Industria farmacéutica

Roche presenta datos del ensayo CALGB sobre tratamiento del cáncer colorrectal metastásico

— Madrid 1 Oct, 2014 - 4:18 pm

Roche ha presentado nuevos datos del ensayo fase III CALGB 80405, una investigación realizada en Estados Unidos en pacientes con KRAS de tipo nativo que comparó (head to head) dos fármacos biológicos (el antiangiogénico Bevacizumab y el anti-EGFR Cetuximab), combinados ambos con los esquemas más difundidos de quimioterapia (folfox y folfiri).

14 Logo RocheEn concreto, se dio a conocer un análisis específico con nuevos datos de eficacia en el subgrupo de pacientes con RAS de tipo nativo. En éste no se observó una diferencia estadísticamente significativa en términos de supervivencia global entre el brazo tratado con Bevacizumab + quimioterapia, frente al que recibió Cetuximab + quimoterapia (31,2 vs. 32,0, respectivamente; HR=0,9; P=0,40), informan desde Roche. Estos resultados son consistentes con los presentados anteriormente en la reunión de ASCO 2014.

“El reto y el objetivo del oncólogo es ordenar las nuevas posibilidades farmacológicas para maximizar la supervivencia”, explica el doctor Bartomeu Massuti, jefe de Oncología Médica del Hospital General Universitario de Alicante. Según explica el doctor Massuti, “por fin, confirmamos que cuando RAS no está mutado el tratamiento inicial puede hacerse con un biológico o con el otro sabiendo que no debe haber un menoscabo de la eficacia”.

Factor predictivo negativo

A diferencia de la terapia antiangiogénica, para la cual no se dispone de ningún marcador, en el caso de los anti-EGFR sí se ha ido introduciendo en la práctica clínica un factor predictivo negativo. Así, se sabe que en aquellos pacientes en los que hay mutación de RAS el anti-EGFR no añade eficacia a la quimioterapia. “Lo vimos primero con la mutación del KRAS y más recientemente se ha observado el mismo resultado al ampliar el estudio del gen que codifica para RAS a otros exones. De este modo podemos hacer una selección negativa al descartar a aquellos pacientes a los que el tratamiento con este tipo de biológico produce más perjuicio que beneficio”, asegura el doctor Massuti.

Objetivo de tratamiento paciente a paciente

Más allá del estatus RAS del tumor, el doctor Massuti recuerda que los oncólogos deben tener en cuenta el objetivo de tratamiento que se persigue caso a caso, es decir, evaluando paciente a paciente los efectos secundarios de los fármacos utilizados y sus preferencias. “Es un aspecto clave para poder proporcionar el mejor tratamiento posible. Compartir la información sobre los efectos secundarios y las peculiaridades de cada fármaco con el paciente es clave para que pueda participar en la toma de decisiones”, explica este experto.

En última instancia, la estrategia a seguir se define en función de las características de la enfermedad y las circunstancias del paciente (estado general del paciente, comorbilidades, edad, carga tumoral…). A partir de ahí, como señala el doctor Massuti, el objetivo es obtener el máximo control del tumor y hacerlo de la forma más prolongada. “En este momento hay hasta cuatro o más líneas de tratamiento. En un porcentaje reducido de enfermos, aunque haya metástasis, no se descarta, tras el tratamiento, poder aplicar una cirugía con finalidad curativa. En el grueso de pacientes, nuestra meta será que el paciente se beneficie de los fármacos disponibles a lo largo del tratamiento. La cuestión que está abierta es en qué orden ir utilizándolos”, añade.