Punto de vista no faltan médicos, sino presupuesto para contratarlos

¡Será por dinero!… ¡Qué desfachatez!… ¡A la mierda!

En el último comentario de su blog, Juan Simó sale al paso, una vez más, sobre lo que considera una falacia política, como es la reiterada falta de médicos para justificar su no contratación.

El brote de noticias sobre la “falta de médicos” iniciado en 2014 ya es pura epidemia en la actualidad. Las noticias, protagonizadas mayoritariamente por políticos-gestores o gestores-políticos, salpican de norte a sur y de este a oeste toda la prensa nacional y regional, en papel y digital. Los periodistas se han creído lo que dicen los políticos pese a que los datos desmienten la “falta de médicos” y confirman que nunca hasta ahora hemos tenido tantos médicos en España (incluida la sanidad pública). En este blog se ha hablado hasta la saciedad sobre el tema (aquíaquíaquíaquí y aquí), pero noticias recientes me hacen volver sobre el asunto, pues la desfachatez política alcanza máximos históricos.

Una “solución nacional” para un “problema nacional”: la zorra y las uvas

La emigración es más frecuente en nuestros jóvenes médicos, lo que compromete seriamente el futuro del SNS ante la avalancha de jubilaciones que se esperan en los próximos años

En una de las entradas dedicada a la cuestión en febrero de este año (El “problema nacional” de la zorra y las uvas médicas), afirmaba lo siguiente: “¿Por qué ahora se disparan las noticias sobre la “falta de médicos” en España? Pues es bien sencillo. Se quiere mandar al respetable el mensaje de que “las uvas están verdes”. El problema es la “falta de médicos” (uvas verdes) y no que no haya un puñetero euro para contratarlos (los saltitos de la zorra no alcanzan la uva). Claro, la gente no entendería que habiendo médicos no se les contratara durante la tan cacareada recuperación. Por lo tanto, lo mejor es mandar el mensaje de que “la uva esta verde” (no hay médicos). Eso es, justamente, lo que se está haciendo: engañar a la gente. El problema es que hasta los periodistas se están dejando engañar.

Pues bien, la desfachatez de los políticos confirma al detalle la anterior afirmación. Valga de ejemplo la siguiente noticia publicada el pasado 26 de octubre (aquí) titulada «La Junta pide una “solución nacional” ante la falta de médicos en Atención Primaria». Y el subtítulo de la misma es clarificador: «La Administración autonómica insiste en que el problema de fondo no es el dinero sino la ausencia de los facultativos necesarios». En línea con el título de la entrada mencionada (El “problema nacional”…), la Junta de Castilla y León, igual que un año antes la Junta de Andalucía (aquí), despeja hacia lo alto el balón de su responsabilidad pidiendo una “solución nacional” al Gobierno de España. Y aprovecha para remarcar que “el problema de fondo no es el dinero”. ¡Si estamos forrados! El problema es que la uvas están verdes (no hay médicos). Pues si ahora dicen esto, ¿qué dirán cuando se produzca el tsunami de jubilaciones médicas que se cierne sobre el SNS, especialmente sobre su atención primaria?

El problema de fondo… Sí es el dinero

El Programa de Estabilidad que el Reino de España ha comprometido con Europa conlleva seguir adelgazando la parte del PIB dedicada a sanidad y la lleva al 5,59% en 2021 (aquí y aquí -pág87-).

Actualización del Programa de Estabilidad y del Plan Presupuestario 2018. Reino de España. 2018-2012. 

