Política y Sociedad En el año del relanzamiento de la estrategia nacional de salud mental

SESPAS cartografía la Salud Mental en una España todavía atenazada por la pandemia

La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) ha cartografiado la Salud Mental en una España todavía atenazada por la pandemia, con la presentación telemática del informe ‘Retos actuales de la Salud Mental desde la Salud Pública y la Administración Sanitaria‘, que completa una de las principales lagunas del modelo asistencial del país, en palabras de la gerente de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, Carme Borrell, institución patrocinadora de esta investigación y su difusión al público.

Josefa Cantero

Dos años de esfuerzo

La presidenta de SESPAS, Josefa Cantero, explicó que este trabajo es la decimoquinta entrega de informes bienales monográficos, en este caso, sobre la problemática esencial de la Salud Mental. Agradeció, así, fervorosamente a los autores su colaboración en forma de artículos que, desde puntos de vista muy diversos, fueron capaces de ofrecer una panorámica tan variada como complementaria.

Todo ello no solo en el plano teórico, sino también a la hora de presentar propuestas de lo más estimulantes para mejorar la situación de las personas con patología mental y atender los retos que todavía quedan por cubrir y que son muchos, según declaró Josefa Cantero, que alineó este informe con el espíritu de SESPAS, siempre atento a impulsar la Sanidad Pública.

Sobre la Agencia de Salud Pública de Barcelona, Cantero resaltó su excelente disposición para aportar los medios necesarios para llevar adelante una investigación tan ambiciosa a lo largo de dos años, además de arbitrar los medios materiales imprescindibles para proceder a su difusión.

Carácter multidisciplinar innegable

Nacida en 1987, su presidenta precisó que SESPAS reúne a 3.5000 asociados pertenecientes a las asociaciones de Economía de la Salud (AES), de Enfermería Comunitaria (AEC), Juristas de la Salud (AJS), Madrileña de Administración Sanitaria (AMAS), Madrileña de Salud Pública (AMaSaP), la Red Española de Atención Primaria (REAP), y las sociedades Andaluza de Salud Pública y Administración Sanitaria (SASPAS-HIPATIA), Canaria de Salud Pública (SCSP), Española de Epidemiología (SEE), Española de Epidemiología Psiquiátrica (SEEP), Española de Sanidad Ambiental (SESA) y de Salud Pública de Catalunya i Balears (SSPCiB).

Estas entidades están unidas, todas ellas, por una misma vocación de servicio público para la mejora de la salud de los ciudadanos mediante una gestión basada en la transparencia y el buen gobierno, desde una autoexigencia que requiere apoyar con decisión el conocimiento público y contribuir al desarrollo profesional de los perfiles de ubicación pública. Ello a partir de, añadió Cantero, una actividad muy intensa que se traduce en forma de artículos de fondo, foros muy especializados y la publicación de trabajos tan exhaustivos como el presente.

Antes y ahora

Esta ponente comunicó que, desde 1993, SESPAS realiza sus informes de salud, concebidos como instrumentos de trabajo, para cumplir el compromiso básico de impulsar el conocimiento científico desde un carácter inequívocamente multidisciplinar.

Ello al compartir visiones técnicas y científicas que dan respaldo al buen gobierno en los ámbitos sanitarios, mediante el trabajo de perfiles investigadores y metodologías que completan un cuadro de conjunto muy diverso y completo, según aseveración de Cantero.

En pos del “elefante”

De manera ilustrativa, la presidenta de SESPAS aludió a una diapositiva de power point, en la que un ponente visualizó en un evento remoto la imagen de un elefante cuyas partes corresponderían a los distintos analistas de cada especialidad del conocimiento.

En este animal, los responsables jurídicos estudiarían las orejas, por ejemplo, para poner siempre oído a los derechos de los pacientes, según la Convención de Nueva York para la integración de las personas con discapacidad, mientras que otros compañeros analizan otras partes del “elefante” para lograr un enfoque muy amplio, al poner todas las conclusiones en común.

Como refirió Cantero, este trabajo abunda en aspectos novedosos, como es el impacto del medio ambiente en la Salud Mental, además de los mapas asistenciales, los determinantes de salud, el género, el nivel de renta y, exclusivamente en este año 2020, también el impacto de la crisis debida a la pandemia, sin olvidar, señaló, la relación entre patología mental y suicidio y hasta abordar enfoques avanzados sobre transexualidad, entre otros aspectos complejos del siglo XXI.

