Política y Sociedad Salvador Illa se compromete a aumentar los recursos sanitarios hasta alcanzar el 7% del PIB

Sanidad plantea la creación del Centro Estatal de Salud Pública para reordenar el sistema

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha comparecido ante la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del país, del Congreso de los Diputados, para tratar “la visión que, desde el Ministerio de Sanidad, tenemos sobre las líneas que creemos que deben abordarse en el ámbito de la Sanidad y de la Salud Pública”, unos planteamientos entre los que destacó “la creación del Centro Estatal de Salud Pública”, como “un punto de partida para reordenar e impulsar una parte de las funciones que deben desarrollarse y reforzarse desde la Salud Pública”.

En su intención por manifestar la necesidad de “reforzar la Salud Pública”, cuyas políticas “no han tenido la atención necesaria durante los últimas años”, Salvador Illa comentó que, con ello, se pretende “lograr un sistema preventivo y no solo curativo, que genere salud y no solo Sanidad”. En este aspecto, “es necesario desarrollar la Ley General de Salud Pública, aprobada en 2011”, la cual prevé la creación del citado Centro Estatal, con el fin de impulsar “la vigilancia, la evaluación de impacto en salud o la preparación y apoyo a la respuesta ante emergencias sanitarias, entre otros aspectos”, expresó.

Salvador Illa

El titular de la cartera sanitaria del Gobierno explicó que el Departamento que lidera trabaja con dos miradas: “por una parte, sabemos que tenemos que adaptar el sistema para convivir con el virus durante un tiempo, y estar preparados para posibles repuntes o segundas olas”; y , por otra, “tenemos la obligación de fortalecer el sistema sanitario público. Desde luego, debemos dotarle de mayor financiación, pero también iniciar las transformaciones necesarias para que pueda atender las necesidades actuales y de futuro de toda la población, para que pueda vivir más y vivir mejor”.

“Tenemos que ser capaces de aprovechar este momento para impulsar una transformación del Sistema Nacional de Salud (SNS) hacia un modelo más robusto, flexible y resiliente”, comunicó Illa, una transformación que se debe “afianzar en cuatro acciones prioritarias: hacer frente a futuras pandemias o segundas olas, colocar a las personas en el centro del sistema, cuidar a los que nos cuidan y afianzar la Sanidad Pública como un servicio esencial del Estado del Bienestar”.

Cinco prioridades estratégicas

El máximo responsable de la Administración sanitaria del Ejecutivo planteó “cinco prioridades estratégicas” en las que el Gobierno y el Ministerio de Sanidad trabajan para preparar adecuadamente el SNS ante emergencias sanitarias. “En primer lugar, tenemos que garantizar la disponibilidad de los productos sanitarios críticos esenciales. Esta disponibilidad requiere desarrollar reservas estratégicas de material esencial en todos los niveles administrativos, con productos como mascarillas, guantes, ventiladores o medicamentos, entre otros”, explicó.

Pero “es necesario, además, garantizar la disponibilidad de material fundamental a lo largo del tiempo. Por ello, uno de los objetivos del Gobierno ha sido afianzar y reforzar la producción nacional de productos y fármacos esenciales, para que nuestro país cuente con capacidades propias y no dependa de importaciones. Un ejemplo de ello ha sido la producción puesta en marcha por parte del Grupo Mondragón y el propio Gobierno de líneas de producción de mascarillas, que fabricará 60 millones de mascarillas en los próximos seis meses”, continuó Illa.

“En materia de equipos de respiración asistida se ha trabajado junto con los dos fabricantes a nivel nacional (Hersill y Escribano) para que multiplicaran su capacidad de producción por cinco en un plazo más corto de lo habitual. El contrato que hemos suscrito con estas empresas supone un compromiso de proporcionar una cantidad de 5.000 equipos de ventilación mecánica invasiva, de los que ya se han recibido 4.590”, agregó el ministro de Sanidad.

Sistemas de vigilancia

La segunda prioridad estratégica “es optimizar y reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica. Es necesario apuntalar la integración automática y en tiempo real de los datos de la historia clínica electrónica de los centros sanitarios. Tenemos que avanzar también en ampliar los sistemas centinela de la gripe, de forma que integren la Covid-19 y otros virus respiratorios, y que estén operativos de cara al próximo otoño. Y, por supuesto, reforzar la vigilancia implica también dimensionar y dotar de forma adecuada los equipos de profesionales en todos los niveles administrativos”, concretó Illa.

Una tercera enseñanza del proceso vivido “es la importancia de aumentar la adaptabilidad y la rapidez de respuesta del sistema. Para ello, será necesario mantener actualizados los procedimientos de respuesta rápida y coordinada en todos los niveles de Gobierno. Trabajamos para que, si fuera necesario, los servicios de salud puedan accionar sus Planes de Contingencia y reactivar, de forma rápida, todas sus capacidades sanitarias replegadas”, argumentó el titular de la cartera sanitaria del Gobierno.

Otra de las grandes lecciones de esta crisis sanitaria es “que será la ciencia la que nos permita dejar atrás el virus. Por ello, es clave invertir, fomentar y aportar los recursos suficientes a la I+D. Debemos invertir en el desarrollo de vacunas, tratamientos y productos para hacer frene al coronavirus. Pero, también, pensando en el futuro de nuestro país, para el desarrollo de un modelo productivo competitivo”, declaró Illa.

