El mirador lo que se ignora en la toma de decisiones frente a la pandemia

¿Qué dicen quienes sufren los daños de la pandemia covid19?

Ante las opiniones de los afectados, de una u otra forma, por la pandemia covid19, el autor llama la atención, especialmente, sobre cómo y quiénes toman las decisiones, y, a la vista de los resultados, sobre la falta de contemplación de aspectos fundamentales en el enfermar de las personas.

Eva, estudiante, 12 años

” …esto es una kaka…es como el ejército…no nos dejan movernos como queremos ni hablar con quien queremos…en clase bebemos agua para quitarnos la mascarilla aunque sea un segundo y nos damos gel todo el rato…En el patio las amigas como estamos en clases diferentes estamos separadas y no podemos contarnos nuestras cosas…y entonces quedamos en el baño a una hora,dos de clases diferentes pedimos ir al baño y allí nos abrazamos…es que nos queremos mucho… y nosotras necesitamos abrazarnos”
“…corto que nos ha pillado Esther, la de ciencias”

Esther, profesora de ciencias de la naturaleza de Eva, 48 años

“Esto no tiene sentido. Estuvimos preparando la vuelta al cole durante meses y al final lo que cuentan son los protocolos que nos mandan, sin ciencia ni experiencia. Nos piden que seamos censores y policías, que persigamos a los alumnos que no siguen las normas. Que los mandemos a la “sala covid” y que llamemos a sus padres para anunciarles que son expulsados ese día y el siguiente y que no se les apoyará para recuperar esos contenidos, que tendrán que hacerlo por su cuenta”.

“Y ahora, ¿qué hago con estas niñas, especialmente con Eva, que con el lío familiar que tiene depende de su abuela? Voy a llamarla”.

Antonia, abuela de Eva, 70 años

“Me han llamado del colegio, que mi nieta está en la “sala covid” y que la expulsarán dos días. ¡Con lo buena que es Eva! ¿Cómo será posible que no haya cumplido las normas si ella es tan mansa que me da pena, todo el día con la mascarilla y lavándose las manos! Tiene que haber sido Lara, su amiga más íntima, la líder del grupo. Lara siempre tiene problemas, voy a llamar a su padre”.

Ramón, padre de Lara, 40 años

“Sí, lo sé, Antonia, gracias por llamar. A mí también me han localizado, pero yo no puedo ir ahora mismo. Por favor, recoge al tiempo a tu nieta y a mi hija, y ya pasaré yo por tu casa a por ella. Nos tienen “castigados”, esto no es una pandemia sino una tragedia, contra los trabajadores. ¿Cuántas veces nos van a confinar para proteger a los que se pueden confinar y teletrabajar sin problemas? Somos los pobres los que enfermamos y morimos. Yo tengo que salir a trabajar, ir en el Metro y convivir hacinado con los compañeros, y de eso no se habla. No me extraña que Lara se rebele y que prefiera echar una mano en el barrio a ir a la escuela. ¿Sabes que Lara se lleva muy bien con Emmanuel, el nigeriano que vende cosas africanas?”.

Emmanuel, nigeriano que vive en la calle y charla con Lara, 24 años

Las crisis sanitarias ponen de relieve las grietas del sistema económico y social en el que vivimos

“Vine buscando un mundo mejor pero llevo ya tres años viviendo en este mundo peor que llaman España, y no sé qué hacer. Sigo sin papeles, sin sanidad, sin casa, sin nada. La pandemia ha sido ya el remate, ya no vendo nada, ya tengo que vivir de la caridad, de lo que me dan. Y me dan más quienes tienen menos. Lara me da su charla, casi a diario, le encanta todo lo que le cuento de mi pueblo. Y Antonio, el gitano, me da comida. ¡Y eso que ahora no puede poner el puesto, que han prohibido los mercadillos!”

Antonio, que da comida a Emmanuel, 60 años

“Éramos felices con nuestro trabajo en el puesto, me gusta vender fruta a la gente en el mercadillo. A veces se nota el rechazo por ser gitano, pero al final te haces con la clientela. El Estado de Alarma de la primavera fue un mazazo, y ya no hemos levantado cabeza. Todavía nos hemos apañado un poco en el verano, con las ventas de nuevo, pero ahora hay nuevo cierre, y esto tiene mala pinta. Dice Adela, la guardia municipal que echa una mano en la organización del mercadillo, que esto va a durar años”.

Adela, guardia municipal amiga de Antonio, 34 años

“En junio tuve alguna esperanza de que las cosas se arreglaran, pero esto va muy mal, y encima se está echando el invierno encima. El quedarme sin ingresos no es mi caso, que estos cada vez necesitan más personal de “orden público”, pero yo no soy mano de obra para apalear a la mano de obra, sino funcionaria que quiere democracia en la calle, y por eso me gusta mi trabajo. Pero no veo democracia en la calle, al revés, cada vez más órdenes de mantener todo bajo control, de mano dura. ¡Menos mal que en este ayuntamiento la alcaldesa tiene dos dedos de frente!”

