Política y Sociedad última gran cita de la Fundación Bamberg con clínicos, gestores y políticos sanitarios

Salud Mental, cronicidad y asistencia sociosanitaria mantienen vivas sus incógnitas tras la Covid-19

La Salud Mental, la cronicidad y la asistencia sociosanitaria han mantenido vivas sus incógnitas tras la pandemia de la Covid-19, según las conclusiones extraídas en la última sesión del ciclo de encuentros de la Fundación Bamberg, sobre la vuelta a la normalidad sanitaria.

Estas incógnitas apuntan a cambios inevitables en los modelos de atención que deben correr paralelos a una mayor exigencia de autocrítica en los responsables de Salud Mental, área en la que algunas patologías podrían agravarse por efecto directo del SARS-CoV-2.

Ignacio Para

Pandemias encadenadas

El presidente de la Fundación Bamberg, Ignacio Para, abrió este encuentro destinado a calibrar el incremento de carga de enfermedad mental que supone la llegada de la nueva enfermedad y el confinamiento de la población, dentro de una situación agravada por el miedo al contagio y por el daño que causa la situación actual a las economías familiares.

Todo ello además de sospecharse múltiples interrupciones en la adherencia a los tratamientos dentro del área de la Salud Mental, por lo que Ignacio Para apuntó a una epidemia de trastornos mentales tras los primeros meses de coexistencia con la Covid-19, en la que se deberá poner la mayor atención en fenómenos como la depresión y la prevención del suicidio.

Este último es un grave problema de Salud Pública que afectó de manera reciente a Para, tanto en el ámbito privado como en su esfera de actuación institucional, tal como compartió con los presentes.

Salud Pública inconexa

En palabras del presidente de la organización convocante, dicha Salud Pública funcionó de manera claramente inconexa entre los niveles asistenciales durante la pandemia, con evidentes distorsiones entre la Atención Primaria, la especializada y el espacio sociosanitario, a lo que opuso la necesidad de lograr una mayor coordinación en el tránsito de la atención sanitaria al cuidado integrado de la salud.

Esperanza y resilencia

Pese a lo anterior, Para lanzó un mensaje de esperanza con deseos de resilencia para la población, ante la adversidad y para que la sociedad no decaiga en su empeño de salir adelante y ganar en prosperidad, por lo que reclama a las Administraciones, entre otras cosas, que se pongan las pilas porque ya hay tecnología de sobra para generalizar la telemedicina y estar más cerca del ciudadano.

Finalmente, y como en las ocasiones anteriores, Para agradeció a los patrocinadores principales su apoyo con la fundación convocante: Takeda, Lundbeck, Chiesi, Boehringer Ingelheim y Báculum, ademas de Ribera Salud y Asisa, como entidades protectoras de la misma. Además, pidió a todos los participantes sus reflexiones escritas, de cara a publicar un libro a medio plazo por parte de la Fundación Bamberg.

Sin novedad en la CAM

La coordinadora regional de Salud Mental y Adicciones del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Mercedes Navío Acosta, empezó las intervenciones con alusión a la reorganización de los servicios para facilitar los tratamientos intensivos y los servicios de interconsulta en esta región, con enfoque al paciente crítico, los infectados de la Covid, los familiares y los profesionales sanitarios.

Ya en el momento post crítico, tras el confinamiento, informó Mercedes Navío Acosta sobre la movilización de 60 profesionales, fundamentalmente psicólogos clínicos y psiquiatras, con la apertura de un séptimo hospital de día en el Hospital Universitario La Paz de la capital.

En aspectos concretos, Navío Acosta no detectó un especial incremento del riesgo de conductas suicidas durante la pandemia y el confinamiento, aunque no descarta la posibilidad de una mayor prevalencia, aunque sin tintes de pandemia.

Observa esta ponente algunas respuestas paradójicas en psicosis y trastornos afectivos mayores sin agravamientos, frente a un mayor número de ingresos por trastornos de personalidad, al darse ahora una mayor tasa de ingresos en la Comunidad de Madrid, fuera de escenarios pandémicas.

De esta manera, Navío Acosta se alejó de cualquier tono catastrofista, al alegar que la Salud Mental en la Comunidad de Madrid hizo, por ejemplo, una previsión de refuerzo del 15 por ciento para atender las necesidades de duelo por los fallecidos de la Covid-19.

Lo malo no ha terminado

La jefa del Servicio de Psiquiatría y directora del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, la doctora Blanca Reneses Prieto, pidió paciencia porque los problemas sanitarios en Salud Mental, y otras áreas, están lejos de terminar.

