Política y Sociedad A pesar de las experiencias de éxito de algunas autonomías

Sanidad apela a la responsabilidad territorial para integrar mejor la información de todo el SNS

La jornada sobre el sistema de información del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha servido al Ministerio de Sanidad en funciones para apelar al buen sentido de las comunidades autónomas para ayudar a integrar mejor la información de todo el sistema sanitario, en un encuentro que llevó por lema ‘Integración de sistemas de información, superando barreras para mejorar el resultado en salud de los pacientes’ y que reunió a responsables territoriales de salud y profesionales con esa tarea en importantes hospitales del país, además de miembros del equipo ministerial.

María Luisa Carcedo

Universalidad solidaria

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, empezó su intervención con una clara defensa de la universalidad, accesibilidad y asistencia solidaria de la Sanidad española, desde un modelo territorial descentralizado que requiere una atenta coordinación entre Administraciones.

El SNS, según las palabras de María Luisa Carcedo, se nutre de la información remitida por el conjunto de los profesionales del sistema, dado que todos ellos dan las claves de los puntos de debilidad que precisan efectuar las correcciones oportunas.

Para la calidad de los registros de los datos sanitarios, aseveró Carcedo que es necesaria la rendición de cuentas sobre el buen uso de los impuesto, a partir que la ingente información que recogen las regiones, con mediación de las conclusiones del Consejo Interterritorial del SNS, se convierta en datos de resultados en salud para la asistencia sanitaria.

Esto implica la normalización de la recogida y el manejo de los datos, mediante las unidades de clasificación habilitadas según requisitos internacionales, como indicó la titular de la cartera sanitaria del Gobierno.

Para el apoyo de estas unidades, se mantiene un nodo en la Administración sanitaria del Ejecutivo, que facilita el intercambio de información entre todos los agentes del sector salud. Se trata de billones de datos, con registros poblacionales de 30.000 hogares y una cohorte de 4,7 millones de ciudadanos, para aportar seguridad y capacidad de segregar la información sobre mortalidad, afluencia a los centros sanitarios, los controles instaurados y la información de contexto en los que enmarcar los recursos disponibles, según criterio de eficiencia y para su comunicación a la ciudadanía, detalló la ministra de Sanidad.

Desde la Comisión Abril

Partió Carcedo del remoto antecedente de la Comisión Abril para explicar la situación actual, apta para su contraste con los sistemas de información internacionales, mientras que, sobre el conjunto de los indicadores apoyados por el citado consenso del Consejo Interterritorial del SNS, alegó que permiten aportan muchos detalles de cada instantánea del sistema sanitario en todos los territorios.

A lo anterior, la titular de la cartera sanitaria del Gobierno añadió los informes emitidos periódicamente por especialistas encargados para ello por el Ministerio de Sanidad, que se acompañan con la descarga opcional de enormes bases de datos, con respeto de la privacidad estadística de las personas, porque, insistió, la fiabilidad y la seguridad de estos grandes volúmenes de datos, en una nueva era en la captura y transmisión de información, son la mejor vía para detectar y eliminar los focos de desigualdad.

Carcedo propuso, además, extraer toda la utilidad posible a los datos generados, en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde la lógica sanitaria, el contraste de los procedimientos y el respeto a la integridad de la información de los ciudadanos; para promover un manejo compartimentado de los datos que haga posible orientar los desarrollos tecnológicos hacia la personalización de la asistencia, con inclusión de registros aportados por indicadores cumplimentados por los propios pacientes.

Mercedes Alfaro

Como ejemplo de todo lo anterior, la ministra de Sanidad citó el proyecto Paris, que cuenta con la colaboración de 15 países de Europa para incluir la perspectiva del paciente en la Atención Primaria, lo que requerirá que todos los responsables de aquí arrimen el hombro para que España juegue un papel protagonista, al mantener muy alta también la calidad de su asistencia, desde la citada universalidad y reducción de las desigualdades.

Paradigmática diabetes

La subdirectora general de Información Sanitaria del Ministerio de Sanidad, Mercedes Alfaro, aportó datos de más de 22.000 ingresos hospitalarios  y 5.000 cirugías obtenidas por conjuntos mínimos de datos clínicos (CMBD).

Esta es una información que le permitió a Mercedes Alfaro hablar de una mortalidad por diabetes con una reducción del 60 por ciento en la última serie de 25 años, gracias a un buen trabajo en esta enfermedad, opinó, aunque exista aún un margen amplio de mejora, dato que acompañó con una clara reducción de la mortalidad prematura.