Sara, alcaldesa del ayuntamiento de Adela, 56 años

“Nos están fallando todos, en las instituciones y en los partidos. Ni se dan cuenta de lo que está pasando, ni nos preguntan. Tenemos que estar pendientes de las ruedas de prensa para saber qué decisiones toman. No he visto política más absurda que la que estoy sufriendo durante la pandemia. Intento proteger a los más débiles, a los más pobres y marginados, pero no damos abasto. Ahora mismo tengo reunión con el concejal de educación, a ver qué hacemos con las normas, con “el protocolo” que nos ha mandado la Comunidad”.

José, concejal de educación del ayuntamiento de Sara, 28 años

“Conozco al dedillo los problemas de los centros escolares, por ser maestro en uno de ellos y por haberlos estado visitando de continuo desde que me sumé a esta aventura política de intentar mejorar las cosas desde el poder local. Pero ahora estoy superado por la idiotez de los protocolos covid que nos han mandado. Sin la menor lógica, sin prever los problemas en la práctica, sin fundamento. No puedo con lo que me cuentan mis compañeros, ¡menos mal que Sara nos deja un margen para poder poner cordura! ¡Peor es lo que me cuenta mi mujer, enfermera en un centro de salud!

Ana, enfermera casada con José, 26 años

El confinamiento horizontal (global) protegió a grupos de bajo riesgo como profesionales ricos y sanos que trabajan desde casa y no a los a los grupos de alto riesgo que no podían confinarse en esas condiciones de seguridad

“Hice la carrera con una ilusión casi exagerada y lo mismo luego la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria. Después los contratos a salto de mata, todo el día pendiente del teléfono. Y desde enero ya un poco más tranquila, de interina, pero ha venido la pandemia y todo se ha torcido. Es imposible hacerlo peor; al principio por el susto y ahora por la permanente desorganización. Ni hay dinero, ni hay ideas, todo deprisa y corriendo, sufriendo sin necesidad pacientes y profesionales, algunos hasta no poder más. ¿Qué va a pasar, dios mío? ¿Cuándo habrá alguien con dos dedos de frente en gerencias y en consejerías? ¿Cuándo se arreglará lo de los asilos, que allí todavía ha sido peor, como he comprobado al ir a visitar a mi abuela Vera?”.

Vera, abuela de Ana, 92 años

“Esto ha sido una mortandad, vamos a salir con los pies palante ahora que seguimos encerradas. Es un vivir sin sentido, un pasar los días sin disfrutarlos. Puedes salir si quieres, claro, pero ya no puedes volver si lo haces. Es una pérdida de todos los derechos, nos quieren vivos para morir entre estas paredes. Es horrible, lo fue en marzo y en abril con muertos todos los días, todos los días sin poder salir ni de la habitación. Y ahora, más de lo mismo. ¡Qué tonta fui al vender mi casa y repartir el dinero entre los hijos!”

La covid es para pobres (y más si viejos)

El riesgo de contagio entre quien comparte dormitorio con cinco o más personas es cuatro veces superior que quien cuenta con una habitación individual. Entre los que comparten cocina con cinco o más, el riesgo es tres veces superior que si la usan menos de cinco https://www.lavanguardia.com/vida/20201008/483925793136/acogida-pabellones-facilita-transmision-virus.html

El estudio de las diferencias socioterritoriales de la covid evidencia que más de cien años después de la epidemia del cólera y la gripe de 1918 esa materia tiene un gran interés y que las crisis sanitarias ponen de relieve las grietas del sistema económico y social en el que vivimos. La enfermedad predomina en los barrios populosos y de niveles de renta medios y bajos mientras los ejes de movilidad urbana actúan como vectores de transmisión con las áreas comerciales e industriales
https://www.publico.es/actualidad/coronavirus-ataca-clase-son-barrios-propaga.html

Respecto a la edad, por ejemplo en Asturias, el 74% de los muertos por covid19 han sido personas de 80 y más años.

Respecto al lugar donde vivían, el 66% de los muertos vivían en residencias de ancianos https://obsaludasturias.com/obsa/wp-content/uploads/MORTALIDAD20CON20CORONAVIRUS_06102020.pdf

Los confinamientos dañan más a los pobres y se aplican también más a los pobres

En inglés, para que se entienda mejor: “Horizontal lockdown protected several low-risk groups (e.g. wealthy healthy professionals working from home) more than high-risk groups who could not shelter effectively. This applies both to people at high risk because of socioeconomic inequalities (e.g. homeless, low-wage essential workers and minorities in the USA, poor urban dwellers and manual workers in Latin America), as well as age group and debilitation (e.g. with massive infections in nursing homes in USA and Europe)”

En español: “El confinamiento horizontal (global) protegió a grupos de bajo riesgo como profesionales ricos y sanos que trabajan desde casa y no a los a los grupos de alto riesgo que no podían confinarse en esas condiciones de seguridad. Ello se refiere tanto a las personas en alto riesgo por desigualdades socioeconómicas (como trabajadores esenciales mal pagados y minorías en los Estados Unidos y habitantes urbanos pobres y trabajadores manuales en América Latina) como al grupo de personas de edad avanzada y frágil salud (por ejemplo, infecciones generalizadas en residencias de ancianos en Estados Unidos y Europa)”  https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/eci.13423

