Política y Sociedad Elecciones parciales a la OMC

Serafín Romero, elegido vicepresidente de la OMC, y Juan Manuel Garrote, secretario general

Apacible jornada electoral la del sábado 5 de julio en la sede del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos; se votaba la elección del vicepresidente, cargo al que se presentaba como único candidato Serafín Romero, el hasta ahora secretario general de la institución. Algo más de interés despertaba el puesto de secretario general que dejaba libre Serafín Romero y al que, al final concurrieron tres aspirantes, aunque en un principio aspiraban cinco; dos candidatos que se quedaron por el camino. La vocalía de Medicina Privada por Cuenta Ajena (la Asamblea General debería reunirse para rebautizar los nombres de sus cargos o, al menos, contratar a un escribidor de oficio), se la disputaban dos candidatos.

José María Nieto, Serafín Romero y Juan Manuel Garrote

José María Nieto, Serafín Romero y Juan Manuel Garrote

Recontados los votos, Serafín Romero fue elegido como vicepresidente; Juan Manuel Garrote, secretario general, y José María Nieto, fue elegido como representante Nacional de Medicina por Cuenta Ajena. La mesa electoral, compuesta por el presidente de la Comisión Central de Deontología, Marcos Gómez Sancho (presidente), encargado de dar lectura de las papeletas; la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Sonia López Arribas (secretaria), la mano blanca que sacaba la papeleta de las urnas, y por el presidente del colegio de Médicos de Toledo, Luis Rodríguez Padial (Vocal), que tomaba notas.

Abrumado Romero

Cuando se leían los resultados de los votos otorgados al aspirante a la vicepresidencia, único candidato, alguien del público pronunció un jocoso aunque bienintencionado:!Ay qué nervios!!!. Y no se puede decir que Romero estuviera nervioso, pero el ex secretario general y actual vicepresidente, Serafín Romero, sí que se confesó “abrumado” por los nada menos que 61 votos que lo ratificaban como vicepresidente del CGCOM , con solamente dos votos en contra.

El apreciado Serafín Romero, con casi toda la sala puesta en pie y aplaudiendo nada más conocerse los resultados, aspiraba realmente a comprobar el respaldo de sus colegas al no tener que disputarse el cargo con un rival. Y vino a decir que, aunque tenía buenas vibraciones, con los compañeros nunca se sabe cuando hay una votación secreta de por medio. No hay como conocer al público. Hizo votos por responder a tamaña confianza puesta en su persona y se mostró partidario de “romper la dinámica de confrontación que tanto daño hace a los colegios de médicos”. Como una de las misiones encomendadas a la nueva directiva apuntó a la necesidad de “dotarse de unos estatutos del siglo XXI basados en lo que los médicos actuales ponen en valor”.

Anteriormente habían votado por los representantes nacionales de Medicina por Cuenta Ajena, con un desigual resultado, ya que Rosa María Pérez Navas obtenía 8 votos de los vocales provinciales de los colegios, mientras que el otro contendiente, José María Nieto, se alzaba con el cargo con 23 votos. En este caso los votos en blanco fueron 4.

Sin mujeres en la permanente
Juan Manuel Garrote

Juan Manuel Garrote

El puesto de sucesor de Serafín Romero, es decir de secretario general, sí que estuvo disputado hasta el final. Rosa María Pérez obtuvo 30 votos mientras que el nuevo secretario general de la Comisión Permanente del CGCOM , Juan Manuel Garrote, ex presidente del Colegio de Segovia, fue respaldado por un solo voto más. Seguimos sin mujeres en una profesión en la que el género femenino es cada vez más abundante. El tercer hombre, Alberto López Rocha no obtuvo ningún voto. En este caso los votos en blanco y nulos fueron uno y dos, respectivamente.

La única anécdota de la jornada la protagonizó una tarjeta que votaba a Serafín Romero introducida en la urna destinada a votar al secretario general, detalle en el que el presidente de la mesa electoral, Marcos Gómez Sánchez, creyó ver un “no quieren que te vayas, Serafín”.

El presidente del CGCOM, Juan José Rodríguez Sendín, adoptó un tono solemne para manifestar que el juramento o promesa que se hace hay que cumplirlo. Dedicó unas palabras al vicepresidente saliente, Ricardo Gutiérrez, al igual que hizo posteriormente su sucesor, Serafín Romero. Rodríguez Sendín aseguró resistirse a perder personas tan valerosas como Ricardo Gutiérrez y pareció dispuesto a encargarle alguna misión.