Todo ello después de haber convertido la atención presencial a remota para llegar al 100 por ciento de los pacientes, a partir de una reducción extrema de los ingresos hospitalarios y una atención telefónica permanente, sustituida por visitas a domicilio cuando era necesario.

En esta nueva fase, Blanca Reneses Prieto puso el acento en las personas con patología mental grave, los individuos en duelo y los propios profesionales, que precisan empatía desde el sistema sanitario y la sociedad en su conjunto.

Ello en una situación en la que el aislamiento forzoso también trae importantes secuelas, según apostilló Blanca Reneses Prieto. Sobre los profesionales, especialmente Enfermería, señaló que agradecieron la proximidad de sus compañeros del servicio de Salud Mental a pie de obra.

Sin decir adiós

El jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, el doctor Josep Antoni Ramos-Quiroga, resaltó que los pasados meses supusieron la primera ocasión en la historia reciente del país en la que los pacientes terminales y los familiares no pudieron despedirse adecuadamente, con múltiples situaciones de duelos complicados.

Sobre su centro asistencial, Josep Antoni Ramos-Quiroga destacó que hubo de atender a 300 pacientes Covid sobre un área de 500.000 personas, gracias a una rápida reconversión del hospital que impidió los contagios con habitaciones individualizadas y circuitos estériles.

Seguidamente, estima Ramos-Quiroga que, si se diera un repaso a todos los centros de Salud Mental del país, saldría, sin duda, un escaso número de equipos y cámaras para practicar adecuadamente la telemedicina mental, además del hecho de que, en su propia región, no se pudieron reforzar los recursos humanos para Psiquiatría y Psicología Clínica.

Además, citó este ponente la aplicación para teléfonos inteligentes Gestión Emocional, apoyada desde el Servicio de Salud de Cataluña (CatSalut), para ofrecer hasta 15 recursos a los pacientes de Salud Mental y la población general durante el confinamiento y después del mismo.

Un proyecto común

El jefe del Servicio de Psiquiatría del vizcaíno Hospital de Galdakao, el doctor José Martín Zurimendi, refirió experiencias de comunicación directa con las familias, visitas de los psicólogos a plantas de pacientes Covid y refuerzos a las visitas domiciliarias durante la pandemia.

José Martín Zurimendi, que también es secretario del Consejo Asesor de Salud Mental de la Consejería de Sanidad del Gobierno Vasco, comentó también que la autoridad sanitaria hizo posible que todos los centros siguieran un programa común de apoyo emocional y refuerzo al excelente trabajo desarrollado desde Enfermería, trabajo que tendrá que ser continuado en fase post-Covid, según adelantó.

Mientras, sobre las consultas remotas, detalló Zurimendi su experiencia personal de llamadas en las que, en general, detectó situaciones estables, salvo algunas particularidades en las personas sin hogar.

Enfermedad con muchas caras

La directora médica del Hospital Psiquiátrico “Dr. Rodríguez Lafora”, la doctora María Dolores Rubio Lleonart, eligió un fondo colorido para su presentación, en recuerdo del difícil confinamiento y los múltiples duelos agravados por la ausencia de los seres queridos, situación que expresó al citar a un joven australiano que tuvo que despedirse de su progenitor a través de una ventana.

Se refirió María Dolores Rubio Lleonart a cuadros de suicidio y agresividad generados por encefalitis provocaros por un SARS-CoV-2 capaz de atravesar la barrera hematoencefálica. Igualmente, y ante nuevas oleadas, recomienda incrementar la tele-psiquiatría que solo requiere la palabra como principal instrumento terapéutico.

Visión de la industria

Aportó la visión de la industria farmacéutica en cuestiones de Salud Mental la directora de Medical & Market Access de Lundbeck España, Susana Gómez-Lus. Desde la experiencia de esta compañía en sistema nervioso central, declaró su preocupación por las posibles descompensaciones de los pacientes y por el riesgo de contagio para los empleados de la firma, profesionales a los que se les prestó mindfulness y otros apoyos desde el pasado 14 de marzo, fecha en que se produjo el encierro masivo de la población en los domicilios.

También refirió Susana Gómez-Lus las formas de mejorar la comunicación entre médicos y pacientes, en paralelo a una estrecha colaboración con las Administraciones, junto a proyectos redoblados de soporte a las asociaciones de pacientes, mediante el uso de nuevas formas de interacción.

