"Expropiación de la salud", un libro de Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández

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El próximo lunes, 27 de abril, verá la luz un nuevo libro de Juan Gérvas y Mercedes Pérez-Fernández, "Expropiación de la salud", una obra a favor de la medicina con límites y de rostro humano.

La salud, apuntan los autores de este libro,  es la capacidad de disfrutar de la vida pese a las adversidades diarias. Como tal, depende poco de los médicos y de sus actividades por más que sea clave el contar con un sistema sanitario de cobertura universal y accesible según necesidad. De ahí que, entre otros aspectos, se consideren los excesos de la medicina, la práctica actual que "expropia" la salud a individuos y poblaciones.

Expropia la salud en el sentido de transferir de los pacientes a los médicos, mediante el miedo al enfermar y al morir, gran parte de su autonomía, de sus habilidades de autocontrol y de autocuración y de sus capacidades para enfrentarse a la enfermedad, el sufrimiento y la muerte. Como en toda expropiación, hay una compensación y en el campo de salud se promete a cambio casi una juventud eterna mediante la prevención sin límites ni prudencia. El resultado final es la indignidad en el vivir como consecuencia de la insatisfacción en el consumir.
Dependencia excesiva de los médicos
La expropiación de la salud provoca que tanto sanos como enfermos dependan en exceso de los médicos y de sus actividades y medicamentos. El individuo precisa del médico para saber si está sano o enfermo y sus recetas de vida conforman un museo de horrores sin ciencia que se analizan en este texto. Por ejemplo, se emplean fármacos de continuo y se drogan desde los niños con anfetaminas (por activos e inquietos, pero normales) a los ancianos con anti-depresivos (sin tener depresión, sino simple angustia vital por su lucidez ante el desasosiego que produce una sociedad puramente mercantil). En su versión extrema, la medicina sin límites llega a expropiar la salud, el desánimo, el sentimiento de vacío existencial, el miedo al futuro, el embarazo, el parto, el dolor, la enfermedad, el envejecimiento y la muerte.

En un largo proceso de predominio médico, de imposición de la visión médica, los sanos y los enfermos son cada vez más «pacientes» que precisan del médico para saber qué grado de salud tienen, para saber si los síntomas que les aquejan son «normales/anormales» y para cumplir con las casi infinitas actividades preventivas, diagnósticas, terapéuticas y rehabilitadoras. Este monopolio médico explica la expropiación de la salud, de la enfermedad y de la muerte.

De todo ello se trata en el libro, en teoría y en la práctica, con los resultados de múltiples estudios, pero sobre todo con la presentación de casos clínicos que sirven de ejemplo y para reflexión. Con ello se clama por una medicina científica y humana, con límites y sensata, la que ejercen muchos médicos que se desmarcan de "la moda".

Editorial: Los Libros del Lince