Política y Sociedad Según confirma el último café SEDISA de vuelta a la normalidad sanitaria

La Sanidad Privada gana prestigio tras su participación en la lucha contra la pandemia de la Covid-19

La Sanidad Privada ha ganado prestigio tras su participación en la lucha contra la pandemia de la Covid-19, tal como se expuso en el tercer ‘Café de la Vuelta‘, dedicado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) a este sector.

Nuevamente, este encuentro digital fue posible gracias a la colaboración de la compañía farmacéutica Johnson & Johnson, para conocer, en este caso, la contribución de la Sanidad Privada al país durante la crisis sanitaria provocada por la pandemia, a partir de testimonios sectoriales y corporativos que iniciaron sus intervenciones con profundo pesar por los fallecidos causados por la nueva enfermedad, además de transmitir su gratitud a los profesionales sanitarios de los centros tanto públicos como privados.

Joaquín Estévez

Análisis técnico y propuestas

El presidente de SEDISA y su Fundación, Joaquín Estévez, inauguró esta cita concebida como ocasión propicia para el análisis técnico especializado y el planteamiento de propuestas destinadas a que la vuelta a la normalidad, al aflojar la pandemia, redunde en un mejor sector sanitario.

Al referirse a la Sanidad Privada del país, tan activa durante la crisis sanitaria debida a la Covid-19, Joaquín Estévez comentó que, hacia el pasado 22 de abril, la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) informó de que este sector había atendido al 20 por ciento de los pacientes de la Covid-19 de España, con un 10,4 por ciento de las camas utilizadas en el país para este fin durante la crisis sanitaria de los últimos meses.

Debido a ello, Estévez esperó extraer claves de este café con máximos representantes del sector, para que se logre la mejor coordinación de los pilares públicos y privados de la Sanidad, junto a la gestión más adecuada de los pacientes con casos leves, moderados y graves producidos por el SARS-CoV-2.

Carlos Rus

Comportamiento ejemplar

El presidente de ASPE, Carlos Rus, reiteró un merecido homenaje a los profesionales sanitarios, acompañado por un profundo pesar por los fallecidos debidos a la Covid-19. A continuación, describió una experiencia sectorial que pivotó entre la máxima actividad de unos centros asistenciales y los hospitales totalmente detenidos en su actividad, a pesar de que la Sanidad Privada ofreció a las autoridades sanitarias su plena colaboración desde el principio y sin reservas.

Esta fue una disponibilidad plena que en regiones como la comunidad de Madrid y provincias como la de Barcelona propició la formación de mesas de coordinación entre las partes Pública y Privada de la Sanidad, en paralelo a otras fórmulas, como la de Castilla y León, comunidad autónoma en la que la red privada de hospitales quedó reservada a pacientes no Covid-19.

Requerimiento de liquidez

Carlos Rus, que también explicó como el sector donó rápidamente 100 respiradores a la Comunidad de Madrid, explicó algunas disfuncionalidades contables por parte de la Administración. En términos de IVA, explicó que los importes acumulados esta primavera de pandemia se igualaron al 71 por ciento de lo registrado en 2019.

Todo ello con medidas como los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que llegaron 40 días tarde y sin delicadeza ante centros asistenciales que experimentaron un 89 por ciento de incremento en sus plantillas para hacer frente a la enfermedad, y sin que se vislumbre ninguna compensación por ello, a diferencia de otros países europeos, como Francia y Alemania, donde se establecen indemnizaciones y otras medidas de auxilio, señaló Rus.

Silencio administrativo

Dada esta realidad, y ante el silencio del Ministerio de Sanidad y las respuestas parciales de las Administraciones regionales, este ponente pide que se dote al sector de la suficiente liquidez para que pueda encajar los altos costes de aprovisionamiento que exigió la pandemia.

Todo ello dentro de esta compensación justa que debe servir de reconocimiento al papel desempeñado por el sector durante una crisis de Salud Pública en la que, según Rus, siempre primó la responsabilidad social por encima del legítimo interés empresarial o corporativo, hasta el punto, precisó, de que los 124 hospitales del sector atendieron a 124.000 personas con la Covid-19 o sospecha de ella, de los que 25.000 fueron hospitalizados y 2.500 pasaron a Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Hilar más fino

El presidente de ASPE reclama de la Administración medidas que hilen más fino ante posibles rebrotes de la nueva enfermedad, al permitirse también hablar de re-escalada como posible itinerario opuesto a la famosa desescalada, si fuera necesario, a la vez que solicita una campaña de concienciación ciudadana que haga perder el temor a acudir al médico por terror al nuevo coronavirus.

