Política y Sociedad iniciativa impulsada por la omc

La Plaza de los Sagrados Corazones acogerá el monumento a los sanitarios fallecidos por la Covid-19

— Madrid 7 Jul, 2020 - 2:23 pm

La Organización Médica Colegial (OMC) ha anunciado que la Plaza de los Sagrados Corazones del madrileño distrito de Chamartín albergará “el monumento en recuerdo y homenaje a los cientos de profesionales sanitarios fallecidos en España en el ejercicio de su profesión durante la crisis sanitaria de la Covid-19”.

Así se dio a conocer a las diferentes profesiones sanitarias (dentistas, Enfermería, Farmacia, Fisioterapia, Logopedia, Medicina, Ópticos-Optometristas, Podología y Veterinaria), durante la reunión mantenida por videoconferencia para evaluar “la actual situación de nuestro sistema sanitario y de sus profesionales ante el actual y necesario escenario de acuerdos para la reconstrucción social y económica provocado por la crisis sanitaria”, explica la OMC.

La iniciativa de este monumento, impulsada por la propia organización médica y refrendada por todas las profesiones sanitarias, contará también con un acto central de homenaje y reconocimiento que se celebrará en torno a la primera quincena de noviembre.

La Plaza de los Sagrados Corazones es el lugar cedido por el Ayuntamiento de Madrid para ubicar la escultura donada por A.M.A., la mutua especializada en profesionales sanitarios. La obra en cuestión, por su parte, la realizará el artista Jaume Plensa.

Reconocimiento y ánimo

“Los consejos generales aquí representados queremos expresar nuestro reconocimiento a los compañeros y compañeras fallecidos como consecuencia de la infección por el virus SARS-Cov-19, así como trasladar nuestro ánimo a todos los que aún se encuentran afectados por la misma e intentando superar las complicaciones derivadas. Siempre, en nuestra memoria”, expresaron las profesiones presentes en la citada reunión.

3 Comentarios

  1. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    El mejor homenaje: colegiacion voluntaria.

    Bajo mi punto de vista, era impensable que las organizaciones colegiales de Enfermería y Medicina pudieran ser tan nefastas y contrarias a la defensa de los intereses de sus colegiados en unos momentos tan críticos como los presentes.
    Tanto desinterés e ineptitud de nuestros supuestos representantes profesionales, en unos momentos tan críticos, hacen que reflexionemos sobre alguna posible utilidad y pertinencia de los referidos órganos colegiales en los tiempos presentes.
    Opino que el mejor homenaje que se puede hacer a los sanitarios fallecidos en la presente pandemia, no es precisamente levantar un monumento en su recuerdo. Por el contrario, realmente demostraría un mínimo de respeto a los sanitarios que han dado su vida, o que han arriesgado las vidas de sus pacientes, de sus familiares y las suyas propias, sería aclarar el número de sanitarios infectados, por grupos profesionales. Entiendo que ya es hora, de conocerlo.
    Tampoco estaría de más, que las referidas organizaciones profesionales llevarán a los tribunales a las diferentes estructuras sanitarias, para responder por su ineficacia y temeridad !Que buen homenaje sería este!
    Pero, bajo mi punto de vista, el mejor reconocimiento a los fallecidos no podría ser otro que pedir la colegiacion voluntaria. Esto pondría a los Colegios en su lugar.

  2. Javier says:

    Pues el Colegio de Enfermería de Ciudad Real estuvo siempre y en todo momento al lado de los profesionales y de los ciudadanos, facilitando información, EPI´s, destinando dinero para material y equipos (test), etc. Soy un enfermero jubilado con muchos amigos, familiares, marido de sanitaria, expuesto al contagio por tanto. Muchos de ellos se contagiaron y alguno murió. No tengo nada que reprochar a la actuación colegial, al menos al de Enfermería de mi provincia y región con quienes mantuve conversaciones fluidas por correo-e y telefónicas durante la pandemia. A toro pasado todos lo haríamos mejor, claro. No veo la ventaja a la voluntariedad, en cambio sí veo la garantía y defensa para los profesionales y usuarios de la Sanidad. Saludos.

