Acciones y Palabras. Sociedad, Seguridad Social y Asistencia Sanitaria

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"Acciones y Palabras. Sociedad, Seguridad Social y Asistencia Sanitaria", es el título del libro que, dirigido por Juan Antonio Abascal, fue presentado el pasado jueves por la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, quien además es autora del prólogo.
Acciones y Palabras. Sociedad, Seguridad Social y Asistencia Sanitaria
Acciones y Palabras

"Acciones y Palabras" es una obra de equipo, en la que han trabajado 16 profesionales del sector sanitario durante los últimos tres años. Se trata de un trabajo ambicioso y generosamente documentado que combina conceptos como amor seguridad y libertad con frías estadísticas, con contrastadas y abundantes cifras y con un relato de rabiosa actualidad sobre los entresijos de lo que está ocurriendo en nuestra últimamente ajetreada sanidad.

 

El habitualmente apacible Salón de los Pasos Perdidos del Senado, lugar de la presentación, estaba abarrotado de cámaras y plumillas, llevados por una curiosidad que iba más allá de la estrictamente literaria. En el estrado se sentaron Juan Antonio Abascal, el director de la obra; Ana Mato, ministra de Sanidad; Pío García Escudero, Presidente del Senado -con gesto serio-, pasó desapercibido que en su discurso dio mucha importancia a la palabra "regeneración", toda una declaración de intenciones tal como están las cosas en el Gobierno y en su partido; a su lado se sentaba el senador Jesús Aguirre, autor de 4 de los capítulos del libro, y, finalmente, el hermano de éste, Miguel Aguirre, Presidente de la Fundación Bengassou, de la República Centroafricana, a donde irán a parar todos los derechos del libro. Es obligado decir que otro de los hermanos Aguirre, concretamente, Juan José, es Obispo de Bengassou.

 

Aspectos generales

 

En la introducción el director aclara que su "propósito es transmitir la seguridad de la pervivencia y el mejoramiento de los principios que han hecho posible nuestro estado de bienestar". Y aunque confiesan que con este libro pretenden sacar el análisis de la asistencia sanitaria y de los sistemas públicos y privados del marco de los llamados "expertos" para volverlo a poner a disposición de todos, se nota que saben de lo que escriben y que han tenido sus propias vivencias en cuantos temas relatan.

 

En el capítulo primero abordan las formas más primitivas o incipientes de la Seguridad Social en lo que denominan "antropología de la Seguridad Social", aunque no se quedan ahí, sino que se retrotraen a la evolución biológica de nuestra especie, a la diversidad de expresiones culturales y hasta a las lingüísticas. Sitúan a los primeros programas de seguridad social, basados en el seguro obligatorio, en la Europa de finales del XIX y su desarrollo en todo el mundo en el siglo XX. Como razones principales ,que dieron lugar a que por primera vez los trabajadores estuvieran protegidos, exponen la descolonización y la institución de nuevos estados independientes tras la II Guerra Mundial, así como la consagración de un derecho humano fundamental, consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1.948.

 

A por el lector activo

 

Actualmente, según las estimaciones de los autores, el 75 por ciento de la población mundial, unos 5.000 millones de personas, no están cubiertas por una seguridad social adecuada, aunque un 20 por ciento cuenten con algún tipo de protección. Y abundando en el problema, citan los 1.400 millones de personas que viven con menos de 1,25 dólar al día, proponiendo soluciones. Esta es una de las originalidades del libro, la de apelar al lector de forma muy directa a que aporte soluciones, a mostrar su desacuerdo, o bien, a enriquecer el relato.

 

Como propuestas a los "desafíos de nuestro actual sistema de salud" citan algunas herramientas importantes como la prevención, la detección precoz y la coordinación de los diferentes sectores de la salud.

 

En nuestro país sitúan el punto de partida de la protección en 1.883 con la Comisión de Reformas Sociales, basada en cuestiones que favorecieran el bienestar de la clase obrera. Dan un exhaustivo repaso de lo que supuso el Seguro Obligatorio (SOE) en diciembre de 1.942, la asunción por parte del INP del Plan Nacional de la Seguridad Social en 1957, que va a dar lugar a la propia Seguridad Social, todo ello aderezado con gran lujo de detalles desde un punto de vista legislativo y social.

 

La Seguridad Social nunca puede estar en estado de crisis

 

Actualidad y crisis van indefectiblemente unidas en la actualidad y llama la atención el siguiente párrafo: "Nunca la Seguridad Social puede estar en estado de crisis. Es decir, puede haber crisis en la gobernanza del soporte económico o ideológico de lo que es un sistema de Seguridad Social, pero jamás se producirá una crisis en la raíz misma de la Seguridad Social".

 

Los autores se atreven a desmentir datos tan generalmente asumidos como que el crecimiento del gasto público en el período que va desde 2002 a 2008 tuvo un incremento del 75 por ciento y recuerdan al respecto que en 2005 la deuda del SNS se puso a cero con el abono de la deuda de 6.036 millones de euros. Por ello una página más adelante confiesan no entender cómo es posible que en 2011 la deuda del SNS fuera de entre 10.000 y 15.000 millones de euros, lo que les lleva a preguntarse "¿cómo financiamos un sistema y qué pasa en el mismo que es capaz de generar, en solo cinco años, el doble de deuda que tenía y que pagamos en 2005?".

