El mirador la otra forma de promoción de las vacunas

Propaganda: fotitos de profesionales en el acto de vacunarse

Juan Gervás

La multiplicación de fotos de profesionales sanitarios a la hora de inyectarse la vacuna covid19 forma parte de una forma de propaganda sibilina que el autor desmenuza en este trabajo. Las fotografías que acompañan el comentario corresponden a otros tantos tuits difundidos por sus autores y cuya referencia se recoge en el trabajo.

Codicia contra salud

Vivimos en una economía de mercado y por ello es lícito que las actividades comerciales se guíen por los intereses particulares. Los teóricos de tal economía creen en una “mano invisible” que logra el bien común, pues la economía de mercado es una “herramienta” con capacidad para alcanzar el bienestar social máximo mientras se busca el propio interés.

En esta economía de mercado es lógico que las industrias farmacéuticas, de prótesis/aparatos sanitarios y otras del sector salud tengan por objetivo el conseguir beneficios para sus accionistas y que se guíen por la lógica del mercado, por el “afán de lucro”, por la codicia pura y dura.

Esa codicia colude con los mejores intereses de la salud de individuos y poblaciones.

Frente a tal codicia, la sociedad intenta proteger la salud regulando estrechamente la actividad de dichas industrias.

Sin embargo, muchas veces la codicia logra sus objetivos incluso a costa de lesionar gravemente la salud individual y la salud pública.

Panorámica global

Cuando piense en medicamentos, como las vacunas, no piense en identificar la codicia. La codicia se disimula y oculta porque repele ética y moralmente a individuos y sociedades.

Se precisa una mirada global para hacerse idea de la trama de la codicia, de su influencia constante en la corrupción del “mercado”.

Dos investigadores canadienses, Sergio Sismondo y Marc-André Gagnon, han estado desarrollando esta visión de conjunto, de ‘panorama/mirada general’, que denominan “ghost management”.

Postulan que, debido a los modelos comerciales actuales, en lugar de producir tratamientos innovadores, las empresas farmacéuticas se centran en la maximización de beneficios a través de influir en el conocimiento médico, de dar forma a las narrativas científicas, de influir en los expertos, en captar a reguladores y legisladores y de moldear los medios y la cultura popular  https://journals.sagepub.com/doi/10.1111/jlme.12066 https://gijn.org/investigating-health-and-medicine-guide/

Cuerpos interpuestos

Con frecuencia, las industrias farmacéuticas disimulan y ocultan su codicia tras las batas de profesionales.

Las industrias saben que la voz profesional tiene enorme crédito en la población y gran parte de su propaganda la ejercen por “cuerpos interpuestos”, los cuerpos de profesionales.

Se explica así la generosa política de “transferencia de valor” (pagos en euros, por no decirlo en latín) con las sociedades médicas y con los “líderes de opinión” (“key opinion leaders”, esos expertos que están todos los días en los medios generalistas y en las actividades formativas profesionales).

Al final, cuando los beneficios esperados pueden ser multimillonarios y la actividad propuesta está en entredicho, las industrias recurren a técnicas de propaganda de la peor calaña cooperando con lo que Michael Foucault denominó “biopoder”.

La inyección, expresión simbólica máxima del biopoder

Se denomina biopoder al “explotar numerosas y diversas técnicas para subyugar los cuerpos y controlar la población”.

Por ejemplo, toda la política sanitaria en torno a la nutrición, y a la obesidad, una forma de controlar los cuerpos (especialmente de las mujeres) creando estereotipos que llevan a la aceptación de normas morales sobre “lo bueno y lo malo en nutrición”. Normas y normativas que llevan a la repulsa de las personas obesas, vistas como poco inteligentes y sin cuidado de sus cuerpos.

La salud se convierte en imperativo categórico que se expresa en un cuerpo normativo.

La prevención se interpreta como religión que permite lograr ese cuerpo aceptable socialmente.

La salud deja de definirse por su percepción y pasa a ser definida mediante la biometría, que permite transformar en números el “ideal saludable”. Nada como ver a gestantes comentando el “percentil” de crecimiento de sus fetos, tras la rutinaria (e inútil como tal) ecografía mensual.

Michael Foucault vio a la aguja y jeringuilla, y a la inyección, como la expresión simbólica del biopoder, capaz de introducir componentes extraños directamente en el cuerpo. A veces es un acto beneficioso (algunas vacunas esenciales y algunos tratamientos necesarios) y a veces es perjudicial, pero siempre es un acto violento y generalmente ejercido por personal uniformado, por “fuerzas del orden”.