  3. Isidoro Jiménez Rodríguez says:

    Considero que siempre es bueno contar con varias opiniones para poder aproximarnos a una visión más real de algo. Poco convencimiento en sus argumentos demuestra “Javier”, que ni siquiera es capaz de identificarse y prefiere opinar y exponer sus ideas bajo el anonimato. Las máscaras siempre han sido el símbolo del teatro, de la tergiversación de la realidad.
    Que alguien diga que los sanitarios españoles han contado con EPI´s y medios de protección adecuados, o que han tenido acceso a la realización de pruebas analíticas, es un gran embuste. Y tal mentira no solo se puede constatar en Ciudad Real, sino en La Coruña, en Gerona, en Cádiz, en Valencia, o en cualquier rincón de España.
    Tendría razón, en cierta forma, el tal Javier, si un servidor hiciera tales observaciones ahora, cuando la crisis sanitaria se encuentra en un momento de relativa pausa. Pero no entiendo de donde deduce tal cosa nuestro citado enmascarado. Permítanme que haga referencia a diversos escritos, debidamente registrados, realizados antes, y también, durante la pandemia. También, quien lo desee puede buscar mis opiniones publicadas en este periódico sanitario.

    El 12 de marzo ante unas declaraciones del presidente de mi colegio de Enfermería en un medio de comunicación provincial, le hacía llegar mis sospechas de la falta de material y protección: “¿Va a consentir ahora también el Colegio que los profesionales nos enfrentemos a riesgos y exposiciones que pongan en peligro nuestra salud y nuestras vidas, con su solicitada “previsión generosa”? No es cuestión de “generosidad”, sino de sentido común y de legalidad”. También añadía “Ante la mala gestión que se viene realizando de esta crisis sanitaria, repito, realmente, por la esfera médica, no es aconsejable que las enfermeras y enfermeros se expongan a riesgos innecesarios y derivados de la incapacidad que están demostrando nuestras autoridades para afrontar esta situación de crisis. Y por ello considero necesario que los servicios jurídicos del Colegio elaboren una guía de pautas de actuación para denunciar las situaciones que ya se observan en nuestros centros asistenciales. Pautas que deberían hacerse llegar a todos los colegiados, junto al acompañamiento para denunciar situaciones y circunstancias inadecuadas e ilícitas.”

    Un mes más tarde, el 14 de abril, también hacía llegar al representante de la Enfermería en mi provincia, diversas circunstancias laborales a las que estaba sometido:
    “a) Instauración de cuadrante de trabajo donde se generan cada mes 3 días de débito, aproximadamente.
    b) Dotación de una mascarilla FPP2 cada 15 días, en sala de enfermos COVID-19.
    c) Reutilización de batas de protección reesterilizadas en sala de enfermos COVID-19.
    d) Falta de realización de test de coronavirus, como trabajador en contacto con pacientes infectados.”

    Transcurrido otro mes, el 12 de mayo, reprochaba el comportamiento del colegio y su junta de gobierno, entendiendo que se estaban vulnerando diversos artículos de la organización colegial:
    “a) Estatutos Colegio Enfermería Toledo y sus fines (Art. 4, apdos. b,c y d); funciones (Art. 5, apdos. a y b); derechos de los colegiados (Art. 10, apdos. b, c y e); deberes de los colegiados (Art. 11, apdo. a); y funciones de la Junta de Gobierno (Art. 17).
    b) Estatutos Consejo General en lo relativo a defensa y representatividad (Art. 9, apdos. b y c).
    c) Código Deontólogico en la protección del paciente (Art. 5) y situaciones de gravedad (Art. 80).”

    Estos son solos algunos de los escritos remitidos a mi colegio. A ellos también hay que añadir los dirigidos a otras autoridades regionales. A fecha de hoy, desconozco si alguien se dignará en contestar a alguna de mis denuncias.
    Y por supuesto que respeto las opiniones de nuestro fantasma “Javier”, pero con los datos precedentes, creo que se justifican mis puntos de vista sobre el funcionamiento de nuestras organizaciones colegiales y el pretendido monumento a los sanitarios fallecidos. Compañeros estos últimos que me merecen el mayor respeto y admiración. Otra cosa es que no comparta la forma en que se pretende rendirles un homenaje y quienes proyectan llevarlo a cabo.