23 PSICOSIS IM-1
23 PSICOSIS IM-1

El tratamiento preventivo de la psicosis debe mantenerse aunque haya mejoría

Según un estudio publicado en Journal of Clinical Psychiatry

Guardar

El tratamiento preventivo de la psicosis se debe mantener aunque haya mejoría, según revela un estudio publicado en Journal of Clinical Psychiatry, cuya autora es la doctora Jacqueline Mayoral-van Son, bajo la dirección del profesor Benedicto Crespo, de la Universidad de Cantabria, IDIVAL y CIBERSAM; el estudio analiza el efecto preventivo que el tratamiento antipsicótico tiene sobre la aparición de nuevas recaídas.

Al decir de Mayoral -cuyo trabajo se titula Clinical Outcome After Antipsychotic Treatment Discontinuation in Functionally Recovered First-Episode Nonaffective Psychosis Individuals: A 3-Year Naturalistic Follow-Up Study-, “de manera evidente el riesgo de recaída en los pacientes que decidían suspender la medicación antipsicótica (que venían tomando desde hacía más de dos años) es muy alto (siete de cada 10) si lo comparábamos con aquellos pacientes que siguieron tomando regularmente su tratamiento”.

La investigación analizó el efecto profiláctico que el tratamiento antipsicótico tiene sobre la aparición de nuevas recaídas, en personas que habían tenido un único episodio de psicosis y que se habían recuperado íntegramente de ese episodio. “No esperábamos ver con tal claridad el efecto profiláctico y beneficioso del tratamiento en estos pacientes”, resalta la citada especialista. “Una de las preguntas”, añade, “que estamos intentando contestar en la actualidad es cuánto tiempo de tratamiento sería suficiente para controlar ese riesgo de recaída, o si deberíamos plantear tratamiento de una manera crónica”.
Prevención prolongada   
Para los participantes en la investigación, el diseño de la misma, realizada en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV), Santander, y a la vista de los resultados, se confirma la necesidad de recomendar en estas enfermedades seguir con el tratamiento de manera preventiva durante largos periodos de tiempo. “Creemos”, concluye la Mayoral-van Son, “que nuestros resultados tienen un gran impacto en el día a día del tratamiento de estas enfermedades y que deben ser divulgados, tanto entre profesionales de la salud como entre personas con la enfermedad, de manera que se conozcan los riesgos que se asumen al suspender el tratamiento. No debemos olvidar el impacto que estas recaídas tienen. Las personas que recayeron durante el tiempo de seguimiento presentaban una mayor gravedad de síntomas negativos y una menor capacidad para seguir desarrollando una vida normal al finalizar el estudio”.