Política y Sociedad La consejera de de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de Andalucía, en la RANM

Sánchez Rubio defiende la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud

Ya casi al final de la intervención de la consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, María José Sánchez Rubio, en la Real Academia Nacional de Medicina (RANM), su presidente Joaquín Poch, observó que nunca se había producido tal éxito de público ni se habían planteado tantas preguntas por parte de los académicos. Se refería al ciclo, que celebrado en la RANM, ha contado con las intervenciones de mucho de los consejeros de Sanidad autonómicos.

La consejera Sánchez Rubio y el presidente de la RANM, Joaquín Poch

La consejera Sánchez Rubio y el presidente de la RANM, Joaquín Poch

Entre las afirmaciones realizadas a destacar, la consistente en que el Sistema Nacional de Salud no es solo sostenible sino que es el único sostenible. Más centrada durante su intervención en algunas ocasiones en el Sistema Nacional de Salud (SNS) que en su propia autonomía, circunstancia que sorprendió a más de uno, la sucesora de la temperamental María Jesús Montero habló de un sistema sanitario autonómico que forma parte del SNS, que siempre apostó por la prestación social, la investigación y la tecnología y que calificó como un “inmenso tesoro”; intervención inusual cuanto menos ya que los consejeros autonómicos del ramo suelen venir a Madrid a defender lo realizado en sus respectivas autonomías.

17 sistema sanitarios que se resumen en uno solo

Por si alguien no lo había pillado, Sánchez Rubio sostuvo a continuación que el sistema no está formado por 17 comunidades autónomas como 17 realidades sueltas (más las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla), “ni mucho menos”, e invitó a hacer una reflexión sobre el legado que le dejaremos a nuestros hijos. Más adelante siguiendo con la idea afirmó que el mundo no lo heredamos de nuestros abuelos sino que es un préstamo de nuestros nietos. Sorprendió gratamente a parte del público las numerosas menciones al sector privado, siempre como complemento y colaborador necesario del público.

Ya metida en la crisis, la consejera andaluza rechazó que fuera consecuencia del gasto público y la achacó por el contrario a la práctica de “economías especulativas”. Entendió que las medidas para abordarla nunca han de pasar por desmontar el estado de bienestar. Y trajo a colación la situación de bancarrota a que llegan algunas familias norteamericanas al no poder hacer frente a las abultadas facturas sanitarias. Por ello abogó por servicios públicos subvencionados solidariamente con los impuestos de todos.

La privada como complemento
Enrique de Porres y Francisco Ivorra

Enrique de Porres y Francisco Ivorra

Tras referirse a la imposibilidad de desarrollo sin innovación e investigación, Sánchez Rubio aludió a la importancia que tiene también en este campo la colaboración y “el refuerzo” de la sanidad privada; cuestión que sirvió para que en el turno de preguntas, Enrique de Porres, consejero delegado de ASISA,  dijera en calidad de representante del sector privado -en concreto del sector asegurador-, que nadie discute que garantizar la salud de los españoles corresponda al Estado pero explicó y expuso, entre otras razones, que aunque lo público tenga excelentes gestores estos carecen de las herramientas de agilidad, flexibilidad y adaptación a las circunstancias de que disponen los gestores del sector privado. Seguidamente alabó el valor de la consejera ya que “no es frecuente que los responsables de las consejerías hablen con tanta responsabilidad de nosotros”. Y entendió que siempre que se da cuenta de lo realizado por la sanidad privada en otros países se resalta lo que no se ha hecho bien. Finalmente refirió al gran compromiso del sector; un compromiso que lo lleva más allá de lo que es su estricta función (convenios en investigación, patrocinadores de cátedras, investigación en hospitales…), ante la aquiescencia del presidente de la compañía, Francisco Ivorra, que se sentaba a su lado.

