Neurólogos españoles llegan a un consenso para definir el Parkinson avanzado

Con el objetivo de facilitar su diagnóstico y tratamiento

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El Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento (GETM) de la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha elaborado el Cuestionario para Detección de la Enfermedad de Parkinson Avanzada (CDEPA), en el que participaron más de 240 neurólogos, que servirá de herramienta a los profesionales para detectar y calificar con cierto nivel de certeza el diagnóstico de enfermedad de Parkinson avanzada (EPA) y, de esta manera, mejorar su diagnóstico y tratamiento.

Dicho cuestionario será presentado durante la LXIX Reunión Anual de la SEN que tendrá lugar en el Palacio de Congresos de Valencia. Para los profesionales especializados en este ámbito, el citado sondeo supone la posibilidad de conocer las características clínicas que debe presentar un paciente y definir claramente si la fase en el que se encuentra es enfermedad de Parkinson avanzada, pueda ser subsidiario o no de tratamiento con nuevas terapias.

Si se confirma la validez de CDEPA, el neurólogo e investigador del Área de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), el doctor Pablo Martínez-Martín, explica que "se podrán seguir los criterios estipulados y consensuados para detectar los diferentes casos de enfermedad de Parkinson avanzada, que permitirán proponer el tratamiento adecuado".
Tipos de factores
La neuróloga de la Clínica Universidad de Navarra en Pamplona, la doctora Rosario Luquin, señala que "los facultativos podrán identificar fácilmente los síntomas de los pacientes que están en estadios avanzados de la enfermedad de Parkinson, ajustando las recomendaciones a las características de los afectados y reducir de manera significativa ciertos síntomas como el bloqueo o mejorar las discinesias".

De acuerdo con los resultados del cuestionario, existen tres tipos de factores que ayudan a diagnosticar la enfermedad de Parkinson avanzada. Los factores definitivos, que son aquellos considerados por los profesionales como absolutamente determinantes para establecer el diagnóstico; los de con gran influencia, cuya presencia es bastante determinante para identificar el estado avanzado de la enfermedad, aunque no definitiva; y los posibles, como la alteración de reflejos posturales y equilibrio y la disautonomía sintomática incluyendo hipotensión ortostática y somnolencia diurna excesiva, entre otros.