En otro aspecto, Alfaro ve difíciles los acuerdos de normalización, aunque esa limitación se resuelve gracias a los magníficos profesionales del SNS, a través de excelentes unidades, como la de asuntos semánticos, la de CIE y la más reciente de seguimiento en Atención Primaria.

No obstante, esta ponente no negó que existen barreras a la integración de los distintos sistemas de información, que debe ser salvadas con inteligencia aplicada a dichas infraestructuras.

En esta misión, considera Alfaro clave saber qué les pasa a los pacientes al pasar por las atenciones Primaria y especializada. A partir de ahí, trató sobre la experiencia de paciente, basada en la accesibilidad y la comunicación, enriquecidas desde la generación progresiva de encuestas ministeriales.

María Ángeles Gogorcena

Apeló esta ponente, como muestra a la encuesta realizada por la Comonnwealth en 2016 y que confirma que la Sanidad española goza de una muy buena estimación por parte de su población atendida, entre la que solo un 25 por ciento cree que precisa cambios radicales; como ejemplo, también, de un abanico que va del 50 al 70 por ciento de la atención en el mismo día de la solicitud por parte de los servicios de Primaria, a excepción de Cataluña y la Comunidad Valenciana, donde se dan demoras.

Datos desde Andalucía

La primera mesa, presentada por la jefa del área de información y estadísticas asistenciales de la Subdirección General de Información Sanitaria del Ministerio de Sanidad, María Ángeles Gogorcena, empezó con un resumen de los historiales profesionales e institucionales de los ponentes invitados, responsables de información sanitaria en Andalucía, Cataluña y Galicia.

Como primera voz en intervenir, la portavoz del sistema de información sanitaria pública del Servicio Andaluz de Salud (SAS), Dolores Muñoyerro, adelantó que su región hace seguimiento de los pacientes del nacimiento hasta el fallecimiento, dentro de una biografía asistencial.

Más diagnósticos que pacientes

Para ello, Dolores Muñoyerro precisó que la Consejería de Sanidad de la Junta dispone de datos de 13 millones de pacientes sobre una población real de ocho millones de habitantes, individuos que reciben anualmente 500 millones de diagnósticos apoyados en 318 millones de pruebas diagnósticas y 12 millones de diagnósticos de Enfermería, más la obtención de 25 millones de tomas de constantes físicas y 600 millones de resultados de pruebas analíticas, además de recibir 40 millones de vacunas.

Dolores Muñoyerro

Aparte, señaló Muñoyerro un 6 por ciento de depresión en las mujeres que viven en su región, en porcentaje que se duplica si acumulan cansancio como cuidadoras de personas dependientes.

A partir de datos de 2018, adujo esta ponente que los costes se disparan en hospitalización derivada de la edad y la cronicidad, con incremento, también, del capítulo Farmacia, que suponen un gasto de 8.600 millones sobre un presupuesto que apenas asciende por encima de los 9.000 millones, por parte de los pacientes más frágiles, por lo que dio un toque de atención a los gestores hospitalarios, a los que considera responsables de haber permitido que en 2018 el gasto farmacéutico superara al de las hospitalizaciones.

Esta ponente precisó que la codificación CIE9 y CIE10, a la que no están obligados los médicos, se solventa con un codificador del sistema andaluz de información que clasifica eficazmente los diagnósticos, que son volcados a una gran base de datos sujeta a tecnología de Oracle.

Como tareas pendientes, citó Muñoyerro la rápida devolución de la información procesada a los puntos en los que se puede convertir en decisiones prácticas, con la salvedad de que, con el Big Data, será posible prever la aparición de las enfermedades a lo largo de la vida.

Emili Vela Vallespín

Morbilidad en Cataluña

El responsable de la gerencia de información sanitaria del Servicio Catalán de Salud (CatSalud), Emili Vela Vallespín, estima que los enfoques tradicionales no son válidos en la actualidad porque no permiten los estudios longitudinales, entre otras cosas, un tipo de investigación que permite detectar factores de riesgo, como la fractura de cadera asociada a edad, además de calcular con anticipación los recursos necesarios, ya sea por medicación, hospitalización u otro tipo de requerimiento de asistencia.

Sobre esa intervención de cadera, Emili Vela Vallespín afirmó que termina en fallecimiento para el 40 por ciento de los pacientes a los tres años de su realización, en un paralelismo que trazó con la cardiopatía isquémica, en pacientes que incrementan el gasto en más de 8.000 euros, que, luego, se reducen a entre 800 y 600 euros.

