Tecnología e Investigación Por primera vez

El Hospital Quirónsalud Barcelona realiza una cirugía robótica transoral para el síndrome de Eagle

— barcelona 3 Dic, 2018 - 11:42 am

El Hospital Quirónsalud Barcelona ha realizado, por primera vez, una cirugía robótica transoral para el tratamiento del síndrome de Eagle, un nuevo abordaje, mínimamente invasivo, que permite un postoperatorio más sencillo y que, tras 24 horas, el paciente pueda recibir el alta.

Esta intervención fue posible gracias al uso del robot Da Vinci. El encargado de llevar a cabo la operación fue el doctor Julio Rama, en colaboración con el doctor Carlos Rubí, ambos componentes de la Unidad de Cirugía Robótica Transoral del Hospital Quirónsalud Barcelona.

“El uso del robot Da Vinci nos permite una mayor visibilidad y un mejor manejo dentro de un espacio complejo como es el parafaríngeo, donde encontramos estructuras vasculares de gran trascendencia. Este robot nos permite realizar gestos que el cirujano no podría efectuar con sus propias manos”, explica Julio Rama. Según afirma, los resultados obtenidos con este procedimiento están siendo óptimos, por lo que en un futuro es posible que esta técnica se convierta en el tratamiento de elección para este tipo de patologías, debido a las ventajas que la asistencia robótica aporta en estos casos complejos.

Hasta ahora, el tratamiento de este síndrome se llevaba a cabo mediante una operación cuyo abordaje lateral por vía externa implicaba realizar una incisión en el cuello para poder acceder a la zona que se operaba. “Ahora, la incisión se realiza en el paladar y tras tan solo una hora el procedimiento se completa. Al ser mucho menos agresivo, el mismo día, el paciente ya puede comer y en 24 horas es posible darle el alta”, expresa Rama.

Difícil diagnóstico

El síndrome de Eagle consiste en una elongación de la apófisis estiloides, una prominencia ósea en la base del cráneo con forma de colmillo. También puede producirse una calcificación de los ligamentos que en ella se insertan. Cuando se produce esta alteración, el paciente tiene una variedad de síntomas que van desde el dolor y la limitación de la movilidad cervical o problemas con la masticación, hasta otros relacionados con la obstrucción por la cercanía de la arteria carótida, que pueden acabar originando síncopes e incluso ictus.

Debido a esta sintomatología tan inespecífica, su diagnóstico resulta complicado y puede haber, de media, hasta dos años de retraso en llegar hasta él. Al ser una enfermedad muy poco frecuente, normalmente su diagnóstico acaba produciéndose al descartar otras patologías, siendo la prueba determinante un TAC de cuello. “A pesar de esta dificultad diagnóstica, una vez que la patología ha sido identificada, su tratamiento ofrece unos resultados muy satisfactorios”, asegura el Hospital Quirónsalud Barcelona.

Los pacientes con el síndrome de Eagle necesitan que la apófisis estiloides sea extirpada y, de esta manera, al eliminar la compresión que produce, la sintomatología desaparece. “Los abordajes existentes hasta la fecha ya ofrecían buenos resultados, aunque su postoperatorio era más complicado. Con este nuevo abordaje robótico transoral, el paciente sufre mucho menos al aprovecharnos de una cavidad natural y no deja ninguna cicatriz externa, que también es importante”, concluye Rama.

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