Por lo tanto, el dinero importa y SÍ es el problema. El problema de fondo es precisamente ese, el dinero, y no la “ausencia de facultativos”, los cuales emigran por miles de España desde hace años, porque en su país no tienen “presente” (no sabemos si tampoco tendrán futuro). Entre 2008 y 2017 se produjeron en España casi 23.000 solicitudes del Certificado de Idoneidad para marcharse del país (aquí). Desde 2013, más de 3.000 médicos por año solicitan dicho Certificado, la mayoría de nacionalidad española y por motivos de trabajo (aquí). En el primer semestre de este año 2018 solicitaron el Certificado de Idoneidad un total de 1.814 médicos (aquí). Si el segundo semestre se comporta como el primero, este año 2018 batiremos el récord histórico de solicitudes en un sólo año. ¿Faltan médicos? Como es fácil de entender, la emigración es más frecuente en nuestros jóvenes médicos (aquí), lo que compromete seriamente el futuro del SNS ante la avalancha de jubilaciones que se esperan en los próximos años.

Jubilaciones forzosas durante la crisis

Durante los peores años de la crisis se jubiló forzosamente a miles de médicos al cumplir los 65 años. Los medios hablan de que así fueron jubilados entre 5.000 y 10.000 médicos (aquí). Valga de ejemplo lo ocurrido en 2013 en Madrid (aquí), Castilla-La Mancha (aquí), Valencia (aquí) y Aragón (aquí). Y ahora resulta que quienes jubilaron forzosamente en 2013 (aquí) se dan cuenta en 2017 que quizá retrasar la jubilación sea la “única solución inmediata” a la falta de médicos (aquí).

Hoy mismo persisten las jubilaciones forzosas

Ahora mismo, al tiempo que nuestros políticos proclaman a los cuatro vientos la “falta de médicos”, todavía se jubila forzosamente, que yo sepa, en Extremadura (aquí) y Asturias (aquí). ¿Cómo es posible que ocurra esto? ¿No se dice que “faltan médicos”? Entonces, ¿por qué se les jubila forzosamente?

Nuestros médicos emigran por la precariedad laboral

Nuestros médicos emigran porque en su país se los maltrata laboralmente, por la precariedad. Y ello sin ya ninguna necesidad. ¿No estamos saliendo de la crisis? ¿No estamos creciendo económicamente? Todo por ahorrarse unos miserables euros que no llegan ni al “chocolate del loro”, haciendo contratos de mierda y comprometiendo a medio plazo el futuro de nuestro SNS y de la atención primaria en particular. El pan para hoy y el hambre para mañana.

Esta precariedad laboral ya ha sido tratada y retratada en este blog en varias ocasiones (aquí, aquí y aquí) y no insistiré al respecto. Sólo corto y pego este hilo en Twitter publicado a finales del pasado mes de octubre por Miguel Pueyo (aquí) y un mensaje de Samantha Guerrero (aquí) en Facebook de enero de este año.

 

Juan Simó Miñana

2 Comentarios

  1. José Ignacio Orive says:

    Es bien conocida la historia de cierto vendedor ambulante que, preocupado por reducir gastos en el negocio, decidió suprimir el forraje a su burro. El desagradecido animal no tomó en cuenta las poderosas razones financieras de su dueño para negarle el pienso y, cuando por fin parecía que se había acostumbrado a no comer, tuvo la indelicadeza de morirse de hambre.

  2. Rafael Pacheco Guevara says:

    De acuerdo con el autor… Pero, además, hay que hablar de las prestaciones, de la inexistencia de límites en las exigencias y expectativas de salud y de la universalidad: asistencia sanitaria para los que somos y pagamos, los que vinieron (trabajan y cotizan), los que vienen y no cotizan, los que acuden sólo a operarse, los que pasan por aquí (camino de Europa), los que abusan (propios y extraños) y los que están convencidos de que el Estado, a través del SNS, ha de garantizarles la completa felicidad y la inmortalidad… Si la demanda es infinita, la oferta no la colmará jamás.
    Posibles soluciones: escuela, racionalidad, más seriedad y menos populismo político, aceptación de la limitación natural del proceso vital y límites a la medicalización de la sociedad. La educación de la población lograría mucho más por la salud que la red de Atención Primaria y Asistencia Hospitalaria (imprescindible, por otra parte, y un lujo de la nación española

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