Sobre el gran volumen de datos acumulados por tablas, con más de 800 millones de registros cada una, este ponente llegó a un total de 2.500 millones de registros de difícil manejo, con mayor motivo, si se tiene en cuenta, que se exigió a su departamento hacer una estratificación poblacional según distintos niveles de carga de enfermedad y mortalidad, además de hospitalizaciones urgentes y estratos de visitas a Primaria en pirámide que concentra los mayores recursos de euros en su cúspide.

Todo ello con anotación de la disparidad de las zonas socioeconómicas de Barcelona, ciudad en la que Vela Vallespín distinguió entre los 678 euros de gasto sanitario para la población en situación de economía empobrecida y los 1.200 euros de la zona más acaudalada y con mayor edad, de lo que dedujo que el gasto sanitario se asocia más a cronicidad que a edad, aunque distinguió que no es lo mismo padecer diabetes que VIH.

A menos renta, menos vida

De esta manera, los varones de rentas altas en Cataluña pueden vivir hasta 12 años más que los de los estratos más desfavorecidos, con una diferencia de una década para las mujeres, donde se dan dinámicas como la inmigración, caracterizada por tener más tasa de diabetes en los indios y paquistaníes, o como ocurre con el fenómeno de la no concurrencia a la asistencia especializada de las personas de rentas bajas.

Extrajo también este ponente la regla de que el 1 por ciento de la población ocupa el 5 por ciento, que consume el 50 por ciento de los recursos sanitarios. Como ejemplos de coste anual, destacó los 6.287,9 euros por paciente con esclerosis múltiple y los 2.930 euros con el mismo criterio por Parkinson, esto sí, asociado a la edad.

Igualó Vela Vallespín la merma de esperanza de vida de 15 años en Salud Mental, equiparable a los pacientes con insuficiencia cardiaca o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (ÉPOC), con mención a un incremento en los efectos adversos de salud derivados del consumo de cocaína.

Al tiempo, este ponente mencionó que se incrementa notablemente el consumo de antidepresivos en depresión postparto. Finalmente, sobre población reclusa, observó una tasa de mortalidad tres veces superior a la esperada.

Benigno Rosón

Teleasistencia gallega

El subdirector de sistemas de información y tecnologías del Servicio Gallego de Salud (SERGAS), Benigno Rosón, refirió que cerca de 150.000 consultas de atención especializada se resuelven en esta región sin necesidad presencial del paciente, equivalente a un 16 por ciento, con más de 2,7 millones de gestiones realizadas con los mismos medios remotos en Atención Primaria, correspondientes a un 11 por cient, mientras que, a efectos de bombas de insulina y los dispositivos cardioimplantables, se pueden enviar desde el domicilio, sin necesidad de acudir al centro sanitario cada seis meses, como ocurría antes.

En esa línea, este ponente explicó que la plataforma eSaude, que integra a los centros sanitarios públicos, privados y sociosanitarios, usa una misma historia clínica digital, que ya tuvo cerca de un millón de accesos desde que está operativa, una historia de enfoque transversal que permite protocolarizar las peticiones realizadas por los pacientes A ello se suma, indicó, otra plataforma de seguimiento que ofrece cuestionarios a rellenar por el paciente con sus datos de evolución desde 2017, así como las encuestas de satisfacción, lo que permite telemonitorización que evita reingresos hospitalarios dentro de las cuatro semanas posteriores a los primeros ingresos.

Esta dinámica es efectiva para 2.622 pacientes en número que se incrementa a razón de dos pacientes nuevos al día. Dentro de esa transversalidad descrita, se procura detectar los casos de pacientes frágiles con participación multidisciplinar, con estrategias de mejora de la proactividad y el trabajo en equipo por parte de todo el personal sanitario.

Finalmente, también citó Benigno Rosón la portabilidad de toda esta tecnología para que pueda viajar en las ambulancias medicalizadas de la región, que pueden registrar la información haya o no haya cobertura, y que será ampliada a los médicos de Primaria que hacen visita domiciliaria.

Desde la inclusión de la tecnología Big Data, desde hace un año, Rosón habló de 20.000 informes generados cada mes, dirigidos a 10.000 profesionales sanitarios.

Elena Andradas

También aludió este ponente a 350 indicadores para la consecución de objetivos para jefes de Servicio y coordinadores de Atención Primaria y especializada. Todo ello, aseguró, en el camino a lograr una historia clínica inteligente, algo fácil en diagnóstico por imagen, pero no tanto a la hora de concretar un conocimiento médico que habitualmente es difuso, según razonó.