Esto es algo que Rus encuentra especialmente dramático en el caso de pacientes oncológicos, con o sin diagnóstico o tratamiento todavía. En ese aspecto, calculó que la suspensión de 350.000 intervenciones quirúrgicas al mes, estos últimos 90 días, agrandan en demasía las listas de espera pública, que se podrían aliviar con intervención de la Sanidad Privada.

Aliado estratégico y confiable

Para Rus, finalmente, la pandemia demuestra que el sector es un aliado estratégico fiable para la Administración sanitaria, al tiempo que confirma que es baldío e injusto afirmar que la Sanidad Pública lo hace todo bien, siempre, y la Privada todo mal.

De esta forma, resumió este ponente, la red de centros y hospitales privados podrían jugar un nuevo papel crucial tanto en las residencias de mayores como ante cualquier escenario de rebrote que pudiera acontecer.

Ignasi Hornos

Con la sintonía necesaria

El presidente de la Asociación Catalana de Entidades de la Salud (ACES), Ignasi Hornos, detalló las grandes pérdidas económicas que supone la pandemia para el sector que representa, un déficit que, sin embargo, no empaña ni su buen funcionamiento ni la sintonía necesaria entre los profesionales sanitarios de uno y otro sector.

Ello dentro de una confianza recíproca que hizo extensiva Ignasi Hornos a los centros públicos y privados, los espacios sociosanitarios e, incluso, las oficinas de Farmacia. En ese terreno, citó también las comunicaciones diariamente mantenidas con el Servicio Catalán de Salud (Catsalut), de lo que se logró un acuerdo básico de remuneración por actividad en UCI.

Parches legislativos

A la espera de un Pacto de Estado por la Sanidad, que no parece llegar nunca, Hornos apuesta por remendarlo con baterías legislativas parciales que puedan salvar la actividad privada, en un contexto de cuentas públicas en la comunidad autónoma catalana que arrastran una deuda de 32.000 millones de euros.

Estos son números que, ampliados a la escala nacional, le llevaron a esta ponente a cifrar para el conjunto de España una Sanidad plenamente “privatizada” y valorada en 72.000 millones, de los que 28.000 van a gastos de personal y 44.000 millones a otros destinos, como medicamentos, dispositivos médicos, fungibles, suministros, seguridad, restauración, limpieza y otros.

En ese momento, este ponente afirmó que la peor medicina siempre es subir los impuestos, frente al acierto de reactivar el consumo interior y reconstruir la Sanidad Pública con apoyo de la Privada.

La “segunda” gripe española

Hornos lanzó un mensaje de optimismo aunque parte de la población todavía está obsesionada por la malignidad del virus, con el dato para la reflexión de que la mal llamada gripe “española” mató en la Barcelona de 1918 a 18.000 personas, en contraste con las 3.000 que se llevó la Covid-19 en lo que va de 2020.

Rasgos de identidad

Como señas de identidad de la Sanidad Privada en el país, Hornos citó la predisposición, la voluntad, la profesionalidad y la aportación de infraestructuras y resultados confirmados en los lugares en los que los recursos sectoriales pudieron ser empleados estos meses atrás.

Mientras, en los cauces de mejora posible, este responsable patronal catalán se refirió al Benchmarking para la comparación entre los sistemas sanitarios de distintos países europeos, entre los que mostró su predilección por el modelo holandés, con aseguradoras muy fuertes sin provisión, y provisión muy bien asentada, sin dependencia excesiva de las aseguradoras.

Por último, y sin salir del tablero internacional, Hornos afeó a los países que hicieron acopio de material sanitario y pide para España que potencie sus industrias estratégicas de manera que no se exponga a desabastecimientos provocados por pandemias globales.

Pedro Rico

Parte del reto país

El consejero delegado del Grupo Vithas, el doctor Pedro Rico, declaró que la dimensión humana borró los límites que algún día hubo entre la Sanidad, Pública y Privada, a partir de pasos valientes comon el dado desde las aseguradoras del sector, al ignorar las cláusulas de exclusión de las pólizas que hubieran dejado fuera de asistencia a los pacientes de la Covid-19.

En palabras de Pedro Rico, el sector privado mantuvo su tasa de atención sanitaria nacional en el 20 por ciento, como ocurría previamente a la pandemia, mientras que, ya inmersos en ella, los hospitales y centros privados madrileños concentraron el 30 por ciento de la actividad, con lo que, a la postre, coexistieron en este tiempo territorios con infraestructuras sobre explotados frente a otros con nula producción sanitaria.

