Salud Mental Con el fin de recuperar hábitos saludables

El Hospital Ruber Juan Bravo analiza el impacto de la pandemia en las emociones y alimentación

— Madrid 11 Dic, 2020 - 11:51 am

Belén Fontán, que es nutricionista del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid, centro gestionado por el grupo sanitario Quirónsalud, ha analizado cómo la situación provocada por la pandemia de la Covid-19 afecta a las emociones y las consecuencias directas que tiene en la alimentación.

“Si algo nos está dejando claro la época en la que vivimos es que nuestro estado de ánimo y el control de las emociones son fundamentales para enfrentarse a adversidades”, explica dicha especialista, que añade que “nuestras emociones tienen un efecto poderoso sobre nuestra cultura alimenticia: tanto en la elección de alimentos como en los hábitos y en nuestro comportamiento”.

Belén Fontán

Por ello, Belén Fontán apunta que “como se está viendo en consulta, tras el confinamiento vivido en marzo, cuando nuestras emociones están a prueba, la repercusión en la comida suele ser inmediata. Esto es lo que se llama un comedor emocional”.

“Quizás no lo éramos, o quizás sí, pero no lo sabíamos porque no nos habían puesto entre la espada y la pared. Lo que hay que destacar es que la época que nos está tocando vivir ha desencadenado una pérdida del control sobre la alimentación en muchos pacientes”, aclara esta nutricionista del Hospital Ruber Juan Bravo.

Actitud alimentaria

Sobre el concepto de actitud alimentaria, Fontán concreta que “tiene distintos matices en función de la persona, pero, de manera general, engloba factores como: la relación hacia el alimento, preocupación en ganancia de peso, comportamientos compensatorios y restrictivos, sentimientos en relación con la alimentación y el propio concepto de alimentación normal”.

“El aumento de peso y la pérdida de hábitos alimenticios saludables, así como el abandono del ejercicio físico son algunas de las problemáticas a las que nos enfrentamos”, puntualiza esta especialista en Nutrición. Así, destaca que “es muy importante retomar cuanto antes nuestros hábitos alimenticios y recuperar o crear una actitud alimentaria adecuada que deje de lado las malas costumbres adquiridas y, para ello es imprescindible conocer la relación entre la ingesta de alimentos y las emociones, esto nos permite personalizar la estrategia dietética en los pacientes”.

Respondiendo a este cuestionario, los pacientes podrán detectar si son comedores emocionales y les ayudará a reflexionar acerca de si la pandemia está afectando o ha afectado a su forma de alimentarse, explica el Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo.