Política y Sociedad práctica que combina meditación y relajación

El secreto del mindfulness para vivir bien contigo mismo

¿Sabes qué es el mindfulness? Este vocablo inglés tan de moda últimamente se utiliza para hablar de una práctica que combina meditación y relajación en las personas para garantizar una importante reducción tanto de estrés como de la ansiedad.

Está muy lejos de quedarse en una mera moda pasajera. Cada vez más profesionales, incluidos psicólogos, recomiendan adentrarse en su campo para ponerla en práctica y disfrutar de un día a día en el que ese trepidante ritmo de trabajo y vida social no deje secuelas. Tanto es así, que ya incluso puedes formarte en la materia a través de los mejores curso de psicología online homologados.

¿De verdad ayuda el mindfulness a combatir el estrés y la ansiedad?

La realidad es que sí, el mindfulness combate el estrés y la ansiedad de una forma verdaderamente eficiente. El principal motivo de ello tiene que ver con uno de los mecanismos más frecuentes en el ser humano: la preocupación por el pasado y por el futuro.

Cuando nos estresamos, el principal motivo de ello es una situación futura y repleta de incertidumbre, la presión por algo que ha sucedido en el pasado o por algo que tiene que suceder en el futuro a corto plazo. En definitiva, gran parte de la culpa de la ansiedad o del estrés la tiene ese continuo pensamiento en futuro o pasado.

El mindfulness logra combatir esto porque se centra en hacer que dejemos al lado ambas ventanas de tiempo para centrarnos en la que realmente importa: el presente. Invita a aceptar la vida tal y como es, a tomar conciencia de lo que sucede actualmente y disfrutar de todo lo bueno que nos rodea.

No es resignación, sino aceptación. Hacer que desarrollemos mecanismos con los que centrarnos en todo aquello que nos hace sonreír en la actualidad para restar peso a lo negativo. Evitar que la mente nos lleve a ese futuro tan incierto o a ese pasado con tanto lastre. Fuera distracciones, dentro el presente.

Técnicas clave del mindfulness

Si bien es cierto que antes se trataba prácticamente de una filosofía de vida, el mindfulness ahora puede representarse a través de diferentes técnicas y prácticas que conllevan a ese bienestar mental y físico que persigue. Su potencial es tan amplio que ayuda hasta a aumentar la autoestima o conseguir un bienestar general.

Pero, ¿cómo? La clave es centrarse en el momento actual y lo que te hace feliz. Para ello, esta metodología se centra en el control de la respiración y el examen de nuestro cuerpo a nivel mental. Un buen ejercicio inicial, por ejemplo, consiste en cerrar los ojos, respirar profundamente 3 veces y centrar tu mente solo en esa respiración.

Los ejercicios del mindfulness no suelen durar más de 15 minutos, aunque a veces se pueden llegar a realizar meditaciones de una hora o más. La frustración queda completamente descartada, de hecho, cada vez que tu mente te distrae con esas preocupaciones mientra lo practicas, debes aceptarlo con una sonrisa y eliminarlas de nuevo. Siempre aceptación.

Asimismo, es bueno tener un lugar ideal en el que disfrutar de pequeños momentos de deleite personal. Compra esa bebida que tanto te gusta, bébela y céntrate en su sonido, en ese genial sabor, en lo refrescante que es. Disfrútala al máximo y deja que tu mente se centra en ese disfrute. El bienestar conseguido es una clara prueba de lo que es capaz de hacer el mindfulness.

Cuidado, cambiar el chip no es fácil

Las distracciones con problemas del dia a día forman parte de los mecanismos habituales del ser humano. Eso supone el primer bache para quien quiere abrazar el mindfulness, y es lo que hace que el esfuerzo inicial para poner en práctica esta corriente siempre sea mucho mayor.

Una buena forma de comenzar a cambiar de mentalidad es recurrir a los números. Da un paseo y, mientras caminas, ve contando cada paso saltándote cualquier múltiplo de 5. Empieza contando del 1 al 10, luego empieza de cero y ve del 1 al 11, comienza de nuevo y hasta el 12, y así hasta llegar al 20. Cuando llegues a este, comienza el ciclo de nuevo del 1 al 10 y repite. Siempre, como hemos dicho, evitando los múltiplos de 5.

Este ejercicio mental tan sencillo se centra en ese mecanismo del que llevamos hablando todo este tiempo: centrar la mente en una actividad que estás realizando ahora mismo para no pensar ni en pasado ni en futuro. Algo liviano, sin presión y sencillo.

Poner en práctica el mindfulness no solo te hará sentirte mejor, también hará que enfoques el día a día de una forma muy distinta, que encuentres soluciones y que las preocupaciones dejen de atormentarte. Es fundamental para vivir en una actualidad que no deja de presionar con un ritmo imparable.