Reiteró Rico que el sector ya atendía a los pacientes con protocolos preventivos un mes antes de recibir la orden ministerial correspondiente, factor que hizo incurrir a los centros y grupos asistenciales privados en altos costes no previstos en semejante volumen y fundamentalmente destinados a la protección de profesionales y pacientes.

Prueba de fuego

El máximo responsable del Grupo Vithas definió como espectacular la contribución del sector a la superación de la crisis, que, de haber sido autorizados para ello, aún habría sido todavía mayor, porque, argumentó, el sector brindó todos los medios que le dejaron.

Para Rico, aunque 2020 va a ser un año duro para las cuentas del sector, este saldrá reforzado al haber pasado con nota la prueba de fuego que supone la crisis sanitaria, lo que, sin duda, redundará en una estimación aún mayor por parte de la sociedad española para su Sanidad Privada, consideración favorable que también deseó que se haga extensiva a los representantes políticos de los ciudadanos.

La hora de las residencias

Ante el drama de las 20.000 personas mayores fallecidas en residencias, este ponente lamenta que las autoridades no contaran desde el principio con el sector, porque el mando único decretado por el Gobierno no lo permitió, aunque, apelando a su natural optimismo, ve una solución sectorial a toda esta problemática para evitar que algo tan grave vuelva a repetirse.

Adiós al estigma

Rico ve en todo lo vivido la oportunidad de quitar el estigma que muchas veces se endosa a lo privado, para desterrar debates estériles que dificultan la buena marcha de una asistencia sanitaria para la que la mayoría de profesionales y pacientes no encuentran ningún problema en sus diferentes tipos de titularidad.

Sin embargo, este directivo de Vithas describió un amplio desconocimiento que subsiste todavía entre muchos ciudadanos y políticos que no conocen en profundidad la Sanidad Privada, situación que da pie a que, a la vez que se valora la calidad y resolución demostradas por el sector durante esta crisis de Salud Pública, persisten aún las tentaciones de volver a la tensión y a las pancartas por parte de algunos colectivos minoritarios.

Preocupación por la vida

En estimaciones de Rico, la preocupación por la vida de los pacientes  hizo que sean colocados por primera vez en el centro de la asistencia, en un espacio casi siempre ocupado por profesionales y políticos que reducen ese espacio vital de voz y representación.

En ese sentido, el CEO de Vithas alabó la campaña de ASPE destinada a evitar el absentismo de los pacientes en los centros sanitarios, por los riesgos que comporta para su salud, como ocurrirá, sin duda, cuando la reducción de los diagnósticos de cáncer, por inasistencia a las consultas, se traduzca en mayores tasas de mortalidad en Oncología, según teme.

Para este directivo, el temor al colapso económico no debe hacer olvidar la preocupación por los pacientes no Covid-19 que fueron desatendidos durante estos meses, por lo que pone su confianza en que las autoridades hayan aprendido la lección y tengan previstas las medidas necesarias ante todas estas contingencias inminentes.

Juan Abarca

Desbordamiento en Madrid

El presidente del grupo sanitario HM Hospitales, el doctor Juan Abarca Cidón, comunicó la sensación de misión cumplida que le transmitieron recientemente todos los gerentes con los que había departido hasta el momento, después de unos meses en los que se vivió con dramatismo como la Comunidad de Madrid se veía desbordada por los casos de la Covid-19 en una avalancha que también castigó a Barcelona, aunque en menor medida.

En el mismo tiempo, el sector no fue requerido en Galicia, donde la Sanidad Pública pudo asumir prácticamente todos los casos de la nueva enfermedad. Mientras que, en el aspecto positivo, Juan Abarca Cidón destacó la gran capacidad del sector, demostrada tanto en Madrid como en Barcelona, para lograr una perfecta integración de las esferas Pública y Privada de la Sanidad.

Derivaciones imposibles

En su lista de reproches, el también presidente de la Fundación Instituto para el Desarrollo y la Integración de la Sanidad (IDIS) criticó que no se pudieran derivar pacientes de Madrid a Toledo, si se piensa, por ejemplo, que en el resto de Europa se abrió una “autopista de pacientes” desde Francia a Alemania.

Para Abarca Cidón, además, no solo hubo lentitud en la toma de decisiones, sino que la situación se vio agravada por una complicada gestión de las compras para dotar a los sanitarios de materiales de protección, hasta que se produjo un desbloqueo y las Administraciones de las comunidades autónomas empezaron a poder comprar por su cuenta.

