Apunte del día Editorial

Previsión Sanitaria Nacional (PSN), de mal en peor

Carlos Nicolás

La intervención del Banco de Madrid por el Banco de España y el posterior concurso de acreedores suponen un nuevo golpe a la mutua de seguros Previsión Sanitaria Nacional (PSN), por más que, desde su dirección, se trate de transmitir la impresión de que no pasa nada, por más que el Banco de Madrid es la entidad depositaria, entre otras cuentas, de los Fondos de Pensiones de PSN. Y no se entiende porque, como consecuencia de su vinculación con el Banco de Madrid, ha ofrecido unos productos con unos tipos de interés por encima de los normales del mercado.

El episodio del Banco de Madrid, en que se quiera o no salpica a PSN, viene a sumarse a toda una serie de fracasos del Consejo de Administración que, bajo la presidencia de Miguel Carrero, se hizo con la gestión de la entidad hace 15 años tras la fraudulenta intervención de la mutua por la Dirección General de Seguros, como se demostró en todos los procesos surgidos a raíz de una decisión, la intervención, que tuvo mucho de política, propiciada desde algunas instancias del entonces gobierno del Partido Popular (PP) y estando la dirección general de Seguros bajo las órdenes de Pilar García de Frutos. Judicialmente, se consideró ‘desproporcionada la sustitución de los órganos de administración de la entidad’ y anula la resolución. Es decir, la destitución y remoción del Consejo de Administración presidido por Juan Blázquez fue un acto arbitrario de la DGS. El fallo final en tal sentido se produjo el 3 de mayo de 2007 con una Sentencia de la Sección 3ª de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, ratificando la del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en que se anulaban las resoluciones de la DGS, entre ellas la destitución de los anteriores administradores. Además de estos fallos judiciales favorables, también se resolvió el sobreseimiento de cualquier duda sobre la auditoría practicada a PSN en el ejercicio de 1996.

Fraude procesal

Pese a la herencia recibida que, de acuerdo con los pronunciamientos judiciales señalados era positiva, y a pesar de los años transcurridos (18), se diría que el principal interés del Consejo de Administración de PSN encabezado por Miguel Carrero, a falta de una gestión eficaz, no parece haber sido otro que el de tratar de denigrar al de su predecesor, algunos de cuyos integrantes ya han desaparecido. Lo cierto es que, en este tiempo, el Consejo de Administración sólo ha ganado un pleito que, ahora, se encuentra en cuestión, pues provocó la interposición de una querella por parte de Juan Blázquez y José María Sala, consejeros del anterior equipo, por considerar que había habido fraude procesal, al advertir que los datos presentados no se correspondían con los facilitados a la Dirección General de Seguros en la inspección realizada sobre la actividad y cuentas en 2009 y 2010.  La querella fue admitida a trámite y en estos momentos se espera un fallo definitivo.

Fracaso tras fracaso

Podríamos recordar algunos otros hechos del modo de actuar del equipo de Carrero, como lo sucedido en un proceso electoral, pero tan sólo voy a traer a colación algunos de los últimos acontecimientos, totalmente negativos, sobre su gestión.

Hace unos días, el 10 de marzo de 2015, se conocía el fallo de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional declaraba vigente el convenio colectivo de la mutua de seguros Previsión Sanitaria Nacional (PSN) y condenaba a la empresa por vulnerar el derecho a la libertad sindical en la negociación colectiva.

En junio de 2014, a través del BOE-A-2014-6421 se conocía la sanción que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) había impuesto a PSN por un importe de 303.000 euros, “por la comisión de una infracción grave… por haber incumplido la obligación de actuar en interés de los partícipes de las IIC por ella gestionadas…”

Informe de la Dirección General de Seguros

Y lo más importante, en 2014 transcendió el contenido del acta de la Inspección de la Dirección General de Seguros correspondiente a los ejercicios 2009/2010 en PSN , en que se pone de manifiesto una especie de estrategia de engaño para no dar a conocer exactamente cuáles son las cuentas de la mutua; a lo largo del informe se cuenta cómo, en algunas diligencias, hay retrasos injustificados por parte de la entidad en la entrega de documentación solicitada, en ocasiones de forma reiterada, o de la entrega de documentación incompleta. Incluso, en un momento, se dice que “la entidad ha dado información inexacta e incompleta, en algunos casos a la inspección y en otros en las Memorias de las Cuentas Individuales”. Muestra de esta especie de tergiversación, aparece que, en 2009, las retribuciones a los consejeros figuran en Memoria 492.000,00 euros, mientras que en Contabilidad son 718.114,63 euros. Es decir, una diferencia de 226.114,63 euros. Lo que pocos entienden es que con esta forma de actuar se sigan negando a llegar a un acuerdo con los consejeros que, en 1997, fueron inicuamente desplazados de sus cargos.

Según nuestras informaciones, desde la presidencia se pretendió evitar no sólo que transcendiera la inspección, sino que se ocultó todo lo que se pudo e incluso que se estaba realizando, hasta el punto de haber provocado la dimisión del entonces secretario de la insititución. Y es que la inspección, entre otros aspectos, comprobó que, como mínimo, el deterioro patrimonial de la entidad suponía que los Fondos Propios serían negativos en 3.754.124,08 euros; la cobertura de de Provisiones Técnicas presentaría un déficit de un 48,71%; y el patrimonio propio no comprometido tendría un déficit del 57,15% respecto de la cuantía mínima de Margen de Solvencia.

Ahora, con lo que está pasando en el Banco de Madrid, principal patner de PSN, de nuevo se pone en la picota a los gestores de la mutua. Y lo sorprendente es que no se hayan ido todavía a su casa.

Carlos Nicolás

Director Editorial de Acta Sanitaria

Deja un comentario