Las fotitos de cuerpos profesionales en el acto de inyectarse la vacuna de covid19

Las técnicas de propaganda de peor calaña, las que se emplean cuando el producto es de dudoso beneficio incluso para legos, implican transformar a profesionales sanitarios en imágenes vivas de “cumplidores con la salud”. Nada como la fotografía que inmortaliza en las Redes ese momento. Por ejemplo, en el vero momento de la inyección de la vacuna covid19.

Por supuesto, quienes ponen las fotografías son generalmente inocentes buenas personas, comprometidas con sus pacientes y su profesión, deseosas de lo mejor, simples muñecos rotos en manos del aparato propagandístico de las industrias de las vacunas y sus expertos (encabezados por los líderes de opinión y los directivos de las sociedades científicas, generosamente “transferidos de valor”, vulgo “untados”).

Busque en las Redes #YoMeVacuno y logrará una colección variada de cuerpos profesionales. Por si acaso, aquí una selección y se corresponden con las fotos incluidas en el comentario:
https://twitter.com/buzovendao/status/1352658246700593155
https://twitter.com/lola2cp/status/1352648686350774272
https://twitter.com/miwewe_/status/1352240472442490883
https://twitter.com/antonia63000183/status/1352233771442036738
https://twitter.com/angelsvars/status/1351500266764435456
https://twitter.com/albacetesanidad/status/1351196672924200967
https://twitter.com/marejadae4/status/1352684321153429505

En corto y por derecho

1/
Hay quien se hace la fotito y la pone en la Red porque “cree” que la #vacuna #covid19 evita muertes.

Quiere ser ejemplo. ¡Pobres! #YoMeVacuno

¡Marionetas rotas y todavía lamiendo la mano del explotador!

Se convierten en personas de/l “Orden”, y más cuando aluden a 5G, microchips, etc

2/
En la Red. La fotito de la #vacunación #covid19 de profesionales.

Por:
“Predicar con el ejemplo”
“Para que nuestro ejemplo sirva a la población y les anime a vacunarse”
El efecto bata blanca. La superioridad moral del “YO SÉ lo que hay que hacer”. La mística de la vida ejemplar.

3/
Pronto fotitos follando con condón y mascarilla.

#YoMeVacuno

Dar ejemplo, llevar vidas ejemplares.

Fotitos de profesionales en el acto de la #vacunación #COVID19

“Ser profesional de la sanidad es lo que tiene, la santidad forzada, la necesidad de la ejemplaridad sostenida”.

4/
Hay pocas cosas más obscenas y “patrioteras” que la fotito con el #YoMeVacuno #vacuna #covid19 de profesionales de sanidad.

Es una exhibición directa del cuerpo e indirecta de la mentalidad anti-vacuna que precisa de hechos sin ciencia para promover una vacuna de incertidumbre.

5/
Fotitos en Redes. Profesionales “poniéndose la #vacuna #covid19“, el colmo con bata-pijama profesional. #YoMeVacuno

“Autoridad uniformada” (aparato represor estatal) y la inyección, símbolo del “biopoder” de Foucault para la subyugación de cuerpos y control de las poblaciones.

Síntesis

Hay una “epidemia de esperanza”, de esperanza en que todo retorne a la normalidad y en que se proteja a personas y poblaciones contra la covid19. ¡Ojalá sea así!

Con esta epidemia de esperanza se está manipulando a profesionales y sociedad para aceptar acríticamente unas vacunas covid que no han demostrado ni disminuir las muertes, ni impedir la transmisión del virus Sars-CoV-2, ni producir inmunidad de rebaño.

Es lastimosa la exposición pública de cuerpos de profesionales en el acto mismo de vacunarse contra la covid19.

Forma parte de la propaganda más grosera que pueda existir, de la ocultación de la codicia de las industrias tras las batas profesionales.

