones tienen los ciudadanos extranjeros de los países con convenios específicos de atención sanitaria en España; que derechos uy obligaciones tendrían los extranjeros que no perteneciendo a ninguno de esos colectivos están recibiendo atención sanitaria en España cuando su situación administrativa es de plena legalidad y también debe distinguir en cada uno de esos casos, si esos extranjeros son residentes permanentes o se encuentran transitoriamente en España, por ejemplo haciendo turismo. El tratamiento, la normativa y la administración de la atención sanitaria en cada uno de esos distintos supuestos es muy diferente y así lo recoge detalladamente en el informe tan citado del T. de Cuentas que es tan detallado y extenso que se ha editado como una publicación separada del propio tribunal, y que se refiere a la mala gestión de la facturación de los servicios prestados a cada uno de esos grupos por las distintas CCAA y que cifra como máximo gasto no cobrado por las CCAA, se insiste, en 400 M€, que con ser una cifra importante es 2.5 veces inferior a esa tan redonda y mediática de 1.000 M€ por "turismo sanitario". Es por ello seguramente que el Sr.Llamazares al tratar de este asunto se refiere a que no es un problema de ajuste sino de desbarajuste.

 

A los datos relacionados con el repago o copago o participación ciudadana en los gastos del sistema, que por eufemismos no debe quedar, el diputado aporta datos de un estudio sobre una muestra que considera representativa, que por su importancia y contundencia se recogen textualmente y que ponen de manifiesto que el gasto medio por pensionista y mes desde que en julio se comenzó a cobrar el 10 por ciento, es de 11.18 € a lo que añade otros 7 €/mes por el copago al 100 por cien, como se ha comentado, de los medicamentos desfinanciados. Y añade que lo mas grave de esta medida es que lo que "está provocando es que una parte de los pensionistas, de los crónicos no reconocidos sino como tratamientos de larga duración, porque crónicos solamente se reconocen unos pocos -casi el 17 % de estos pacientes-, no retiren uno de los fármacos prescritos. Pero si lo vemos en función de la renta, aquellos pacientes que cobran menos de 400 euros -el 28 % de los pacientes- no retiran uno de los fármacos, alguno de ellos fundamentales para el tratamiento. Con ello, ¿qué se cumple? Los datos internacionales y de la Organización Mundial de la Salud: Que ustedes a corto plazo iban a ahorrar, pero que a medio y largo plazo iban a provocar dificultades de salud añadidas y por tanto un mayor gasto sanitario"

 

Otro asunto que ha recorrido toda la comparecencia de la Sra. Mato y que ya se ha comentado se refiere al liderazgo. Sobre este asunto también el Sr. Llamazares insistió lamentando su dejación, y aportando un argumento "fuerte" al afirmar que "estamos ante un verdadero asalto al sistema sanitario público por intereses privados del sistema financiero" y, ante esta situación, la "señora Ministra, la alta inspección del Estado, la abogacía del Estado no quiere saber nada de este tema y la garantía de los principios básicos del Sistema Nacional de Salud no se cumple por parte del Ministerio de Sanidad"

 

