Política y Sociedad en su primer número, insta a liberar las patentes de las vacunas Covid-19

Nace la revista de Acceso Justo al Medicamento, destinada a acabar con el actual modelo de la industria

La Asociación por un Acceso Justo al Medicamento (AAJM) ha presentado, este jueves, 25 de marzo, su revista digital de carácter mensual, que mantiene la vocación de la propia organización de “lograr un acceso justo al medicamento”, para lo cual es necesario “la urgente reforma” del “modelo actual establecido por la industria farmacéutica y sus potentes lobbies de presión sobre instituciones y Gobiernos”.

En el acto de presentación de esta publicación, cuyo primer número ya se encuentra disponible, intervinieron el presidente de la AAJM, el doctor Juan José Rodríguez Sendín; su homólogo en la Comisión Editorial y presidente de honor de esta Asociación, el doctor Fernando Lamata; la directora ejecutiva de la Fundación Salud por Derecho, Vanesa López; y el coordinador de la Comisión de Redacción de la AAJM, Ramón Gálvez, que, al igual que Vanesa López, es miembro de la Comisión Editorial. Este encuentro estuvo moderado por Pablo Martínez, que forma parte del equipo de redacción de esta revista.

Juan José Rodríguez Sendín

Tal y como recordó Juan José Rodríguez Sendín, esta Asociación se creó en 2017 para luchar contra “el alto precio de los medicamentos”, a través de “datos, informaciones, críticas, propuestas alternativas, posicionamientos individuales y colectivos con organizaciones amigas”.

“Hemos planteado nítidamente que sí hay alternativas. Frente al modelo actual establecido por la industria farmacéutica, basado en patentes y precios elevados de los fármacos, hemos propuesto la necesidad urgente de su reforma, ahora aún más urgente por la pandemia de la Covid-19”, insisten desde esta organización. “Es importante que esta revista favorezca la toma de decisiones, el debate y la reflexión” acerca de los asuntos reivindicados, bajo el punto de vista de Fernando Lamata.

Contenidos independientes y de servicio

“El medicamento es un bien público, no es un producto financiero ni especulativo de acceso al poder de la industria. Hemos visto necesario crear una revista para ayudar a los ciudadanos y profesionales a estar informados, pues necesitamos la conciencia de la sociedad”, explicó el presidente de la AAJM, que aseguró “la independencia de los contenidos” de esta publicación, pues “no tiene socios financieros, se mantiene con las cuotas”, y sus objetivos “de servicio, de defensa del sistema público y de información”.

El primer número de la revista aborda la problemática actual acerca del suministro de vacunas contra la Covid-19 y, en este sentido, López recordó que “los países de la Organización Mundial del Comercio (OMC) deben aprobar la propuesta de Sudáfrica y la India para que se aplique una exención a las patentes de todas las tecnologías sanitarias que tiene que ver con la Covid-19 hasta que se logre una inmunidad global”.

Vanesa López

La directora ejecutiva de Salud por Derecho lamenta “la posición de la Unión Europea (UE), que está obstaculizando esta propuesta, mientras que nuestro presidente, Pedro Sánchez, habla de las vacunas como un bien público. Apelamos a que nuestro Gobierno empuje decisiones valientes y efectivas”.

Acaparamiento en los países ricos

“Los Estados deben ser los garantes de que que la sociedad acceda a los medicamentos con un precios asequibles y la desigualdad en el acceso a las vacunas está siendo insoportable. Hay un acaparamiento por parte de los países ricos, que nos deja en muy mal lugar, mientras en los países pobres solo una de cada 10 personas va a poder acceder a la vacuna en 2021”, aseveró López.

“Estamos viendo la cantidad de dinero público que no hacemos valer como Gobiernos para poder tener control sobre la propiedad intelectual de las vacunas. La falta de suministro suficiente para poder vacunar a la población pasa por los monopolios y las patentes de la industria. No puede ser que los Estados dejen en manos de los mercados el decidir dónde van a producir, cuántas dosis y a quiénes se las van a vender. Hemos dejado toda la responsabilidad en manos de las compañías, después de destinar unos fondos sin precedentes”, insistió esta ponente.

Un freno para la producción masiva

Por su parte, Ramón Gálvez señaló que, “aunque ahora hablamos de las vacunas, esto viene de atrás. Fuimos conscientes del problema de las patentes con la hepatitis C, que puso de manifiesto que Europa también estaba afectada por los precios de los medicamentos y países como España tuvieron que hacer políticas de racionamiento por no poder pagar los precios de los tratamientos”.

Esta situación “se une a la de los medicamentos oncológicos, que superan, a veces, los 100.000 euros de tratamiento al año, y los tratamientos CAR-T, los de la atrofia muscular espinal, de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)…”, detalló el coordinador de la Comisión de Redacción de la AAJM. “Esto, con el ejemplo de los CAR-T, es una vergüenza, y ocurre por ceder el poder público a las compañías farmacéuticas”, añadió Rodríguez Sendín.

Ramón Gálvez

En relación con las vacunas contra la Covid-19, Gálvez apuntó que “la producción de vacunas es limitada porque está limitada a la industria que dispone de las patentes. Esto es un freno para producir de forma masiva las dosis. Solo estaremos protegidos cuando sea posible vacunar a toda la humanidad y eso solo será posible si conseguimos que las patentes no constituyan el principal obstáculo”.

“Vendrán más pandemias”

Lamata denunció que “hay personas que mueren por falta de acceso a vacunas y otros medicamentos, habiendo alternativas. Si la producción en este momento es de 12 millones de dosis diarias, necesitamos 60 millones de dosis diarias, y esto se puede hacer, hay plantas de fabricación suficientes, pero, para ello, hay que eliminar el corsé de las patentes y transferir la tecnología necesaria”.

“Vendrán más pandemias, por eso es necesario solucionar esto a largo plazo. Si se liberaran las patentes, cada dosis costaría uno o dos euros, en lugar de 10, y estaríamos aplicando 350.00o dosis, en lugar de 150.000 dosis al día, por lo que llegaríamos a la inmunización en verano, cosa que no va a pasar”, lamenta el presidente de la Comisión Editorial de la AAJM.

Fernando Lamata

Eva Iráizoz, que es investigadora de Salud por Derecho, añadió que, en el caso de la compañía farmacéutica AstraZeneca, cada dosis se compra por tres dólares, “nos puede parecer barato, en otros países puede ser un porcentaje altísimo del gasto en salud. Además, AstraZeneca ha prometido mantener este precio solo mientras dure la pandemia, eso es relativo, debe mantenerse a largo plazo y a precio de coste”, defiende, y matizó que “la falta de transparencia” de las empresas en cuanto a los contratos “roza el ámbito mafioso”.

Muertes innecesarias

“El estatus actual de las relaciones con la industria produce muertes innecesarias. Es necesario que haya un equilibrio razonable entre los costes y los precios. Los acuerdos de la UE con las compañías huelen que apestan y la solución es pedir responsabilidades. Los contratos los desconocen incluso los europarlamentarios y las empresas no respetan los pactos. Vamos perdiendo esta guerra, tenemos que hacer algo”, enfatizó el presidente de la Asociación por un Acceso Justo al Medicamento.