Ante este fallo en la gobernanza, el presidente de HM Hospitales reparó en la legislación de Salud Pública, área donde se produjo realmente la crisis, por lo que será necesario contar con la anunciada agencia nacional que posea carácter vinculante para coordinar protocolos bien establecidos para afrontar grandes crisis.

Ante la nueva oleada

Abarca Cidón invita a dejar de lado toda complacencia y a analizar las cosas tal como sucedieron, con objeto de actuar mejor la próxima vez, además de calcular con la mayor precisión posible lo que se podría haber salvado, sobre todo si se tiene en cuenta que en la primera ola solo se contagió el 5  por ciento de la población. De esta manera, si se hubiera contagiado el 15 por ciento, por ejemplo, el colapso sanitario habría sido insoportable.

Alertó, además, este ponente del peligro de que, de producirse un rebrote, el riesgo de semejante colapso volverá para el sistema sanitario, agravado por el actual retraso que sufren muchas especialidades clínicas y por el riesgo que supone retrasar las intervenciones en los procesos oncológicos o los programas de vacunación.

Por esta razón, Abarca Cidón pide que el país no deje pasar alegremente el verano, sin planificar todo lo necesario para lo que pueda venir en septiembre u octubre, con el otoño.

En defensa de lo humano

Para este ponente, ahora no procede hablar de público o privado, sino de buenas personas en todos los ámbitos, como quedó demostrado durante la crisis sanitaria. Respecto a este sector, también coincidió en que su esfuerzo durante la crisis se vio claramente correspondido en términos reputacionales.

Refundar el sistema sanitario

Para el presidente del IDIS, el debate ahora no está en imitar el modelo sanitario holandés o defender el español a ultranza, sino que lo importante es que la actividad asistencial se centre verdaderamente en el paciente y que este no quede cautivo de colectivos capaces de cerrar los centros de salud para tomar las calles detrás de una pancarta.

Otra sugerencia sería que, en lugar de hacer grandes hospitales monográficos para futuras pandemias, se dote de mayor flexibilidad a los ya existentes o sean de futura creación.

Finalmente, Abarca Cidón aboga por refundar el Sistema Nacional de Salud (SNS), y no por reconstruirlo como se dice, porque el famoso escudo social anunciado desde las instancias oficiales no parece efectivo, además de ser necesario, también, potenciar la industria nacional para que no falten en el futuro guantes y mascarillas, entre otros productos sanitarios necesarios para actuar dentro de pandemias.

Manuel Vilches

Vuelven viejos dogmas

El director médico de Johnson & Johnson, el doctor Manuel Vilches, expresó su sincera simpatía por el sector privado de la Sanidad, al que le unieron muchos años de trabajo y proyectos estimulantes. Precisamente sobre dicho sector, afirmó que, después de la pandemia, ya no podrá despertar ninguna duda sobre su capacidad resolutiva y compromiso con la población española.

En opinión de Manuel Vilches, la percepción atávica largamente lastrada contra el sector ya fue desmentida de manera irrefutable por los informes que IDIS publica de forma periódica, lo que unido a los esfuerzos demostrados por la Sanidad Privada en la lucha contra el Covid-19, procurará una muy buena percepción social del sector.

No obstante, Vilches se apena porque, cuando parece que se empieza a ver la luz tras el túnel de la pandemia, también parece que rebrotan viejos dogmas caracterizados por su sectarismo.

1 Comentario

  1. Isidoro Jiménez rodríguez says:

    O “la sanidad privada, un lastre en un nuestro sistema”
    Bajo mi punto de vista, la emergencia sanitaria actual nos ha dejado bien a las claras la nula aportación del ámbito sanitario privado para aportar soluciones reales y efectivas. Pensar que nuestras autoridades sanitarias deban prestar algún tipo de apoyo a este sector es algo ilógico, improductivo e insensato.
    Reitero una vez más que, mantener los negocios sanitarios privados, en base a hacer improductivos y poco eficientes los abundantes recursos públicos, para un servidor, raya en lo ilícito. Algo que solo puede pasar en una degradada y galenizada sanidad pública, como la nuestra.
    Cada uno es libre de pensar lo que mejor le parezca. Así puede filosofar sobre que “el sector privado ha tenido un comportamiento ejemplar”; o meditar sobre el “comportamiento ejemplar” de este; o que el mismo es un “aliado estratégico”; e incluso, que “ha pasado con nota esta prueba de fuego”. Pero “del dicho al hecho…”