Completó la óptica de los laboratorios el director médico del área de Neurociencias de Takeda, Vicente Martínez Fernández, quien recordó que esta compañía nació en 1781, con una trayectoria que la convierte en la segunda más veterana del mundo. Alabó, además, el sacrificio de los profesionales sanitarios ante una pandemia que pilló a todos por sorpresa, a pesar de los paralelismos existentes con la gripe de la Gran Guerra.

Habló Vicente Martínez Fernández de reposicionamiento de fármacos para Oncología por la fisiopatología del virus y la búsqueda de una vacuna específica con alianzas establecidas con otras compañías. Sobre fallas en la adherencia, cifró su constatación en la mitad de los pacientes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), aunque un tercio de ellos mejoró durante el confinamiento por no verse sometidos al estrés del sistema educativo.

No echar piedrecitas encima

En nombre de los pacientes expuso su posición la presidenta de la Asociación Madrileña de Ayuda e Investigación del Trastorno Límite de la Personalidad (AMAI-LP), Teresa Oñate, para quien la Administración no debe poner losas encima de los pacientes y sus familias.

Rechaza Teresa Oñate las cifras oficiales que hablan de descensos en los suicidios durante la pandemia porque ella misma constató siete muertes consumadas, con 21 años de edad como media, uno de los cuales falleció desangrado al seccionarle una pierna un vagón de metro tras saltar desde el andén.

Criticó Teresa Oñate que no se gasta lo suficiente en Salud Mental, aunque sí mucho en Sanidad en general. De esta forma, faltan muchos profesionales y más prevención desde la escuela, como denunció.

La cronicidad en el punto de mira

La segunda sesión de esta jornada organizada por la Fundación Bamberg versó sobre el impacto en la atención a crónicos y la atención sociosanitaria, durante la cual se aportaron nuevos datos sobre la situación de las personas con insuficiencia respiratoria, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), hipertensión pulmonar, diabetes, insuficiencia coronaria, hipertensión y patologías necesitadas de tratamientos anticoagulantes, entre otras enfermedades crónicas.

Moderó este tramo de intervenciones el doctor Ignacio López Balboa, que es patrono de la Fundación Bamberg, y que también dio pie a que los intervinientes reflexionaran sobre el papel que deben jugar los centros sociosanitarios, el autocuidado de la salud, el asistencia a las personas mayores y la atención a los pacientes pluripatológicos, complejos y/o frágiles.

Apeló este patrono al dicho de aquel filósofo persa que vio en la imaginación la mitad de la enfermedad y en la serenidad la mitad del remedio, a la vez que la paciencia suele señalar el comienzo de la recuperación, a lo que añadió, clemente, como sugestión, que a veces el mal en el que incurren algunos políticos se debe más a la estupidez que a la maldad.

Camas y ambulancias

El médico adjunto del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, el doctor Vivencio Barrios Alonso, confirmó que todas las camas de este centro estuvieron ocupadas por pacientes Covid y que las ambulancias se mantuvieron colapsadas durante la pandemia.

Sobre su especialidad, afirmó Vivencio Barrios Alonso que los cardiólogos dejaron de serlo para volver a convertirse en médicos, dentro de experiencias muy gratificante, aunque admitió que ahora tocará tratar a todos los cardiópatas que no se atrevieron a acudir a los hospitales durante los pasados meses.

Barrios Alonso también recomienda estar atentos a las secuelas cardiovasculares que podría tener la Covid-19 en el medio y largo plazo. Además, rechaza como despropósito que el documento de reconstrucción nacional generado por los partidos políticos apunte a eliminar los grandes congresos médicos por falta de financiación de los laboratorios.

Enfermedades respiratorias

El jefe del Servicio de Neumología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, el doctor Luis Puente Maestu, estima que, durante la pandemia, los asmáticos jóvenes sobreviven mejor que las personas mayores con EPOC.

Todo ello en un contexto de renuencia a acudir a los hospitales para realizarse pruebas respiratorias de función, además de haber menos posibilidades para la radiología de tórax, junto a salas de espera que necesariamente tendrán que seguir medio vacías. Sobre la Tele-espirometría, de nuevo cuño, razona que no es fácil para los pacientes mayores o frágiles.

Paradigma de patologías crónicas

El presidente de la Sociedad Española de Diabetes (SED), el doctor Antonio Pérez Pérez, se refirió a este paradigma de las enfermedades crónicas, muy vinculado a la obesidad y especialmente dañino para el paciente Covid.

Antonio Pérez Pérez, que también es director de Unidad-Servicio de Endocrinología del Hospital Sant Pau de Barcelona, relató que la consulta telefónica hecha por tres profesionales, incluido él mismo, durante las 24 horas del día, fue muy útil. Mientras que, pasadas las primeras semanas, dicha eficacia se redujo por falta de analíticas, lo que explica que hoy lleguen pacientes a consulta muy descompensados, situación de la que parecen librarse los diabéticos tipo 1, cuyo estado podría haber mejorado durante el confinamiento.