 Preocupación por la pérdida de la universalidad

Dentro de su discurso, la consejera calificó de preocupante la pérdida de la universalidad de nuestra sanidad ya que adujo que todos tenemos derecho a la misma asistencia y a disfrutar de los avances en medicina y tecnología. Negó con rotundidad e incluso calificó de “mito” el que el SNS no fuera sostenible; circunstancia en la que vio “una campaña de desprestigio”. Subrayó con voz firme: “quiero desactivar hoy ese mito”, a lo que añadió que la sanidad es sostenible si se organiza bien. A continuación negó que fuera cierto que el modelo de mercado o el de Seguridad Social basado en cuotas sea más eficiente. Más tarde entendió que “el sistema público no solo es sostenible sino el único sostenible”. Y añadió que lo decía desde una visión global del país; no desde una comunidad; pasando a alabar el papel cohesionador social y territorial del sistema sanitario, “como ningún otro”.

Andalucía, una prestación más económica

Efectuando una comparativa del gasto de los vecinos franceses y alemanes mantuvo que su burocracia sanitaria asciende a un 4 por ciento, “mientras que el nuestro no llega al 2 por ciento” e incidió en que tampoco la sanidad privada es más barata. Escogiendo a Holanda como ejemplo de país que emprendió un modelo más cercano al de las privadas aseguró que en 6 años habían pasado de un gasto del 9 por ciento del PIB al 13 por ciento. Opuso a dichas cifras que en España la Seguridad Social por individuo cuesta anualmente 1.025 euros mientras que en Andalucía es de 908 euros por persona.

Sánchez Rubio citó el Barómetro Fiscal de 2011 para resaltar que solo el 5 por ciento de los españoles se decantaron por el modelo privado y a la OMS, de la que afirmó que se ha dirigido a los gobiernos para pedirles que no desmantelen los sistemas públicos. Tras esgrimir las banderas de la excelencia de la sanidad que se practica en su tierra y los adelantos en investigación celular (centro que dirige el ex ministro de Sanidad Bernat Soria, que se encontraba en la sala siguiendo la intervención de la consejera) así como en avanzadas intervenciones quirúrgicas en la que es pionera; destacó que en Andalucía se atiende a más de 6.000 personas de otras comunidades, mientras que solo han salido para ser atendidos fuera de su tierra unos mil andaluces.

La cuestión de la falta de movilidad y las trabas entre las comunidades para que los ciudadanos puedan ser atendidos fuera de donde viven, fue otra de las cuestiones expuestas por uno de los académicos; cuestión que la consejera apreció que se está mejorando.

Advertencia de no llegar a ser sostenibles por asfixia económica

Tras resaltar virtudes, apreció con un cambio de entonación, que la sanidad pública podría dejar de ser sostenible “si se le dedica cada vez menos presupuesto”. Y abundando en el tema en plan andaluz, dijo “vaya, que al traje le pueden estallar las costuras”. Así que para refrendar la afirmación dijo que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha presentado en Bruselas un presupuesto para la sanidad en 2017 de 5,3 por ciento, cuando en la actualidad es de un 6 por ciento; razón por lo que dedujo que esas cifras nos alejan de Europa y nos retrotrae a los años de dificultad. Se quejó de que durante este tiempo el gobierno de la nación ha exigido un mayor esfuerzo presupuestario a la CCAA que “han procurado funcionar correctamente aunque con especiales dificultades”. Así que avisó de que “puede llegar un momento en que no funcione correctamente no por caro ni por malo sino porque no haya ingresos suficientes para sostenerlo”.

A por el buen uso del sistema
El ex ministro de Sanidad, Bernat Soria

El ex ministro de Sanidad, Bernat Soria

Como remedio, la consejera andaluza propuso debatir en profundidad sobre el buen uso del sistema y llamó a la responsabilidad de cada uno de los que componen el mismo. Admitió que habían tenido que implantar el copago farmacéutico aunque adujo a su favor que habían evitado que los pensionistas y personas con escasa capacidad económica tuvieran que adelantar dinero (52 millones de euros) de su bolsillo para adquirir los medicamentos, gracias a un convenio con el Consejo Andaluz de Colegios Farmacéuticos. En cambio sostuvo que no han aplicado el copago de medicamento hospitalario como en todas las autonomías (excepto en Ceuta y Melilla) puesto que gestionarlo cuesta más que el supuesto ahorro que se pudiera obtener por ese concepto. Así que dedujo que el análisis gubernamental no debería consistir en “contentar a Bruselas”.