No es frecuente que en estas comparecencias se salgan los diputados de los cauces que los asuntos contienen, pero algunas veces y en las intervenciones de diputados "senior" se encuentran algunas referencias político-didácticas que al margen de que sean o no compartidas enriquecen la rutina de la confrontación basada solo en "el y tú más" aunque pueda parecer de extrema dureza. Por ello se quiere hacer una referencia expresa a las dos reflexiones, duras reflexiones con las que terminó sus intervenciones el Sr. Llamazares. Citando al Génesis, dijo " tiene usted la marca de Caín. La marca de Caín significaba que nadie podía ir contra Caín porque corría el peligro de provocar la ira de Dios"; por ello "nadie podría pedirle la dimisión, porque ya tiene usted al señor Rajoy, que la respalda". "Esa marca de Caín la acompañará a todas partes. Usted no será la ministra de Sanidad -ya no lo es-, únicamente se trata de saber cuándo van a coincidir principios y realidad" Posteriormente hizo otra reflexión que debería hacer pensar a todos los responsables políticos y especialmente en estos momentos de profunda crisis y desmoralización colectiva en que todo el mundo busca referencias donde poderse agarrar y que, cuando quiere hacerlo, a los políticos solo encuentra que ninguno reconoce error alguno, y si existe el error es debido a lo hecho por el otro. En este sentido el Sr.Llamazares quiso alertar a la Sra. Mato "sobre la tentación de considerar que antes de ustedes prácticamente fue el abismo y gracias a ustedes salimos del bache. Es una tentación "adanista", que es muy frecuente en la tradición española, pero que no nos ha traído buenos resultados, en la mayor parte de los casos resultados muy negativos o dramáticos"

 

Esto debería valer para todos, y para todo, no solo al hablar de sanidad, de economía, de recortes, o de corrupción. Para todo y para todos.

 

Hubo muchas más cosas. Pero se han intentado destacar las que corresponden a una función de control democrático a un gobierno y a una Ministra que ha pretendido escapar lo más que ha podido de ese control, a la vez que ha gestionado, no liderado, una de las reformas más intensas y poco participadas de una función política esencial en un estado social y democrático de derecho, como es la atención sanitaria considerada como derecho de ciudadanía.

 

Se puede decir que no se ha hecho referencia a las intervenciones del representante del PP. El Sr. Cervera es un conocedor destacado de la sanidad en general y de la pública en particular, es médico, ha sido Consejero de una importante CCAA como la de la Valencia, donde se han comenzado a experimentar modelos de gestión público-privada con intensidad y suerte diversa, que seguro que en su gestión tuvo aciertos y mejoras en el funcionamiento de los servicios, pero que como tantos otros gestores no fue capaz de presupuestar con suficiencia el sistema, siguiendo la inercia de que lo importante es lo que contiene inicialmente el presupuesto, siendo lo realmente cierto que eso solo es una previsión y lo que realmente es cierto es el presupuesto liquidado. Ningún gestor sanitario podría estar tranquilo si consigue aprobar un presupuesto menor que el liquidado el año anterior. Por ello en Valencia hay dificultades presupuestarias generales y sanitarias, que afectan incluso a un sector en el que las cosas son mas previsibles como es el del gasto farmacéutico.

 

Dicho esto, las intervenciones del representante del PP no aportaron nada original. Se limitó a refrendar lógica y acríticamente todo lo dicho por la Sra. Mato, y a criticar a los críticos con lo que ya es una rutina parlamentaria: "ustedes lo hicieron peor" o ¿por qué no lo hicieron ustedes? Dirigido a los socialistas y a intentar descalificar o "ad personam" o sin aportar argumentos contradictorios a los que criticando o valorando negativamente la labor del gobierno no han tenido anteriormente funciones de gobierno.

 

Fernando MagroSe puede concluir que se ha tratado de una comparecencia que no ha aportado nada nuevo. Que todo era previsible. Que no se ha avanzado en alternativa alguna diferente a lo que sucede en el sector sanitario. Que no se tiene voluntad alguna de avanzar en un acuerdo que hay muchos que consideran imprescindible, entre los que me encuentro de forma decidida, acuerdo con todos, profesionales, ciudadanos, empresas, sindicatos, y partidos políticos, como condición necesaria, para que el sistema sanitario que tenemos sea mejorable, ya que inevitablemente tendrá que ser sostenible, pero para que esa convocatoria sea sincera no puede partirse como se ha hecho de reformas unilaterales radicales y claramente ideológicas.

 

Sobre la ministra poco mas que añadir. ¿Será verdad que lleva la marca de Caín?

 

Fernando Magro, entre otros altos cargos ocupados en la Administración General del Estado, fue responsable del Insalud cuando se elaboró la Ley General de Sanidad