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Un estudio desmantela la idea de "repunte" de heroína en España

Realizado por la entidad de investigación Episteme Social

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En la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, el director técnico de la entidad de investigación Episteme Social, el psicólogo social David Pere Martínez, ha presentado el estudio 'Opioides en España. Ni repunte de heroína ni crisis de opioides a la americana', en el que argumenta las razones por las que "no se puede afirmar que en nuestro país existe un repunte en el consumo de heroína".

David Pere Martínez

En este contexto, David Pere Martínez destacó que "España no sufrirá una nueva epidemia de heroína similar a la vivida en los años 80, ni está en la antesala de una crisis de Salud Pública por el abuso de fármacos opioides a semejanza de lo que está ocurriendo en Estados Unidos".

Así, dicha investigación analiza la realidad de los derivados del opio en España a partir de una metodología que tiene como objetivo estudiar el porqué en los últimos años los medios de comunicación publicaron noticias que, según su autor, "generan inquietud y malestar, porque nadie quiere volver a experimentar los trastornos de la heroína ni padecer un escenario como el americano".

El trabajo de campo se efectuó mediante 70 entrevistas a profesionales, consumidores y exconsumidores de opioides en los últimos dos años, además de contrastar esta información obtenida con la literatura científica y estudios epidemiológicos.
Porcentajes "marginales"
Entre otros motivos que hacen crecer la idea del repunte de heroína en España, David Pere Martínez citó a profesionales de las drogodependencias que "activan todas las alarmas cuando se habla de una posible nueva epidemia de heroína". En concreto, argumentó que "creen que la realidad que ellos conocen, normalmente las personas usuarias de su centro asistencial, corresponde a la del conjunto del país".

Con las cifras sobre la mesa, dicho investigador indicó que, "desde 1997, el consumo de heroína presenta porcentajes marginales, en torno al 0,1 por ciento". Además, puntualizó que "es impreciso hablar del regreso de la heroína", ya que "no puede volver porque nunca se fue. Permanece invisible a los ojos de la opinión pública, pero está presente en contextos marginales".

En cuanto a la "falsa percepción" de que existen más personas adictas, Martínez apuntó que "por procesos de reestructuración de la oferta y por la movilidad de la demanda, actualmente, visibilizamos más a las personas heroinómanas" y puntualizó que "a los consumidores en activo se les han sumado dos colectivos que permanecían fuera de los de consumo: los adictos a la heroína que han sido excarcelados y los que han recaído".

Según los datos consultados por este psicólogo social, hasta la fecha, en España, se registraron cerca de 40.000 personas tratadas con metadona y existen cerca de 10.000 consumidores de heroína que son antiguos adictos desde hace, aproximadamente, 25 años, es decir, personas que empezaron su consumo en la década de los 80 y los 90.
Poblaciones ocultas
Además, el informe 'Opioides en España. Ni repunte de heroína ni crisis de opioides a la americana' analiza la visión de algunos especialistas, que afirman que "el supuesto repunte de heroína estaría protagonizado por menores de 35 años que fuman la sustancia en vez de inyectársela". Sin embargo, el autor de este trabajo explicó que "ese perfil corresponde al goteo constante que se ha dado en los últimos 20 años, sin mayor novedad. No hay nuevos consumidores procedentes de los consumos recreativos".

Esta investigación de Episteme Social también alude a las poblaciones ocultas que "algunas voces emplean para justificar que existen más personas consumidores", remarcó Martínez, a la vez que citó como perfiles a "los ravers-travellers, postconsumistas, alternativos, extranjeros y fármacoturistas".

Respecto al consumo de fentanilo en España, dicho investigador resaltó que "sin prescripción médica es totalmente inusual. Comprar estas sustancias en el mercado negro es radicalmente anecdótico". En este sentido, puso de relieve que "España está protegida de cualquier crisis inminente de opioides, gracias a la estructura del Sistema Nacional de Salud (SNS)".
Prescripción de fármacos opioides
Sin datos disponibles para 2019, este informe estima que 2017 fue el año que España alcanzó el máximo histórico en prescripción de fármacos opioides, para empezar a descender a partir de 2018. A su vez, Martínez subrayó como apunte destacado que "en la España de 2019, la percepción de riesgo de los profesionales médicos es extremadamente elevada, ya que la gran mayoría de ellos reservan los opioides para casos justificados".

Sin embargo, este trabajo admite que cabe la posibilidad de que se difundan los consumos de heroína u otros opioides, especialmente de fentanilo, y advierte de que, de ser así, los problemas serían diferentes a los padecidos hace unos décadas".