Hospitales sentencia del TSJ de Galicia

El Sergas deberá indemnizar con 70.000 euros a una mujer por daño neurológico causado por epidural

— Santiago de Compostela (La Coruña) 30 Abr, 2021 - 4:54 pm

La sección primera de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSJX) ha condenado al Servicio Gallego de Salud (Sergas) a indemnizar con 70.000 euros a una mujer por los daños derivados de la anestesia epidural que le aplicaron en un parto natural en el coruñés Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS).

“En concreto, la víctima, que tenía 34 años, sufrió síndrome de cola de caballo, es decir, un daño neurológico en un grupo de nervios que determina la sensación y el funcionamiento de la vejiga, intestinos y piernas”, según explica el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Esta instancia judicial aplicó en su sentencia la doctrina del daño desproporcionado. Esta, tal y como explican los magistrados, hace responder a la Administración “cuando se produce un resultado dañoso que, normalmente, no se produce más que cuando media una conducta negligente, salvo que acredite que la causa ha estado fuera de su esfera de actuación”.

La Sala subraya que, en este caso, “ni el daño neurológico derivado del síndrome de caballo era un resultado esperable del parto, ni guarda relación con la entidad de esta intervención, siendo un resultado que no ha sido racionalmente explicado por la Administración”.

Sin datos sobre la técnica empleada

Además, esta sentencia destaca que el Sergas no aportó datos “sobre la técnica empleada en cuanto a las medidas de punción, tipo de aguja y catéter utilizado, la concentración de lidocaína o las medidas regulatorias y de control de la anestesia epidural”. Los jueces subrayan que las pruebas proporcionadas por la Administración autonómica y por la aseguradora no convencen “sobre la posible reacción de naturaleza inflamatoria/inmunológica al anestésico como causa del daño neurológico”.

Así, el TSJX entiende que “se ofrece como más factible la afirmación -realizada por el perito que declaró a instancia de la afectada- que la causa hubiera estado en una concentración exagerada del fármaco a nivel de las raíces lumbosacras o en un contacto directo del fármaco con las raíces por haber atravesado la duramadre la aguja o el catéter”.

Este órgano judicial no comparte la conclusión del Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 2 de Santiago de Compostela, que fijó la indemnización en 40.000 euros, y cuya sentencia recurrió la perjudicada. La recurrente solicitaba una indemnización de 92.000 euros, si bien la sentencia en cuestión la fija en 70.000 euros, al considerar que los informes emitidos, desde octubre de 2013, permiten deducir que “se ha producido una evolución favorable en todas las áreas motora, sensitiva y de control de esfínteres”.