Política y Sociedad celebración del XXVII Congreso Nacional de Medicina General y de Familia

La SEMG asegura que la mejor estrategia sanitaria pasa por fortalecer la Atención Primaria

— madrid 15 Jun, 2021 - 4:25 pm

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) ha inaugurado su XXVII Congreso Nacional de Medicina General y de Familia, que se celebra en la tercera semana de junio, en formato híbrido, y en cuya sesión inaugural, su presidente, el doctor Antonio Fernández-Pro, recordó que “la mejor estrategia” para hacer frente a situaciones como la crisis sanitaria del coronavirus pasa “por el fortalecimiento de la Atención Primaria”.

“Cualquier mejora del modelo sanitario pasa por una Atención Primaria más fuerte”, insistió Antonio Fernández-Pro, que destacó el papel desarrollado por el primer nivel asistencial durante la pandemia. “Nos han pedido ayuda otras instituciones o servicios sanitarios desbordados por la asistencia, y lo hemos hecho con efectividad, dando respuestas con los valores clásicos que aportan valor a la Medicina de Familia: accesibilidad, integridad, polivalencia y papel en la coordinación de servicios. Estamos muy habituados a trabajar en incertidumbre y hemos abordado estas situaciones con una gran capacidad de resolución”, detalló.

Antonio Fernández-Pro

“Llegamos a este Congreso con un sabor agridulce, cansados física y mentalmente”, según el máximo representante de la SEMG, que, durante el inicio de este acto inaugural, dedicó un minuto de silencio a los profesionales fallecidos en la pandemia. También, mencionó a los residentes y cómo les afectó, en su formación, esta crisis y el nuevo formato de atención al paciente con la teleconsulta.

“Ha sido un año difícil, donde hemos tenido a la incertidumbre como compañera. Debemos salir de aquí, para entrar en un mundo pleno de innovación y esperanza, un nuevo mundo creado por todos y donde todos tenemos que aportar”, en palabras de Fernández-Pro, que, también, se refirió a la línea de trabajo iniciada para la atención a los pacientes con síntomas persistentes después de haber pasado el coronavirus. “Fuimos los primeros en alzar la voz en defensa de este colectivo de pacientes y aunamos esfuerzos para elaborar y consensuar una Guía Clínica para la Atención al paciente Long COVID”, liderada por la SEMG y avalada por medio centenar sociedades científicas y asociaciones de pacientes, tal y como subrayó.

María Neira, desde Ginebra

Posteriormente, en directo desde la ciudad suiza de Ginebra, la directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la doctora María Neira, impartió la conferencia inaugural de este evento, titulada ‘Salud para liderar una recuperación después de la Covid-19’. Esta especialista considera que “es el momento de que los médicos no solo atendamos, por ejemplo, un caso de asma, sino que conozcamos dónde vive ese niño al que le prescribimos un inhalador, cuál es la contaminación del aire en ese sitio y cómo vamos a hacer oír nuestra voz en esa lucha para mejorar la calidad del aire que respiramos”.

María Neira

Sedación paliativa y eutanasia

Este martes, 15 de junio, el citado Congreso abordó los criterios clínicos y éticos para indicar la sedación paliativa, así como su diferencia con la eutanasia, cuya regulación fue recientemente aprobada. “La sedación paliativa se ha de considerar, actualmente, como un tratamiento adecuado para aquellos enfermos que son presa de sufrimientos intolerables y no han respondido a los tratamientos adecuados”, según el responsable del Grupo de Trabajo de Bioética de la SEMG, el doctor Jacinto Bátiz.

Jacinto Bátiz aseguró que “cuando el médico seda al enfermo que se encuentra sufriendo en fase terminal, y lo hace con criterios clínicos y éticos, no está provocando su muerte; está evitando que sufra mientras se muere, está realizando una buena práctica médica”. Según explicó, para hacer la sedación paliativa “no es preciso obtener el consentimiento informado por escrito y no cabe la objeción de conciencia ante esta práctica médica”.

Jacinto Bátiz

Durante este Congreso de la SEMG también se impartió una ponencia titulada ‘El médico ante la regulación de la eutanasia como derecho a morir’, por parte de la abogada Ana María Rivas, que también forma parte del Grupo de Trabajo de Bioética de esta sociedad científica.

Prestación de ayuda para morir

Ana María Rivas explicó que la Ley de la Eutanasia es “una ley especial mediante la que se crea, por un lado, el derecho de los pacientes a solicitar y recibir la prestación de ayuda para morir, expresión utilizada en el texto legal para referirse a la eutanasia; y, por otro, se despenalizan las prácticas eutanásicas, siempre que se lleven a cabo de acuerdo con el procedimiento y según los requisitos establecidos por la propia ley”.

Ana María Rivas

La eutanasia, ejecutada conforme a la citada regulación, “es considerada como una prestación sanitaria incluida en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS), cuya financiación es pública y gratuita, pudiéndose practicar tanto en los centros públicos como en los privados o concertados, incluso en el propio domicilio del paciente solicitante de la prestación. La eutanasia se reputa a todos los efectos como muerte natural”, tal y como informó esta abogada.

Empoderar al paciente

Por otro lado, en este encuentro se puso de manifiesto que, debido a la limitación del tiempo de visita en las consultas de Atención Primaria y por la percepción que tiene el médico de las expectativas del paciente, en ocasiones “se acaban haciendo tratamientos o pruebas complementarias de complacencia”. Sin embargo, de este modo, “no empoderamos a nuestros pacientes y cuando vuelvan a tener un problema parecido, vendrán para que les demos la misma solución y, por tanto, no participamos para nada en la educación del paciente ante su problema de salud”, según afirmó la doctora Mariam de la Poza Abad, que es miembro de la SEMG, en el XXVII Congreso Nacional de Medicina General y de Familia.

“Justificar un ‘no’ al paciente conlleva tiempo y habilidades comunicativas que, a largo plazo, darán su fruto con una población empoderada en el manejo de su salud”, tal y como aseveró esta facultativa. La limitación del tiempo en consulta puede llegar a restar tiempo a la hora de aclarar creencias erróneas en relación con temas de salud más comunes, como pueden ser la desconfianza hacia las vacunas por parte de la población y el mal uso de los antibióticos.

Mariam de la Poza Abad

“De todos es conocido que las infecciones víricas no se han de tratar con antibióticos, pero se siguen tratando y automedicándose procesos víricos, como la gripe, los constipados, las faringitis, con antibióticos y causando solo efectos adversos, encareciendo el proceso, aumentando la frecuencia de visita por el mismo problema y agravando el problema más importante de Salud Pública mundial: desarrollo de resistencias antimicrobianas”, advirtió Mariam de la Poza Abad.