Política y Sociedad Clausura del XXV Congreso Nacional de esta sociedad

La SEMG no quiere una Atención Primaria “fragmentada” y apuesta por “la calidez y la calidad”

La Sociedad Española de Medicina General y de Familia (SEMG) ha clausurado su XXV Congreso Nacional, celebrado en Valencia, con una premisa clara para mejorar la especialidad: huir de una Atención Primaria “fragmentada” y apostar por “la calidez y la calidad” en la atención de los profesionales de Medicina de Familia.

Así lo expresó su presidente, el doctor Antonio Fernández-Pro, en el acto de cierre, en el que también participaron la presidenta del Comité Organizador del Congreso, la doctora Asunción Iturralde; su homólogo en el Comité Científico del evento, el doctor José Miguel Valero Pérez; y el máximo dirigente de la Sociedad Nicaragüense de Medicina General (SONIMEG), el doctor Leonel Argüello.

Asunción Iturralde agradeció la presencia de los asistentes a los tres días de Congreso, algo “nada fácil en los momentos actuales”. Además, reseñó “la satisfacción” que le transmitieron los congresistas, lo que para ella es “el mejor premio” tras la organización de un evento de estas características.

“Estamos contentos de pasar el testigo” al próximo Congreso, expresó Iturralde, que anunció, además, que esta cita tendrá lugar en la ciudad gallega de Santiago de Compostela, del 16 al 18 de mayo de 2019.

Solidaridad de la SEMG

José Miguel Valero, por su parte, recordó las más de 100 actividades y los más de 2.500 asistentes que protagonizaron la reunión anual de la SEMG. Además, destacó sobre todas esas acciones la reunión “solidaria en pro de Nicaragua y los campos de refugiados del Sahara” y ejerció de maestro de ceremonias en la entrega de premios a las comunicaciones presentadas en el evento, así como al Premio Salud sin Bulos, cuyo ganador destinó precisamente la totalidad del premio a la SEMG Solidaria.

Este no fue el único momento de protagonismo para los médicos nicaragüenses. Leonel Argüello agradeció el apoyo recibido por los médicos de Familia de España “desde el año 2000”. En ese año, en Nicaragua “se decidió hacer algo diferente de las brigadas médicas, que son puntuales”.

Por ello, junto a médicos españoles, como el expresidente de la Organización Médica Colegial (OMC), el doctor Juan José Rodríguez Sendín, crearon programas formativos para los médicos nicaragüenses. “Aprendimos a aprender”, declaró Argüello, que destacó la importancia de estos programas para una especialidad que era “el patito feo”, muy mal pagada y sin posibilidad de formarse. “La ayuda de la SEMG es una torrentada de agua en el desierto”, concluyó.

Actualización de conceptos

Por último, Antonio Fernández-Pro fue el encargado de pronunciar el discurso de clausura del XXV Congreso de esta sociedad científica. “Hemos renovado conocimientos”, aseguró el máximo dirigente de la SEMG. “Todo ese bagaje viajará con nosotros para que nos ayude a ser un poco mejor médicos”, agregó.

Este Congreso, según Fernández-Pro, sirvió para actualizar conceptos “que no son nuevos, pero que hay que renovar constantemente”, como pueden ser la inteligencia emocional, el respeto a las creencias, la solidaridad y la humanización de la asistencia sanitaria.

“Durante este Congreso nos habéis manifestado que vamos por el buen camino”, prosiguió el presidente de la SEMG, para después destacar como normas para esta sociedad médica “la calidez y la calidad”. A ello, añadió las reivindicaciones que expresan desde la especialidad. “No debemos permitir que siga la deriva que tenemos en estos momentos. No queremos una Atención Primaria fragmentada”, expresó.

Para concluir y dar por cerrado el Congreso, Fernández-Pro se dirigió especialmente a los jóvenes, a los que nombró como “el futuro de la especialidad” y “el relevo” de su generación en una Medicina de Familia que es “una especialidad apasionante”, que “tiene una ideología” y “una forma muy particular de ver las cosas”.

Otros conceptos abordados en la cita

Previamente a esta clausura, la SEMG organizó una serie de actividades sobre atención a paciente crónicos, un taller de emergencias extrahospitalarias y una conferencia sobre la humanización de la asistencia, moderada por el propio Fernández-Pro y en la que participaron el director General de Calidad y Humanización de la Asistencia Sanitaria del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), Rodrigo Gutiérrez; el presidente del Consejo Asesor de la Fundación Humans, el doctor Julio Ancochea; y su homólogo en la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), Tomás Castillo.

El presidente de la SEMG introdujo la charla recordando que “dicen que humanizar es hacer a alguien o algo más humano o más amable”. “Cuando todos los sistemas públicos se marcan como un foco es porque evidentemente pasa algo”, explicó, en referencia a los programas puestos en marcha por distinto servicios sanitarios regionales sobre esta cuestión.

Precisamente Castilla-La Mancha, junto a la Comunidad de Madrid, fue la primera en contar con un Plan de Humanización de la Asistencia Sanitaria, algo que “en un principio sonó extraño”, según Rodrigo Gutiérrez. A su juicio, humanizar “tiene que ver mucho con la ética, con los valores, con buscar el bien de la persona a la que estamos atendiendo”.

“La idea es ponernos en el lugar de la otra persona, buscar la empatía”, desarrolló el representante del SESCAM. “Nadie mejor que los propios pacientes saben lo que necesitan”, recordó, tras lo que apeló a contar con su opinión para actualizar el concepto de humanización. “El paciente tiene que ser co-partícipe del proceso”, insistió.

Julio Ancochea, por su parte, detalló varios aspectos de la Medicina que apoyan la humanización. Así, destacó el respeto por la asistencia de calidad; el rigor; la inteligencia emocional; los principios éticos; la vocación; el espíritu universitario; la humildad y el trabajo en equipo; y la generosidad y la solidaridad.

Por último, Tomás Castillo aseguró que los pacientes detectan “poco consenso sobre el liderazgo”, así como poco trabajo en equipo de los profesionales médicos. En esa línea, reclaman mejorar la atención a las urgencias y potenciar el trabajo de las organizaciones de pacientes, para que ayuden al paciente a ser más conscientes de las repercusiones de su patología y a identificar síntomas y comunicarlos.

“Hay que tener en cuenta la situación de desventaja y debilidad que tiene un paciente cuando está en la consulta”, explicó Castillo, que también apuesta por el hecho de que los pacientes sean expertos, lo que ayuda a humanizar, a potenciar la Atención Primaria y a formar una red de trabajo que sea positiva para todos.

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