 

En el apartado referido al 2012 mantienen que la reducción presupuestaria para el Ministerio de Sanidad supone una disminución de 289,98 millones de euros y que "el problema del gasto sanitario, que muestra una tendencia incesante al crecimiento, lo que sugiere la importancia de ampliar la corresponsabilidad fiscal para adecuar la responsabilidad del gasto a la de ingresos por parte de las comunidades autónomas". En cuanto al acuerdo del Consejo de Política Fiscal y Financiera de julio de 2009, por el que se reforma el sistema de financiación autonómico y se le ceden más recursos a las CCAA, como garantía de igual financiación por habitante, afirman: "la simple lectura de los Presupuestos Generales del Estado no comparte la realidad presupuestaria con la buena intención del Ejecutivo".

 

El progreso tecnológico como determinante del gasto

 

En cuanto a las razones del mayor gasto sanitario los autores no ven claro que se produzca por el envejecimiento de la población, tampoco creen que lo produzca la descentralización territorial y aseguran al respecto que solo un trabajo identifica el progreso tecnológico como principal determinante del gasto. Como hechos incuestionables apuntan que el gasto público en España no ha dejado de crecer tanto en términos absolutos como relativos y que la salud, medida a través de indicadores, no guarda una relación directa con la inversión realizada en el sistema sanitario.

 

Sanidad privada, ese oscuro objeto del deseo

 

El destacado papel de las multinacionales, el reciente protagonismo de las compañías de capital riesgo y la irrupción de constructoras en el sector sanitario lo fundamentan, entre otras razones, en que la Administración garantiza la asistencia pública pero que se desentiende de gestionar. Recuerdan que al día de hoy casi uno de cada tres hospitales es de gestión privada, total o parcialmente. Así que analizan los movimientos que se están produciendo en la trastienda del sector, con distintos modelos de financiación, cambios de titularidad en los hospitales, cambio de accionistas, del sector de los seguros, de los laboratorios, de los servicios de radiología. Destacan los autores la concentración de los seguros y, por el contrario, la atomización de los hospitales y "el desequilibrio que se deriva de una situación de dominio de los seguros que les permite negociar en una situación de fuerza con los hospitales privados". Como ejemplo citan los cuatro primeros grupos de aseguradoras (Grupo Caixa, Sanitas, Asisa y Mapfre) que suman el 70 por ciento de las primas, mientras que las cuatro primeras redes hospitalarias privadas (Capio, Adeslas ,USP y Quirón) apenas copan el 24 por ciento, y los siete grandes hospitales solo alcanzan el 32,8 por ciento del mercado. De ahí, razonan, que las estrategias hospitalarias sean el agrupamiento. Esta es la razón por la que los autores atribuyen el protagonismo de las compañías de capital riesgo en el marco actual, ya que son "las principales animadoras de las operaciones", puesto que el sector privado, atomizado y teniendo que competir con la sanidad pública, es objeto de deseo de los grupos de capital de riesgo que buscan y han obtenido altos grados de rentabilidad, concretamente un 4,29 por ciento, mientras que el mercado bancario está alrededor de un 3 por ciento.

 

Lo seguros de las empresas y las ventajas fiscales

 

Echando cuentas sobre el gasto familiar español en sanidad privada a los autores les sale que las familias dedican cerca de un 3 por ciento de sus gastos totales a la sanidad privada, que un 10,5 millones de personas tienen un seguro privado y que las pólizas han aumentado este año un 1,6 por ciento, aunque en 2010 tuvieron un crecimiento del 5,6 por ciento. Pormenorizando, unos dos millones de asegurados son funcionarios que pudiendo escoger prefirieron en un 85 por ciento la opción privada. Por otra parte, los seguros privados se están popularizando en el ámbito empresarial ya que muchas compañías deciden dar a sus trabajadores una póliza como parte de los beneficios sociales, con lo que la empresa puede deducirse en la declaración de Impuesto de Sociedades y obtener de esta manera ventajas fiscales.

 

Capítulo aparte merece la llamada Private Finance Initiative (PFI), tan en boga en los nuevos hospitales puestos en marcha en Madrid. El modelo Alcira fue el pionero en la concesión administrativa o PFI, con unos resultados inciertos, pues mientras que para los partidarios de la sanidad pública fue un desastre, para los que prefieren que parte de la gestión sea privada, es un ejemplo a seguir. Los números son muy dóciles.

 

Actualmente hasta 477 hospitales de nuestro país pertenecen al sector privado, lo que representa el 51 por ciento de los centros hospitalarios existentes, "llenando un espacio en el que el sector público renuncia a su posicionamiento de mercado". Todo ello está creando lo que los autores califican como "tensión competitiva".

 

La parte ética de las historia la ponen las Fundaciones, ONGs y órdenes religiosas, apartado interesante por la labor filantrópica que desarrollan propietarios de ilustres apellidos, que salen más en revistas como Forbes que como humanitarios mecenas.

 

La publicación acaba con los recursos en red y la importancia de las nuevas tecnologías. Muy útil y orientativa la lista de direcciones electrónicas y páginas webs.

 

La Ministra resaltó en la presentación y en el prólogo del libro que es una obra que el contenido desborda al continente y es cierto. Pero a veces tanta nota a pie de página y tanta profusión de datos y dirección electrónica entorpecen su lectura.

 

Título : "Acciones y Palabras"

Subtítulo : "Sociedad, Seguridad Social y Asistencia Sanitaria"

Autores:Juan Antonio Abascal Ruiz, Jesús Aguirre, Pilar Alcober, Rafael Álvarez Gimeno, Rafael Álvarez Lipe, Manuel Carmona, Miguel Ángel Eguizabal, Carlos María Elvira, Rafael Gallego, Rafael Lapeña, Francisco Martín, Felipe Monroy, Fernando Navarro, Ana Navarro, Gonzalo Navarro, Pilar Sánchez de la Iglesia, Rocío Zamora.

Prólogo : Ana Mato, Ministra Sanidad Servicios Sociales e Igualdad

Editorial: Planeta

Nº Páginas: 482 y anexos gráficos