Política y Sociedad Conclusión del último Diálogo PHC de Roche

La Sanidad carece de suficientes recursos humanos tecnológicos para gestionar pandemias

El último diálogo PHC, organizado, este viernes, 3 de julio, por la compañía farmacéutica Roche, ha concluido con la advertencia de que la Sanidad española carece de recursos humanos tecnológicos, en cantidad y calidad suficientes, para gestionar pandemias.

Todo ello fue durante el encuentro online #DiálogosPHC, #BigData, en el que se analizó el Big Data desde la óptica y las experiencias acumuladas desde que empezó la Covid-19 en España, para lo que se contó con la participación de un responsable tecnológico del Gobierno navarro y otro especialista, perteneciente al entorno clínico hospitalario.

Moderó este evento el Corporate Communication Specialist PHC Communication & Patients Specialist de Roche, Antonio González Gil-García, quien señaló que la Medicina Personalizada ayuda a mejorar la existencia y la calidad de vida de los pacientes, mediante las ciencias ómicas, la digitalización del sector sanitario y el avance del Big Data biomédico, entre otras disciplinas y tecnologías.

Antonio González Gil-Garcíae dio la bienvenida a un nuevo coloquio mensual, en formato virtual y dentro del ciclo inaugurado el pasado 18 de junio, al profundizar en este caso en Big Data, como nuevo territorio lleno de oportunidades e incertidumbres para la salud de la población.

Juan Cruz Cigudosa

Arquitectos de la información

El consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital del Ejecutivo de Navarra, Juan Cruz Cigudosa, explicó que toda la digitalización de la Comunidad Foral se realiza a través de este Departamento, integrado por arquitectos de negocio, que son ingenieros en su mayoría.

Los citados son responsables, por tanto, de la base de datos relacional Bardena, que centraliza todas las comunicaciones de índole asistencial que se realizan en esta región y que, por ejemplo, soportó todo el tráfico de las llamadas realizadas durante la crisis causada por la Covid-19, en un territorio que es tan diverso, observa Juan Cruz Cigudosa, que incluye la dispersión geográfica del área pirenáica.

Crisis

Sobre esta crisis, Cruz Cigudosa aseguró que el principal problema que planteó fue la insuficiencia de personal con perfiles técnicos para el manejo de los datos, cuyo volumen hoy podría parecer excedentario, razonó, si no se consigue cribar y analizar adecuadamente la información con las herramientas disponibles en la actualidad.

Como requisitos para no cometer los mismos errores en los que se incurrió hasta ahora, este ponente demandó un marco común para recoger y gestionar la información con una estratega compartida por todos los territorios, mediante datos fiables disponibles con inmediatez para todo el sistema sanitario, porque, para él, no tiene sentido que haya fronteras intra nacionales para la ciencia y la transmisión del conocimiento.

Al referirse a los límites legales y físicos actuales, Cruz Cigudosa confirmó que la legislación de protección de datos se vio desbordada por la pandemia, mientras que, al mismo tiempo, fueron los móviles, las tabletas y las cuentas personales de telefonía de los profesionales sanitarios de los hospitales y centros de salud los medios que hicieron posibles las comunicaciones con los pacientes.

Adivinar el curso de la enfermedad

Este ponente, que amenazó con la creación de una nueva Facultad de Medicina en Navarra, insistió repetidas veces en que falta una mayor inversión pública en recursos humanos tecnológicos para la Sanidad, al igual que también echa de menos la especialidad de Medicina Genética, a la que él mismo pertenece, en la mayoría de los hospitales del país.

Como destino más inmediato a alcanzar, Cruz Cigudosa habló del cálculo estadístico de evolución a cotas de gravedad de los casos de la nueva enfermedad, con un análisis de datos que debería alcanzar al conjunto de la población, según sus palabras, en términos de detección y prevención de casos.

Antoni Trilla

Testigos de excepción

El jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Clínic de Barcelona., el doctor Antoni Trilla, confesó que nunca había pensado, en su trayectoria como infectólogo y epidemiólogo, que iba a ser testigo, junto a todo el país y el resto del mundo, de una pandemia del alcance que tiene la Covid-19.

Sobre el trabajo de los epidemiólogos, calculó Antoni Trilla que se divide entre un 80 por ciento del tiempo consagrado al manejo de los datos y otro 20 por viento de comprensión y empatía hacia las personas que padecen las enfermedades y que generan los datos clínicos de manera individual.