Juan Gérvas

Médico general jubilado, Equipo CESCA (Madrid, España). [email protected]; [email protected]; www.equipocesca.org; @JuanGrvas

20 Comentarios

  1. mariaje urriza says:

    Y casi todas las vacunadas en las fotos son mujeres. Definitivamente la casualidad no existe

  2. Juan Gérvas says:

    -efectivamente, mariaje urriza, definitivamente la casualidad no existe
    -la elección no la hice al azar
    -tecleé en Twitter #YoMeVacuno
    -y elegí para ilustrar los siete primeros textos con fotos de profesionales de España (sin preferencia ninguna, tampoco de sexo aparente, sólo 1/ de profesión sanitaria, 2/ de España)
    -y como era esperable, la mayoría mujeres, pues son mayoría en todas las ramas sanitarias
    -en fin
    -un saludo juan gérvas @JuanGrvas

  3. Roberto says:

    Pues en mi centro de salud creo que soy el único que no se ha vacunado, que a lo mejor me vacuno cuando vea las cosas más claras. Pero me han pasado una buena coleción de fotos: 11 mujeres, 3 hombres, cumpliendo la estadística. La verdad es que no entiendo la gracia de las fotos, pero es que cada vez entiendo menos las cosas, ese afan notarial haciendo fotografias en la vida a cosas comunes, sin ningún matiz de belleza. Creía que con los años se hacía uno más sabio, y cada vez soy más tonto y entiendo menos las cosas

  4. sherlina says:

    En mi centro ha sido más divertido, el listado de los que se van a vacunar es público, todos los trabajadores han visto que no m voy a vacunar.Donde queda mi intimidad? Esa información no debería ser confidencial? No, es mejor hacerla pública contra todo derecho y así hace efecto la presión del grupo. Vergonzoso, no he dormido en toda la noche, pero sin más evidencias científicas no m vacuno y no soy antivacunas, ni negacionistas, soy una médico q cree en la medicina basada en la evidencia. Gracias Juan por el tiempo que dedicas a recopilar información rigurosa y compartirla con los que no podemos. Un abrazo.

  5. Elena Casado Montalbán says:

    Epidemia de esperanza. Dictadura de la salud. Barbarie salubrista. Histeria colectiva. Aunque la última frase no es tuya la encontré gracias a ti. Gracias una vez más.

  6. Gran parte de lo que rodea a la pandemia está lleno de barro y lodo, las foticos también.
    En el caso de las vacunas estoy muy preocupado por los datos de Israel. Resulta que ya tiene vacunada con la primera dosis al 30% de su población pues bien, desde que se inició la vacunación sobre el 20 de diciembre, la incidencia de contagios ha pasado de 336 a 1252 el 21 de enero y las muertes registradas un 20% más. Los datos pertenecen a la pagina de datos macrocoronavirus.
    Saludos y gracias por mantener tu independencia, un referente para los profesionales aunque ya estemos jubilados.

  7. Amaya says:

    Le iba a decir que usted es tonto …
    Muuuu tontooooo….como diría Mota pero viéndole ya jubilado más me parece un caso de demencia …el que le publica las memeces necesita de un aun más exhaustivo estudio

  8. Ciclista contra el Sistema says:

    ¿Si me pongo la vacuna puedo quitarme la mascarilla?
    – NO
    ¿Si me pongo la vacuna puedo viajar por todo el territorio español?
    -NO
    ¿Si me pongo la vacuna puedo salir de fiesta,conciertos, o recibir visitas de [email protected] y familiares en mi casa?
    -NO

    ¿PARA QUÉ COÑO SIRVE ESO DE LA VACUNA, SI VOY A ESTAR IGUAL O CASI SEGURO QUE PEOR?
    NO A LAS VACUNAS. NEGOCIO GENOCIDA DE GATES-SOROS-SÁNCHEZ

  9. Antonio says:

    Debería usted hacérselo mirar. Manifiesta síntomas de demencia. Y es una demencia peligrosa, otros débiles mentales podrían creer que sus sandeces son ciertas.

  10. alfons c. polo i peris says:

    Juan, pienso que en este mundo nadar contracorriente es un reto que vale la pena. Quiero que sepas que no siempre estoy de acuerdo con tus planteamientos, pero los respeto profundamente y muchos de los más polémicos los subscribo. Ánim i sempre endavant!

  11. Fito says:

    Es normal que los que se sientan aludidos por haber sido utilizados por la industria farmacéutica sin saberlo,
    como publicidad, estén un poco desconcertados y los que no lo están es que cobran de una forma u otra.
    Que sepa que me resulta de valiente su exposición, adelante.

  12. Iker says:

    ¿Es correcto llamarlo vacuna?
    No se trata de virus atenuados,
    y su eficacia contra el virus está por demostrar.