Además, las zonas pobres tienen mayor probabilidad de ser confinadas más veces, como demuestran las decisiones en Madrid, en septiembre de 2020. “A los barrios más desfavorecidos siempre nos tocan las depuradoras, las incineradoras, la industria contaminante y ahora, además, esto [el confinamiento selectivo, el crear guetos]. Hacen creer que somos más irresponsables, que no cumplimos las normas. Siempre se utiliza a nuestros barrios para criminalizar y lo que queremos es equipararnos al resto de Madrid”. https://es.euronews.com/2020/09/22/los-barrios-del-sur-de-madrid-se-rebelan-contra-los-guetos-pobres-de-la-covid-19

En Inglaterra se ha demostrado que los confinamientos son cuatro veces más frecuentes en zonas pobres que en zonas ricas https://www.theguardian.com/world/2020/oct/07/poorest-areas-of-england-four-times-as-likely-to-face-lockdown-as-richest

Sus voces no se oyen ya que se reprimen. Piden parques y jardines, recursos educativos, sanitarios y sociales, mejoras en el transporte, instalaciones deportivas, viviendas salubres, etc y lo que reciben son confinamientos, y policía para lograr su cumplimiento.

Cíclopes biomédicos como exclusivos expertos teóricos “focales”

La pandemia se ha considerado un puro problema infeccioso sin tener en cuenta que es más bien una sindemia, en el sentido de suma de problemas de salud en sus contextos sociales y económicos

En la pandemia hemos escuchado la voz de los cíclopes, expertos con un solo ojo y con anteojeras, que han aconsejado al Gobierno de España y a los Gobiernos de las Comunidades Autónomas para tomar medidas que han logrado el mayor destrozo del mundo, en casos, en muertos, en desempleo y en pérdida de riqueza.

Los expertos seleccionados como tales son expertos teóricos “con anteojeras”, cíclopes de un solo ojo que saben mucho de campos biomédicos concretos como epidemiología y la virología. La pandemia se ha considerado un puro problema infeccioso sin tener en cuenta que es más bien una sindemia, en el sentido de suma de problemas de salud en sus contextos sociales y económicos https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(20)32000-6.pdf

No es tanto el virus como la sociedad, y sin embargo entre los expertos focales no se han incluido nunca los de los campos sociales. Han faltado expertos sociales de campos no biomédicos como sociología, antropología, filosofía, ética, geografía, etc https://www.eldiario.es/sociedad/personas-enferman-no-efectos-sociales-crisis-padece-mundo_1_6270363.html

Ulises con experiencia en la vida

También han faltado los expertos “ulises”, quienes sufren la pandemia y sus medidas. Hemos echado de menos a expertos “ulises” como pensionistas, desempleados, personas en pobreza, infancia, adolescencia, prostitutas, médicos clínicos, cajeras, enfermeras, etc. Sus vivencias son cercanas y humildes, imprescindibles. Se precisa la participación en la toma de decisiones de quienes van a sufrir sus consecuencias.

«Hay muchos asuntos relacionados con la desigualdad, la exclusión, la violencia, la adicción, la soledad, la vejez, la pobreza o el sufrimiento mental, que tienen que ser abordados desde posiciones más cercanas, más humildes y más empáticas. No es argumentando(les) cómo vamos a sumarlos, sino compartiendo. No siempre son más eficaces las herramientas de diagnóstico, a veces son más urgentes las de escucha.»  http://www.nogracias.org/2020/06/24/diez-lecciones-de-la-pandemia-del-nuevo-coronavirus-sars-cov-2-en-espana-por-mercedes-perez-fernandez-y-juan-gervas/   https://theconversation.com/la-lengua-de-la-ciencia-y-su-inaplazable-conexion-con-la-sociedad-140321   https://ethic.es/2020/10/decalogo-covid-19-de-la-ciencia-la-politica-y-otras-cosas/

Síntesis

Hubiéramos necesitado, y necesitamos, un concierto de saberes que ayudara en las decisiones políticas. Hay que pedir que no haya decisiones sin contar con los más afectados por tales decisiones.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). [email protected]; [email protected]; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

1 Comentario

  1. Pilar Etxabarri says:

    Soy médico de familia, tengo 62 años y te sigo desde siempre, recuerdo las peleas del colesterol y su tto.
    Pero reconozco estar desilusionada. Todo lo que escribes poniéndote en el lugar de los ciudadanos es cierto, y qué??? Nos ha tocado esto que como todo siempre afecta más a los más indefensos, en España la guerra la ganaron los ricos y se nota.
    Pero que medidas propondrías aquí y ahora para no llegar a la situación sanitaria de Marzo-Abril???Yo sigo trabajando y fue horrible y ahora es agotador y no me sirve el todas las medidas son dañinas salvo que asumamos que ya no se puede hacer nada. Es eso lo que propones, nada???