No psiquiatrizar demasiado

Sobre este último asunto de la sexualidad, tan “psiquiatrizado” en el pasado, cuando, opinó esta ponente que, por supuesto, la elección sexual nunca tiene raíz patológica. Recordó, en cualquier caso, que este informe viene a ratificar que la Salud Mental es la “Cenicienta” del modelo asistencial, al seguir atascada en un supuesto país de las maravillas.

De esta forma, sorprende, por ejemplo, la falta de respuesta social en estos temas, sin que las Administraciones se vean impelidas a mejorar sus estrategias, tantas veces cuestionables por arcaizantes en numerosos territorios.

Misión cumplida, primera parte

En cualquier caso, Cantero transmitió la plena satisfacción de los equipos editores y redactores, habida cuenta de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que los problemas mentales serán la principal causa de discapacidad hacia el año 2030 en Europa

Por último, la presidenta de SESPAS agradeció que este informe vaya a servir, entre muchas otras cosas, para recordar el impacto social de la patología mental por su carácter transversal y enorme impacto social, además de argumentario para la toma de decisiones de los poderes públicos. Finalmente, no se olvidó de elogiar iniciativas como la de Radio Nikosia, mediante la cual, mujeres con patología mental ganan en gusto por la vida, autonomía personal y deseos de extender sus propios ejemplos.

Javier Mar

Debates sosegados

Javier Mar, que es vocal de la Junta Directiva de la sociedad científica convocante, describió los esfuerzos realizados desde el equipo rector de la misma y el equipo de la revista Gaceta Sanitaria, mediante comunicaciones que invitan a un debate sosegado sobre los problemas pendientes de la Salud Pública y también sobre las cuestiones pendientes en Salud Mental, como servicio público de mayor calidad ofrecido a la sociedad desde un compromiso cívico.

Jordi Alonso

Revisión por pares

El responsable del Institut Mar d’Investigacions Mèdiques, y editor para SESPAS, Jordi Alonso, repasó los agradecimientos y elogió el sistema de revisión por pares para la selección de los artículos publicados en Gaceta Sanitaria.

Se refirió Jordi Alonso a los atlas de Salud Mental como herramienta nacida en España y, luego, adoptada por otros países, al permitir panorámicas rigurosas con acento en la cronicidad. Alabó, así, las siete creaciones de los autores en estos últimos años con detalles sobre modelos y ejemplos para la confección de dichos atlas, con datos sobre concentraciones y distancias espaciales que condicionan la atención.

Ejemplos autonómicos

Destacó Alonso la compatibilidad de dichos atlas integrales con otras metodologías, con mayor profusión de uso en País Vasco y Navarra, frente al enfoque a cronicidad más recurrente en Andalucía. Del trabajo de Juan Ángel Bellón, destacó su orientación a la Atención Primaria para analizar las dificultades de diagnóstico para su corrección con herramientas ad hoc en Salud Mental.

Todo ello con una pirámide invertida por la que solo el 9 por ciento de los problemas de Salud Mental son adecuadamente tratados en Atención Primaria, tras una cascada de falta de afluencia a las consultas y los errores encadenados de diagnósticos y tratamientos, para cuya mejora propuso este ponente el enfoque comunitario con intervenciones breves, pero continuadas en el tiempo, dentro del papel esencial de la gestión de casos.

Señaló Alonso que muchos profesionales del sistema sanitario no están orientados a la prevención en Salud Mental, en general, y del suicidio en particular, a pesar de que los preceptos de la OMS insta a evitar las posiciones de riesgo, mediante prevención selectiva en personas que se autolesionan y desarrollan conductas autolíticas.

Alfabetizar al que no sabe

Defiende este ponente los programas de alfabetización sobre patología mental en áreas de la ciudad de Barcelona, al ser las escuelas el lugar idóneo porque en la infancia y la adolescencia se gestan las patologías mentales que se diagnostican por encima de los 18 años, gracias a iniciativas como Espai Jove, que permite aprender desde temprana edad a combatir el estigma que casi siempre acompaña a los pacientes.

Puso el acento Alonso en otro artículo sobre los facilitadores, las barreras y las oportunidades de mejora en Salud Mental. En ese terreno, se refirió al equipo que analizó los efectos en Salud Mental de la “gran depresión”, acotada en la crisis de 2008 que terminó en 2014 y recuperaciones desiguales hasta 2019, sin recuperación de la situación para muchos ciudadanos, según el equipo investigador liderado por el doctor Juan Oliva, que es economista de la salud.