Reconoció que los profesionales no disfrutan de grandes alegrías, “ya que le hemos tocado el bolsillo y tienen dificultades”; realidad que pretende combatir, entre otras cosas con implicarlos más en el sistema; un sistema más basado en la medicina domiciliaria y ambulatoria , en el fomento de hábitos saludables, el impulso de la receta electrónica y en la ampliación de nuevos ámbitos como las centrales o plataformas de compras, pasando por el ahorro energético, así como en buscar margen para los principios activos o evitar las infecciones nosocomiales.

Los profesionales y la gestión

Y no podía faltar la implicación de los profesionales en la gestión clínica; un nuevo modelo que tenga como virtud una mayor capacidad y autonomía en la gestión y en las decisiones asistenciales, en la que se trabaje en equipo

Una vez terminada su ponencia uno de los académicos le reprochó haber tocado el tema muy superficialmente a lo que María José Sánchez Rubio le respondió (por su nombre de pila, como hizo con cada uno de los que le habían pedido respuestas) que efectivamente tenía que hablar de más horas de trabajo y de menor salario y de la necesaria “reconversión del sistema” para que muchos no tuvieran que salir de él.

En 3.020 situó el número de profesionales que habían tenido que salir del mismo y de los que solo “hemos podido recuperar 300. Y en situación eventual”. También salió a relucir el menor dinero y medios para la investigación y el que los médicos tengan que emigrar, situación que  la consejera aspiró a que fuera coyuntural.

Unos ingleses que pagan religiosamente

Otro de los académicos se interesó por si se cobra el turismo sanitario a lo que la consejera respondió que ahora se cobra y bien el turismo de cercanía. Citó a Gibraltar asegurando que los ingleses pagan religiosamente por  la atención recibida.

Ángel Luís Rodríguez, director general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos, además de expresar lo que este sector espera de las administraciones, entró en las subastas de medicamentos, “norma recurrida”, puntualizó; echó en falta aspecto más objetivos en la forma de llavarla a cabo y le atribuyó desabastecimiento, inseguridades e inequidades, “al haberlo dejado en manos de una sola compañía”. Por último aseguró que no se había conseguido el ahorro previsto por parte de la Junta andaluza. Así que preguntó cómo desbloquear una situación “que no favorece a nadie, afecta al sector y a la productividad…conciliadora, la consejera argumentó que la situación requiere una reflexión profunda y debate. No obstante aseguró que las subastas han ahorrado al presupuesto de sanidad andaluz 136 millones de euros anuales que ponderó como “muy importantes en la situación en la que nos encontramos”.

La espinita de los equivalentes biosimilares

En vista de que el acto había terminado y no se había abordado las protestas de algunas sociedades científicas sobre la equivalencia de los medicamentos avanzados, sobre todo el caso del cáncer, María José Sánchez Rubio, aseguró a Acta Sanitaria que “cuando hablamos de equivalencia entendemos en primer lugar que se está hablando de eficacia en el tratamiento. No obstante se mostró dispuesta a recibir propuestas de sociedades científicas. En cuanto a la situación de los medicamentos biosimilares manifestó que merecía un tratamiento en profundidad.

Antes había afirmado que como objetivo y perspectiva para este 2014 y el futuro se había impuesto desactivar el desprestigio del sistema al que se había referido al principio: consolidar lo logrado, avanzar en equidad e inversión en políticas de investigación, incorporación de tecnología “sostenible”, atención integrada y colaboración estrecha con el sector privado. Como resumen rememoró a la escritora Concha Espina, abogando por la unión de las fuerzas que buscan el bien y deseó que todos se sientan “implicados, concernidos y comprometidos”.