El modelo sueco

La portavoz de la Subdirección de Información Sanitaria del Ministerio de Sanidad, Elena Andradas, moderó la segunda mesa, destinada a conocer detalles del impacto que hay en las organizaciones sanitarias y los sistemas de información a partir del deseable conocimiento de los resultados en salud tal como son percibidos por los pacientes.

Abrió las charlas el profesor de Medicina Integrativa del Departamento de Neurociencia Clínica del sueco Instituto Karolinska de Estocolmo, el doctor Martin Ingvar, recién llegado de dictar una conferencia en la localidad coruñesa de Santiago de Compostela.

Tras su saludo protocolario, aseguró Martin Ingvar que el conocimiento sanitario debe dejar de ser un instrumento de protección al médico para serlo de servicio al paciente, habida cuenta de que se calcula que el 40 por ciento de las intervenciones tienen poco valor efectivo o incluso pueden resultar perjudiciales.

Martin Ingvar

Ingvar introdujo el concepto de un aprendizaje en salud que parte del conocimiento para volver al conocimiento, mediante etapas como la evidencia, la definición planificada de la tecnología, el establecimiento de un plan interprofesional de cuidados, los repositorios locales y la logística de la información.

En este esquema centrado en el paciente, este profesor habló de armonizar las profesiones sanitarias para el manejo de la información, con un claro enfoque a la multimorbilidad y el uso de los datos en múltiples plataformas, dentro de una concepción de los resultados en salud en la que considera muy útil la metodología de ICHOM, consorcio internacional para la medición de los resultados de salud en las organizaciones sanitarias.

Como ejemplos de esa convergencia de planes personalizados por paciente, Ingvar citó reducir las hospitalizaciones en EPOC, mejorar el pronóstico en congestión cardiaca y mejorar el estado general en los procesos reumatológicos, a partir de los datos generados por los propios pacientes.

Conceptos claros

La subdirectora de Innovación del vizcaíno Hospital de Cruces, Inés Gallego Camiño, postuló las bases conceptuales de las estrategias que trabajan para fijar los resultados en salud desde la perspectiva de los pacientes, una óptica que debe llevar a las Administraciones sanitarias a seguir los PROM que permitan conocer la fatiga asistencial, el dolor soportado y los beneficios asumidos por los pacientesm un terreno en el que, considera, no se logró todavía poner a dichos pacientes en el centro de la atención.

Inés Gallego Camiño señaló los resultados en salud según la percepción del paciente como el arma más poderosa de gestión sanitaria. Para ello, partió de la ecuación de Michael Porter, usada por Ingvar en Suecia, según la cual el valor asistencial viene de dividir los resultados por los costes que implican, lo que conlleva pasar de medir productividad a registrar resultados.

La Organización Sanitaria Integrada (OSI) de Gallego Camiño, que aplica también la filosofía ICHOM, ayuda a determinar los sets de medición y a saber, por ejemplo, que en cáncer localizado de próstata importan tanto la impotencia y la incontinencia como otros factores clásicos, una patología bastante prevalente, a la que, luego, se sumaron el cáncer de mama, la fisura palatina y la enfermedad inflamatoria digestiva crónica, además de maternidad, diabetes y Parkinson, previstas para 2020.

Pablo Serrano

Como uso de la Osabide Global o asistencia integral con sustrato digital, señaló esta ponente los cuadros de mando polivalentes, los análisis por riesgo y los planes individualizados por paciente.

Motores de cambio

El director de Planificación y Tecnologías del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, Pablo Serrano, dio argumentos en su ponencia de que son los sistemas sanitarios los llamados a protagonizar la transformación sanitaria. Como punto de partida, señaló el problema de escalar los pilotos de medición de resultados en salud según los pacientes, una vez que demostró su acierto.

En esa dinámica, elogió Pablo Serrano la parsimonia como elemento esencial para llegar a poder disponer de datos bien estructurados de seguimiento longitudinal de los pacientes.

A partir de la metodología EMRAM adoptada en 2015, se pasó a los PROMs de ICHOM en el presente ejercicio, para lo que fue imprescindible el apoyo del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), además de otra institución de base europea, factor que permitió desarrollar proyectos multipropósitos a raíz de un enorme volumen de cuestionarios que deben ser usados incluso desde las tesis doctorales, según señaló Serrano.

Como novedad de del Hospital Universitario 12 de Octubre, destacó este ponente el carácter dual de su historia clínica, de atributo y valor a un mismo tiempo, para llegar a una ontología apta para otros centros, a partir de normalización EHR.