Tecnología e Investigación Según informa Farmaindustria

La propiedad industrial, base para el esfuerzo innovador desplegado frente al coronavirus

— Madrid 19 May, 2020 - 3:50 pm

Farmaindustria ha comunicado, este martes, 19 de mayo, el hecho de que “la crisis sanitaria causada por el SARS-CoV-2 ha originado un esfuerzo investigador mundial sin precedentes para encontrar cuanto antes una solución terapéutica”.

El resultado es el volumen de investigaciones y el corto espacio de tiempo en el que se iniciaron, según indica esta patronal, que añade que apenas tres meses después de conocerse los primeros datos sobre el virus, ya hay en marcha cerca de 1.000 ensayos clínicos sobre la enfermedad, más de 130 medicamentos están en fase de pruebas y hay más de 100 proyectos de vacunas en ensayos.

“Esta carrera científica no habría sido posible sin la existencia durante años de un marco regulatorio predecible, basado en las leyes de propiedad industrial y en la existencia de patentes a nivel mundial para proteger la innovación”, resalta el director general de la Federación Internacional de la Industria Farmaceutica (Ifpma), Thomas Cueni, en un artículo en el diario económico Financial Times.

“Las patentes, y la propiedad intelectual en general, son la razón principal por la que existe una base de innovación tan sólida desde la cual trabajar para encontrar soluciones”, explica Thomas Cueni, que añade que “a pesar de la gran cantidad de proyectos de investigación en marcha, no hay garantía de éxito, ya que pocos tratamientos e incluso menos vacunas pueden resultar seguros y efectivos. Este nivel de toma de riesgos sería imposible sin un floreciente ecosistema de innovación basado en los incentivos de la propiedad intelectual”.

Marco de propiedad industrial

El director general del Ifpma -que representa a las compañías farmacéuticas innovadoras en todo el mundo y a la que pertenece Farmaindustria- indica que “poner en duda, ahora, crearía incertidumbre y enviaría un mensaje equivocado a las compañías farmacéuticas que se han arriesgado en grandes inversiones para reutilizar medicamentos para el tratamiento de pacientes con Covid-19 y ampliar la fabricación. La propiedad intelectual no es un obstáculo, sino una ayuda para terminar con la Covid-19”.

Cueni también recuerda que “la industria farmacéutica se comprometió desde el inicio de la crisis sanitaria, además de garantizar el suministro de todos los medicamentos, a que habrá una distribución equitativa de los tratamientos eficaces cuando estos estén disponibles y a hacerlo a un precio asequible”.

Así lo reafirmó la propia Federación Internacional de la Industria Farmacéutica al unirse como socio fundador a la alianza mundial liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), denominada ACT Accelerator, cuyo objetivo es acelerar el desarrollo y la producción de terapias y vacunas frente al coronavirus y garantizar que estos tratamientos sean asequibles y estén disponibles para todos de manera equitativa.

Respecto al “esfuerzo innovador” de la industria farmacéutica, Farmaindustria asegura que “tiene un enorme impacto sobre la salud de la población. Las compañías del sector desarrollan más del 95 por ciento de los medicamentos disponibles en el mundo. Y estos tratamientos curan enfermedades o mejoran notablemente la calidad de vida de los pacientes”. Los nuevos fármacos son responsables directos del 73 por ciento del incremento de la esperanza de vida en los países desarrollados.