Constatada las carencias de recursos humanos, relató Trilla que hubo que recurrir a residentes y otros profesionales vinculados con la salud para manejar la gran masa de datos clínicos ocasionada por la nueva enfermedad, en paralelo a unas agencias de Salud Pública que se vieron “planchadas” por el tsunami de los datos epidemiológicos, mientras que se produjeron importantes retrasos al reportar la información clínica en zonas como Madrid y Barcelona, especialmente castigadas durante la crisis sanitaria.

Además, y como ejercicio de futuro, este ponente asume que los que no son nativos digitales, como él mismo, solo podrán aspirar a manejar los adelantos técnicos que son obra de ingenieros, estadísticos y desarrolladores más jóvenes.

Integración con AQuAS

También se detuvo Trilla en la labor desempeñada por la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitaria de Cataluña (AQuAS), como institución gestora responsable de todos los todos relativos a la salud y la atención de los ciudadanos, a partir de indicadores comunes para todas las bases de datos que le nutren, al servicio de la asistencia y la investigación.

Todo ello con la salvedad afortunada, según las palabras de este facultativo, de que no se rompió el flujo de información, a pesar de que la presión asistencial fue enorme en los meses de marzo y abril.

#DiálogosPHC #BigData

Algoritmos pronósticos

Sobre los algoritmos pronósticos, y la tipología de pacientes según gravedad y una etiogenia de la enfermedad muy confusa la mayor parte de las veces, Trilla explicitó que el objetivo es llevar la diagnosis a estados próximos al tiempo real, aunque, para ello, reflexionó, España tendrá que esforzarse al máximo, si quiere aprovechar la ingente cantidad de datos acumulados en uno de los países más duramente castigados por la pandemia.

En ese aspecto, apuntó el citado ponente a que la incorporación del Big Data debería ser orquestada desde Europa, a pesar de que hay dificultades de arranque ya manifiestas, como, por ejemplo, los distintos sistemas de medición de fallecidos que existen entre los distintos países de la Unión Europea (UE). De esta manera, resultará muy difícil comparar, como ya se aprecia, la mortalidad acaecida en Suecia y la sufrida por España, como puso como ejemplo.

Demasiados modelos incompletos

Trilla también detecta un exceso de modelos matemáticos incompletos destinados a doblegar la curva de la pandemia y otras magnitudes epidemiológicas, en ausencia de un modelo de aceptación general para todo el continente, sin dejar de lado que la característica más destacable de la nueva enfermedad, hasta el momento y desde el principio, es la incertidumbre.

Este investigador y clínico ve desfasado que haya nueve páginas de consentimiento informado para que sea firmado físicamente por parte de los profesionales sanitarios, a requerimiento de los responsables de riesgos laborales en los hospitales, junto a resultar criticable que los médicos tuvieran que pagar de su bolsillo los extras de 45 minutos que exige la plataforma Zoom en sus videoconferencias, una vez que se extralimita el tiempo contratado.

Ante estas situaciones, Trilla pide simplificar todos los procesos necesarios y explicar, con lenguaje veraz y sencillo, a la ciudadanía, todo aquello que redunda en el beneficio de su salud. Además, encuentra natural que los analistas de datos estén muy bien pagados porque el sistema sanitario está más necesitado que nunca de inteligencia y gestión operativa del conocimiento.

Europeismo a ultranza

Confía este ponente en que, desde ese europeísmo declarado, la UE haga factible, a la mayor brevedad posible, una app de seguimiento de ciudadanos con infección y contactos de SARS-CoV-2, además de poder compartir algoritmos de predicción, una meta que, en la Covid-19, solo pudo llegar a detectar al 50 por ciento de la población infectada por el criterio de pérdida del sentido del olfato.

No obstante, este facultativo admite que, aunque siempre será necesario que pediatras, médicos generalistas y genetistas, junto a otros muchos perfiles en los diagnósticos, pongan en marcha los mismos, será muy conveniente que el terreno sea convenientemente acotado por por el Big Data.

Finalmente, Trilla añadió a lo dicho, sobre análisis de los datos, por Cruz Cigudosa, la urgente disponibilidad de datos para la determinación de la evolución de los pacientes críticos en la Covid-19.

Tiempos pulverizados

Este diálogo virtual propuesto por Roche concluyó cuando el moderador afirmó que la pandemia pulverizó todos los tiempos de reacción sanitaria, atención clínica e investigación de nuevos medicamentos y vacunas. Además, deseó un magnífico verano a todos, y muy bien merecido, después de un primer semestre extraordinariamente duro para los profesionales sanitarios, los investigadores y la sociedad en su conjunto.