    Esto parece más bien un tratamiento crónico

  13. Manuel says:

    Hace bastante tiempo, leí un artículo suyo sobre las vacunas de la gripe (además me lo imprimi) en el cual decía que estas vacunas no han servido para rebajar ni el número de contactos ni fallecimientos. Siguiendo investigando en el tema, llegó un informe a mis manos en el cual el Consejo de Transpariencia y buen gobierno, por medio del abogado D. Luis de Miguel Ortega, pedía al Ministerio de Sanidad información de los efectos secundarios de las Vacunas, cosa que fue denegado en varias ocasiones. Ignoro como habrá quedado este asunto.
    Por las mismas fechas, vi un video realizado en la sede de la ONU donde se pedían explicaciones sobre efectos secundarios de las vacunas a la OMS. Y las respuestas no me dejaron nada tranquilo. (Este video lo encontré en buscadores donde escribí “la onu cuestiona la seguridad de las vacunas”.
    Con esta actitud de de las autoridades sanitarias…..como quieren que confiemos en las vacunas?

  14. Elena says:

    Qué pena de publicación, qué vergüenza ajena dais, inadaptados, reaccionarios, desconfiados, incapaces de ver lo positivo de lo creado por el hombre, sólo capaces de ver lo destructivo de las personas, luego se os llena la boca hablando de vibraciones, de cambios de paradigma, de borregos sólo por vuestra incapacidad de adaptación ante situaciones mundanas, normales, que llevan sucediendo a lo largo de la historia de la humanidad, con la diferencia de que ahora tenemos la capacidad de poner soluciones. Malagradecidos a vuestro mundo, a vuestra especie, eso sí todos amantes de los animales.

  15. Luisa says:

    Se deja entrever en tu respuesta una falta total de tolerancia a opiniones diferentes a la tuya. Además de amargura y resentimiento. Y por supuesto muchos prejuicios. Quizá solamente
    seas capaz de ver lo destructivo, como tú misma dices….

  16. Pablo says:

    Para qué molestarse en argumentar pudiendo simplemente insultar?
    Qué pena!
    Un abrazo, Juan ; y gracias por tu trabajo

  17. Elena, perdon a pero discrepo totalmente de tus comentarios, no digo lo que pienso de ellos. Pero me atrebo a afrimar que con gente con tu mentalidad hemos llegado donde hemos llegado, y el futuro que nos espera pienso y creo profundamente en que estara lleno de sutuaciones insostenibles como la catual. Me haces pensar eb que debes ostentar una clase social que solo le preocupa una pequñisima parte de los ciudadanos de este mundo. LO siento es lo ma´s sueva que puedo decir

  18. Hurrita says:

    Me temo que lo normal es el insulto y la descalificación cuando se exponen hechos negativos ciertos en muchos países sobre algunas vacunas, que están en todos los periódicos. ¿A qué viene ese mecanismo de convertir algo que debería estar sometido al mayor escrutinio científico y público, en algo absolutamente perfecto y más allá de todo cuestionamiento? Recuerda a lo que hace la masa con sus dictadores que convierten en dioses; personas famosas que con algún mérito, convertidas en santos…seres unidimensionales, celestiales, negado cualquier otro aspecto. Se trata de eso: la vacuna es el bien celestial creado por la divina medicina, no puede tener fallos, y los que exponen sus posibles fallos son unos demonios, unas alimañas que tienen que ser castigados. En definitiva, otro tipo de superstición, o un sentimiento pseudoreligioso, que parece sostener a la ciencia oficial.
    Yo pregunto, ¿no es totalmente demencial vacunar a toda la población de un país con un producto experimental? ¿Y si algo sale mal, lo sufrirá toda la población? Es increíble, esta humanidad ha perdido el más básico sentido común. La fe en la ciencia es religión.

  19. Juanpa says:

    A Amaya, Antonio y Helena: mi enhorabuena por la cantidad, profundidad, anchura y profusión de matices en vuestras argumentaciones.

    Seguir asi, multiplicando vuestros esfuerzos y pronto tendremos La Santa Inquisición de Vuelta

  20. Nat says:

    Todo mi apoyo a la publicación. El ser humano es tremendamente manipulable. Soy sanitaria y NO quiero esa vacuna experimental en mi cuerpo. No creo que sea la solución, incluso creo que traerá más problemas. Qué pena que haya gente que cree en la vacuna mágica y desean como corderos, vacunarse.
    Y en cuanto a los sanitarios con sus fotos del gran momento de la inyección me parece despreciable.