Sobre el futuro de la telemedicina, Pérez Pérez reclama que también se base en la evidencia demostrable y reproducible de los pilotos. Por otro lado, tampoco entiende que los políticos quieran acabar con la formación continua necesaria para el personal sanitario, aunque sea sufragada por los laboratorios farmacéuticos.

Caminar juntos

En este punto, amplió la visión de la industria farmacéutica, el representación de Chiesi, José Galindo, para realzar el papel desempeñado por los profesionales sanitarios, a cuyo lado también estuvieron los laboratorios, desde el deseo de caminar juntos tras una crisis que puede afectar de forma más intensa a los pacientes crónicos.

Sobre estos últimos, se hizo todo lo posible por asegurar sus tratamientos específicos, incluso a domicilio, en aquellos territorios en los que fue posible. En cuanto al documento de reconstrucción nacional, echa de menos José Galindo que aparezca más veces el término cronicidad, mientras sobran, a su juicio, algunos ataques inmerecidos a la industria.

Pacientes ninguneados

En esta fase de la citada jornada, la participación también se vio muy enriquecida desde el punto de vista de los pacientes y sus organizaciones. Santiago Alfonso, que es el responsable de la Plataforma 20, aseveró que el plan de reconstrucción está cojo porque no contó con los pacientes.

Cojo e injusto, añadió Santiago Alfonso, según el legado del doctor Jovell y la declaración de Barcelona, que enunció la defensa del colectivo asociativo de pacientes. Sobre el punto 47.2 de ese documento del Congreso de los Diputados, también criticado por Galindo, rechazó, igualmente, que cierre el camino a la financiación privada de las asociaciones de pacientes.

Cuando falta el aire

Por su parte, Nicole Hass, que es portavoz de la Asociación Nacional de Enfermos con EPOC, recordó que esta enfermedad es la cuarta causa de muerte en España, con 29.000 personas fallecidas en 2018, en número mayor que los decesos por neoplasias de pulmón, que fueron 21.000.

Lamenta Nicole Hass estos datos, que se agravarán por la confluencia de EPOC, como enfermedad silente, y la Covid-19, al ser una patología que implica por siete el riesgo de muerte, ya que el 22 por ciento de los fallecidos por coronavirus tenían EPOC.

Ello además del hecho altamente preocupante de que el confinamiento obligatorio agravó una enfermedad pulmonar que ya propende por sí misma al retraimiento. Por todo ello, Hass pide más respeto a las distancias de seguridad en el entorno de las personas con EPOC, porque su drama aún no ha terminado.

La tormenta perfecta

El jefe del Servicio de Planificación Sanitaria, Coordinación Sociosanitaria y Salud Mental de la Junta de Castilla y León, Siro Lleras Muñoz, describió como tormenta perfecta el impacto de la nueva enfermedad en las residencias de mayores.

Ello a pesar de que 767 centros de este tipo quedaron libres de Covid durante la pandemia, de un total de 1.096 residencias existentes en esta región. Hizo referencia, también, Siro Lleras Muñoz a la atención sanitaria reforzada en dichas residencias y a la búsqueda de un nuevo esquema que trace un equilibrio entre la vida de los internos y los domicilios de los mayores.

Nueva gestión para las residencias

La directora general de Humanización y Atención Sociosanitaria de la Junta de Castilla-La Mancha, María Teresa Marín Rubio, razona que la vulnerabilidad de las personas ingresadas en residencias no explica por sí sola su alta mortalidad durante la pandemia.

Como material de reflexión para un nuevo modelo de gestión de estos centros, reclamó María Teresa Marín Rubio cubrir un vacío de instrucciones que no había previsto un escenario como el vivido, donde la falta de información se unió, según su opinión, a la ausencia de medios técnicos para compartirla. Para ella, la situación se agravó, además, por las bajas de empleados en las plantillas de las residencias.

Andalucía, previsora

El director general de Cuidados Sociosanitarios de la Junta de Andalucía, José Repiso Torres, argumentó que la presente crisis sirve para defender la vigencia de la atención sociosanitaria, especialmente al actuar con previsión, con enfermeras gestoras de casos movilizadas en esta región desde el 6 de marzo, que llevó al cierre de la primera residencia, con protocolo de evacuación, el 21 del mismo mes.

