Política y Sociedad Entrevista al médico de Familia de la Unidad de Gestión Clínica de Málaga

Sergio Giménez Basallote: “La artrosis presenta una alta prevalencia que cada vez es mayor”

Con el objetivo de ampliar información de los nuevos medicamentos contra la artrosis, denominados condroprotectores, Acta Sanitaria ha entrevistado al doctor Sergio Giménez Basallote, que es especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro de la Unidad de Gestión Clínica El Limonar de Málaga en Atención Primaria, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS), y que destaca que “hay que considerar que la artrosis presenta una alta prevalencia que cada vez es mayor, en parte debido a la obesidad y en parte al envejecimiento poblacional”.

Acta Sanitaria (AS).- ¿Qué son los condroprotectores? ¿Tienen efectos adversos?

Sergio Giménez Basallote (SGB) – Condroitín sulfato y sulfato de glucosamina constituyen los fármacos denominados condroprotectores, que como su propio nombre indica, protegen al cartílago. Actúan básicamente durante el mecanismo fisiopatológico de la artrosis, de tal manera que neutralizan la liberación de sustancias inflamatorias y oxidativas que se producen en la afección articular, favoreciendo, por el contrario, la síntesis de mediadores beneficiosos y de nutrientes del cartílago articular. Ese mecanismo de acción y su actuación in situ a nivel intraarticular, le confieren una alta seguridad. Igualmente, los condroprotectores son fármacos biológicos, extraídos casi en su totalidad de la tráquea bovina o de la corteza de crustáceos, por lo que la aparición de efectos secundarios es prácticamente nula. El perfil de riesgo se sitúa en 96 sobre una escala de 0 a 100 (siendo 0 mayor riesgo, y 100 menor riesgo)

AS. – ¿Es eficaz y seguro el tratamiento con condroitín sulfato para los pacientes?

SGB.- Independiente de la altísima seguridad ya comentada, hay que considerar que la artrosis presenta una alta prevalencia que cada vez es mayor, en parte debido a la obesidad y en parte al envejecimiento poblacional. Esto implica que la duración de la enfermedad puede, por tanto, abarcar hasta tres décadas, por lo que nos vamos a encontrar pacientes con otras patologías asociadas que limitarían tratamientos prolongados con aquellos fármacos que puedan agravar patologías concomitantes como renales, digestivas o cardiovasculares, como sería el caso de los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE).

“La eficacia de los fármacos condroprotectores es doble: sintomática y modificadora del curso de la enfermedad”

La eficacia de los fármacos condroprotectores es doble: sintomática y modificadora del curso de la enfermedad. Diversos estudios han corroborado la eficacia en comparación con placebo, con paracetamol, y con AINE, aunque con menos efectos secundarios. Los estudios como fármacos modificadores de la enfermedad han evidenciado igualmente la reducción en la progresión de la disminución del espacio interarticular y la menor necesidad de prótesis de rodilla a la larga.

AS. – ¿Pueden sustituirse los condroprotrectores por otros fármacos?

SGB.- Son fármacos exclusivos, de tal manera que no hay evidencias de que otros fármacos tengan las propiedades de protección articular que confieren los condroprotectores y que presenten tal seguridad. Los fármacos condroprotectores han sido refrendados por diferentes guías y documentos de consenso de las diferentes sociedades científicas nacionales y europeas, contando con el respaldo de diversas  reuniones de expertos a nivel nacional (Estudio Delphi, recién publicado) y europeo (ESCEO).

“No hay evidencias de que otros fármacos tengan las propiedades de protección articular”

No existen, por tanto, alternativas, ya que los AINE estarían limitados en el tiempo de prescripción, contraindicados en pacientes con diferente comorbilidad y prácticamente inutilizables en mayores. El paracetamol presenta eficacia muy limitada por su efecto únicamente analgésico, y los opiáceos sirven poco y presentan efectos secundarios evidentes. Si no se pudiera disponer de estos fármacos, creo que se verían afectados multitud de pacientes que presentan artrosis, fundamente mujeres, y que llevan tiempo bajo esta prescripción con resultados significativamente positivos, tanto sintomáticos como de control de la enfermedad.

AS. – Según informes recientes, este grupo de medicamentos supone un ahorro importante a la Seguridad Social por evitarse 20.000 efectos adversos posteriores. ¿Qué nos puede decir al respecto?

SGB.- Previamente, en el año 2009, el estudio VECTRA demostró que el uso de condroitín sulfato en lugar de AINE durante seis meses podría evitar 2.666 efectos adversos gastrointestinales por cada 10.000 pacientes (90 de ellos muy graves), con un ahorro de casi 40 millones de euros durante este período. Sobre el Informe económico-sanitario de la consultora Health Value, presentado recientemente, va en la misma línea. Los datos desprenden que podrían evitarse alrededor de 20.000 efectos adversos anuales en los próximos años relacionados con eventos digestivos, coronarios y renales si se usara condroitín sulfato, o condroitín junto a sulfato de glucosamina, en lugar de AINEs tradicionales o AINEs-Coxibs, lo que a su vez redundaría en un ahorro de 41 millones de euros. Esto demuestra el riesgo que los pacientes con artrosis podrían afrontar, ante el uso  de otros fármacos con alta incidencia de secundarismos, si no dispusieran de fármacos condroprotectores.