Derecho Sanitario Dictada por el Juzgado de lo Social de Huesca

Nueva sentencia contra Aragón por vulnerar los derechos de los sanitarios ante la Covid-19

— Huesca 25 Jun, 2020 - 2:00 pm

Una nueva sentencia, dictada esta vez por el magistrado del Juzgado de lo Social de Huesca, Eduardo Bernués, condena al Servicio Aragonés de Salud (SAS), al Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) y a la Diputación General de Aragón (DGA) a proporcionar a los empleados públicos sanitarios del Grupo A los equipos de protección individual (EPI) adecuados ante los riesgos de exposición al virus SARS-CoV-2 y ante el riesgo de contagio o infección de la Covid-19.

Especifica el magistrado en su sentencia que “en cumplimiento de lo previsto en la legislación de prevención de riesgos laborales, en el momento en que las Administraciones dispongan de los EPI, y en función del grado de exposición al riesgo, estos equipos de protección han de proporcionarse a todos los centros sanitarios, unidades sanitarias, centros socio-sanitarios o sociales, públicos, concertados y privados intervenidos, dirigidos o coordinados, de la provincia de Huesca”.

Este magistrado estima en su resolución la demanda presentada por el sindicato de sanitarios FASAMET contra las Administraciones y, apoyándose en “la vasta jurisprudencia” existente, fundamenta su decisión en las obligaciones que los empleadores tienen en materia de prevención y protección de los riesgos laborales, subrayando que “la seguridad en el trabajo es un derecho esencial”.

Considera que “era absolutamente necesario adoptar las medidas preventivas más exigentes, en un ámbito de protección de la Salud Pública, no solo por el riesgo de que el personal sanitario se viera afectado por el virus, sino por la propia incidencia en la propagación que tiene el que, el colectivo más expuesto por su profesión, no tuviera los medios necesarios para prevenir el contagio”.

Desabastecimiento de equipos

En este sentido, el citado juez señala que “la Unión Europea (UE), en las distintas directivas dictadas, hace referencia a las medidas que se han de promover para mejorar la seguridad y la salud de los trabajadores, y que la Constitución Española obliga a los poderes públicos a velar por la seguridad e higiene en el trabajo”.

Este magistrado reconoce que “es un hecho notorio que ha existido una situación de desabastecimiento de equipos y medios de protección para el personal sanitario en febrero y marzo”, pero apunta, también, que, “desde finales de enero, se puso de manifiesto que nos encontrábamos en un contexto de emergencia sanitaria internacional” y que, a principios de febrero, la Organización Mundial de la Salud (OMS) avisó para que se adquirieran equipos de protección personal para sanitarios, lo que en el ámbito que nos encontramos, por cuestiones de Salud Pública, determinaba la obligación del empleador de situarse en una situación de prevención”.

Respecto a la vulneración de derechos fundamentales, este fallo expresa que “el personal sanitario ha desarrollado su trabajo bajo la existencia de un riesgo grave para la salud, por su exposición al agente biológico Covid-19, propiciado por la escasez de EPI. Dicho riesgo se ha materializado en un alto índice contagios entre el personal sanitario, con mayor incidencia que el resto de la población”.