De todo lo anterior, este ponente concluye que es fundamental mejorar los sistemas de información en Salud Mental para hacer seguimiento a muy largo plazo, con la vista puesta en las personas que se ven tocadas por estas situaciones de grave crisis.

Juan Manuel Cabasés

Una montaña rusa

Juan Cabasés, que representó a la Universidad Pública de Navarra, declaró que, desde 1985, se puede hablar de una montaña rusa al describir las subidas y bajadas de la reforma sanitaria referida a la Salud Mental, un asunto que parece volver en 2020 sin que, hasta ahora, se haya logrado ningún resultado de provecho.

Como relató Juan Cabasés, en octubre de este año se presentó un proyecto de Ley impulsado por la anterior ministra de Sanidad, María Lusia Carcedo, pero que, luego, quedó en suspenso por la llegada de la pandemia. En cualquier caso, considera cumplida la reforma nacida en 1985, al no discutirse el enfoque comunitario de las patologías mentales y la desinstitucionalización de las personas afectadas.

En busca de “enviromics”

Por último, Cabasés comentó otro artículo sobre los “enviromics”, que son los factores ambientales que impactan en el deterioro cognitivo que produce, por ejemplo, el plomo en los niños, y otras circunstancias en los entornos de las personas con patología mental.

Todo ello hasta llegar al genoma, y el ambioma, o lo que el profesor Enrique Baca llama contaminación social, estudiada en su suma de factores físicos y químicos. Así, planteó este ponente la ambiómica como conjunto de circunstancias ambientales que explican la patología mental o los riesgos de contraerla.

Sobre los actos involuntarios de los pacientes, con o sin capacidad de decisión, explicó Cabasés que son objeto de análisis jurídico en el informe presentado, a la luz de la citada Convención de Nueva York sobre los derechos de las personas con discapacidad.

Vanessa Puig

Activismo y Academia

Vanessa Puig, que es miembro de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, puso en plano de igualdad la redacción de los artículos y su imprescindible revisión por parte del equipo de correctoras, a las que envió un cordial saludo. Por otro lado, denunció la ausencia de reconocimiento jurídico para la persona con trastorno mental y sus familias, en un clima asistencial en el que coexisten muchos modelos asistenciales obsoletos, al persistir todavía el estigma consentido por la sociedad y alimentado por no pocos profesionales sanitarios.

Mecanismos de opresión

Como politóloga, esta editora atisba mecanismos de opresión social y estructural que recrudecen la situación de las personas con patología mental, a lo que opuso el potencial que pueden tener las acciones combinadas desde el activismo y la academia, al transitarse también de la condición de objeto de estudio  a sujeto de su propio futuro a las personas afectadas.

Vanessa Puig dejó en el tintero cuestiones no exprimidas en este informe, como la agudización de los conflictos mentales por derivación de la “racialización” o la renta económica personal, que llamó ejes de opresión social, aunque sí puso el acento en los modelos de género hegemónicos, masculino y femenino, con mayor propensión a la depresión en las mujeres y a las adicciones por parte de los varones.

Advirtió Puig de que ellas son más afectadas por la realidad de un mercado de trabajo que las margina o ante la imposibilidad que padecen de alcanzar puestos de responsabilidad. Se refirió, igualmente, a la excesiva medicalización de la Salud Mental, en un contexto de heteropatriarcado y hombrecentrismo que facilita una mayor prescripción de fármacos a las mujeres.

Ocaso del modelo binario

Sobre las realidades trans, aludió esta ponente a la psicopatologización que estigmatiza los comportamientos y actitudes con inclusión en patrones clínicos, de lo que se deriva el problema de la exclusión y su carácter de irreversibilidad, al entrar en juego a la despsicopatologización en el contexto de los condicionantes de salud y la interseccionalidad de los enfoques.

Desde este aparato teórico, abrió Puig la puerta a superar el modelo binario de los sexos, aunque sin reflejo en el medio asistencial, desde la defensa del activismo de género y lo que denominó en otro punto como feminismo “loco”, evidentemente, en términos de respaldo.

Radio Nikosia

Concluyó esta ponente con referencias a la experiencia de Radio Nikosia, nacida en 2003, emisora en la que la participación directa de las personas con enfermedad mental redunda en muchas ventajas y mayor carga de autonomía personal, junto a otras experiencias desarrolladas de Canadá y Madrid.

Todo ello siempre desde un enfoque inclusivo para pacientes mujeres como búsqueda de su intimidad y autoafirmación. En sus conclusiones, Puig puso esta experiencia radiofónica en sintonía con el programa de Salud Mental 2016-2020 para la ciudad de Barcelona.