SESPAS advierte de que Volkswagen podría haber cometido "un delito contra la salud pública"

Además de "un fraude escandaloso"

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Tras reconocer los responsables de la compañía de automoción Volkswagen la manipulación de numerosos motores diésel desde 2008, mediante la instalación de un software que oculta los verdaderos niveles de emisión de los vehículos cuando son sometidos a inspección, la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) expone que esta empresa podría haber cometido "un delito contra la salud pública".

SESPASEl evidente incumplimiento de los niveles de óxido de nitrógeno supone, por tanto, y a juicio de esta sociedad científica de ámbito nacional, "un fraude escandaloso cometido de forma consciente por la compañía". Al respecto, informa de que el citado óxido "contribuye a la presencia en el aire de dióxido de nitrógeno, ozono troposférico y partículas finas respirables en el aire ambiente".

La exposición a estos contaminantes "se asocia con efectos severos en la salud de la población, tales como un incremento de las crisis asmáticas y otras enfermedades respiratorias", continúa SESPAS en este sentido, y añadiendo que "se asocia también con muertes prematuras debido a sus efectos cardiovasculares y respiratorios". "Los niños, los mayores y las personas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares son especialmente vulnerables a los efectos de estos contaminantes sobre su salud", explica.

"Preocupación" es el sentimiento que provoca esta situación en esta organización, así como en la Sociedad Española de Sanidad Ambiental (SESA), que recuerdan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) "ha alertado reiteradamente de que la contaminación atmosférica es uno de los principales riesgos ambientales para la salud contribuyendo en millones de muertes prematuras al año en el mundo".
Pide que se investigue a otras compañías
Ante todo lo expuesto, SESPAS publicó su opinión a colación de las noticias relacionadas con Volkswagen, en la que exige "que se investigue y se depuren las responsabilidades penales, políticas y de todo tipo que se deriven de este fraude masivo". Además, pide estudiar "a todas las marcas que comercializan vehículos en la Unión Europea, por si los sistemas fraudulentos para eludir los controles de emisiones contaminantes se están aplicando por otros fabricantes".

Por último, esta sociedad científica reclama "que se realicen controles efectivos de las emisiones de los vehículos en circulación, de modo fiable e independiente de los fabricantes; y que se respeten los derechos de los trabajadores de las factorías que pudieran estar afectadas por el escándalo y se eviten situaciones laborales que afectan seriamente a la salud".