Sobre el debate seguridad-libertad, señaló José Repiso Torres las reuniones con las patronales del sector, en un contexto de nerviosismo avivado desde las televisiones, aunque, a día de hoy, no haya ningún infectado en las residencias andaluzas de mayores, tal como atestiguó.

Integración tecnológica

El fundador & CEO de Baculum, Pablo Otero Sáez, aportó la visión del sector privado, en el camino a un cambio demográfico que lleva adosado un reto tan social como económico, proceso al que ayudará la integración tecnológica entre los sectores públicos y privados residenciales, según defendió, con el objetivo de que los mayores cuenten en los centros con suficientes medios médicos que eviten su traslado a camas de agudos.

Madrid rompeolas de la pandemia

El presidente del Consejo Asesor de la Fundación Bamberg, Mario Mingo, moderó el último tramo de parlamentos, destinados a saber en qué punto se encuentran las instituciones en las materias tratadas, de cara a la recuperación post-Covid-19, dentro de una tercera sesión destinada a conocer la opinión de los gestores y políticos sanitarios sobre el futuro de la atención.

El consejero de Sanidad del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, saludó a sus compañeros de responsabilidad en otras regiones, con los que las ocasiones para coincidir y colaborar se multiplican desde que empezó la pandemia.

Destacó Enrique Ruiz Escudero la realidad de la teleasistencia en esta región, con 320.000 pacientes atendidos por teléfono y a domicilio, junto a la medicalización de 13 hoteles y la creación del hospital de campaña de IFEMA en 72 horas, para atender a 4.000 pacientes, además del alojamiento para miles de profesionales sanitarios llegados para ayudar desde otros territorios.

También citó Ruiz Escudero la medicalización de 232 residencias de las 534 existentes en esta región, con apoyo de 28 equipos desde Atención Primaria y 18 hospitalarios, coordinados por los geriatras de zona, además de disponer de 12 millones de equipos de protección personal contra contagios, dispositivos auxiliares de respiración y un notable refuerzo farmacológico.

Junto a ello se incrementaron los medios destinados a Salud Mental, durante una crisis sanitaria que sacude duramente a la Comunidad de Madrid, pero que también ratifica la fortaleza de su sistema sanitario, añadió el titular de la cartera sanitaria de su Ejecutivo.

Reválida en Castilla-La Mancha

El consejero de Sanidad de la Junta de Castilla La Mancha, Jesús Fernández Sanz, asume que la Cobid-19 es una dura prueba para todos y en todos los aspectos, con la esperanza que suponen los actuales 2.000 ensayos clínicos en marcha y el civismo demostrado por la ciudadanía.

Jesús Fernández Sanz apuesta por no poner nota a la gestión de la pandemia y atender a la vulnerabilidad de los colectivos más expuestos, con la salvedad de que el 4 por ciento de la población castellanomanchega tiene más de 85 años de edad, y que esta región tiene un 21 por ciento de personas con patologías crónicas, agravadas en parte de los casos por la nueva enfermedad.

Fernández Sanz aboga por revisar el modelo actual para optar a un mejor encaje de la cronicidad y los problemas de Salud Mental, además de evitar en el futuro confinar en pocos metros a las personas aisladas y con muy poca ayuda, para revisar el ámbito preventivo, con apoyo en las nuevas herramientas tecnológicas, según argumentó.

Extremadura actúa

El consejero de Sanidad y vicepresidente segundo de la Junta de Extremadura, José María Vergeles, extrajo como enseñanza de la pandemia, respecto a la asistencia sociosanitaria, la necesidad de estar junto a las personas con patología mental, enfermedad crónica u otras circunstancias de vulnerabilidad.

Con el ejemplo del Departamento que lidera, reivindicó José María Vergeles la unión de la Sanidad y los servicios sociales. Sobre las 324 residencias de mayores de esta región, adelantó que habrá que involucrarlas en el refuerzo de Atención Primaria y Enfermería, sin que ser persona de edad avanzada sea sinónimo de ingreso en residencias que no deberán estar medicalizadas en todos los casos, porque allí se va a vivir y no a que te tomen las constantes cada minuto, tal como refirió.

Ello con el recurso a la institucionalización solo cuando los criterios de dependencia lo aconsejen y en convivencia con otros recursos previos, como los pisos tutelados y los centros de día, dentro de una revolución que aconsejó Vergeles centrar en la autonomía del paciente y el mayor.

Por último, el titular de la Administración sanitaria de Extremadura distingue tres tipos de camas sociosanitarias en esta región, entre las que las clasificadas como T3 son aquellas de menores exigencias sanitarias y mayor enfoque social.