En ese sentido, “el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha demostrado ser un referente a nivel internacional de investigación e innovación sanitaria. Debemos ser capaces de seguir potenciándolo para que crezca y atraiga un ecosistema en el que pueda seguir asentándose un tejido empresarial e industrial biomédico y biotecnológico competitivo a nivel internacional”, añadió el ministro de Sanidad.

Dimensión global de la pandemia

La quinta prioridad estratégica “tiene que ver con la dimensión global de la pandemia. Las pandemias no entienden de fronteras y no podemos ni enfrentar ni derrotar a un virus desconocido pandémico de forma aislada. Es fundamental que nuestro país siga colaborando de forma muy activa en la respuesta común internacional, tanto europea como global”, destacó Illa.

Por otro lado, una de las fortalezas mostradas por el SNS durante la crisis sanitaria “ha sido la adaptación acelerada de la Atención Primaria a la atención telefónica y no presencial de los pacientes, y al seguimiento domiciliario de los casos leves o moderados. Y ha funcionado bien. Ha conseguido que la gran mayoría de los pacientes diagnosticados en nuestro país se recupere en su domicilio”, insistió el ministro de Sanidad.

La Atención Primaria como eje

Para Illa, “la Atención Primaria ha puesto de manifiesto durante la crisis su lugar natural y fundamental: como eje que ordena el sistema y como el único nivel asistencial que tiene la capacidad de poder ver y abordar todos los determinantes de salud que afectan a las personas. Este enfoque integrador y preventivo es la esencia de la Atención Primaria y Comunitaria, que tenemos que potenciar. Pero, también, modernizando su forma de cuidar a los pacientes, con innovación tecnológica y organizativa, con roles profesionales, como la Enfermería”.

Por ello, “la trasformación digital en salud y el avance en usos de tecnologías para la telemedicina centrada en el paciente es un proceso urgente. Nos ayudará a añadir valor al tiempo dedicado tanto por los profesionales sanitarios como para los pacientes y promover la salud y el autocuidado”, indicó el máximo dirigente de la cartera sanitaria del Gobierno, que puso énfasis en la necesidad “de ahondar en nuevos modelos de atención sociosanitaria que den respuesta integrada a las necesidades sociales de envejecimiento, cronicidad, dependencia y soledad no deseada”.

“Tampoco todas las personas se recuperarán igual de las consecuencias sociales del virus. Las personas con rentas más bajas se enfrentarán con desventajas al impacto económico de la crisis. La salud va antes de la economía, porque sin salud, no hay economía. La economía impacta en la salud y la pobreza aún más”, apuntó Illa, que, en este sentido, apela al Ingreso Mínimo Vital aprobado.

Mejorar las condiciones de sanitarios

“Los profesionales sanitarios, los trabajadores y trabajadoras del SNS, son la pieza fundamental de nuestro sistema público, y han pasado por los momentos más difíciles de su carrera profesional. Necesitamos trabajar para mejorar sus condiciones profesionales, así lo haremos de forma conjunta con las comunidades. Es necesario que  afrontemos la adecuada dotación de profesionales, la necesaria transformación del sistema de gestión clínica, así como la carrera profesional”, señaló el ministro de Sanidad.

Illa recordó que el Ministerio de Sanidad puso a disposición de las Administraciones de las regiones “hasta 81.000 profesionales”. “Nosotros entendemos que este refuerzo no puede ser puntual y hay que dimensionar los equipos sanitarios a las necesidades y prever el refuerzo de plantillas ante posibles nuevos brotes”. Asimismo, mencionó el Fondo no reembolsable para las comunidades autónomas, para el refuerzo del sistema sanitario, entre otros asuntos.

“Pero tenemos que trabajar para afianzar la inversión sanitaria a corto y medio plazo”, agregó el ministro de Sanidad. “Por ello, mi compromiso y el del conjunto del Gobierno es firme para recuperar los niveles de inversión previos a la crisis económica de 2008 y en los próximos ejercicios se aumentará progresivamente los recursos hasta alcanzar el 7 por ciento del PIB. El futuro viene marcado por más prevención, más Salud Pública, un SNS que esté más cerca de las personas: en sus casas y en sus realidades sociales”, afirmó.

En respuesta a los planteamientos de los miembros de la mencionada Comisión de la Cámara Baja, Illa aclaró que “corresponde a las comunidades ver cómo compensan a la Sanidad Privada por los recursos utilizados para enfrentar la pandemia”.

Más de 25 millones de guantes

Por otro lado, el Gobierno afirma que “ha distribuido en esta última semana más de 25 millones de guantes de nitrilo tras la petición manifiesta de las comunidades autónomas al Ministerio de Sanidad en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS). Este reparto da respuesta a la necesidad trasladada por las comunidades autónomas y se han repartido, en total, 25.309.000 guantes de nitrilo”. En total, “se han repartido más de 64,3 millones de guantes entre las comunidades y otros organismos”, asegura.

Últimos datos

El Ministerio de Sanidad publicó los datos de la evolución de la Covid-19 en España correspondientes a este 18 de junio, según los cuales se registran un total de 245.268 casos confirmados, con 143 nuevos en el último día, y 27.136 fallecidos, con 52 en los últimos siete días y ninguno nuevo con respecto al día anterior, ya que la cifra del total se mantiene congelada. Dado que en la víspera se registraron 141 nuevos positivos, se observa una tendencia similar.