Inauguración Jornada IR Santander
Inauguración Jornada IR Santander

Oncólogos y patólogos lideran el diagnóstico genético del cáncer a la espera de que Sanidad se involucre

Francia, un ejemplo a seguir

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La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP), bajo el patrocinio del Instituto Roche,  reunieron el pasado jueves en Santander a casi 200 patólogos, oncólogos y genetistas para evidenciar las deficiencias que aún tiene en España el diagnóstico molecular del cáncer, a la espera de que el Ministerio de Sanidad tome algún liderazgo al respecto.

Además de las técnicas tradicionales de datos clínicos, morfológicos o anatómicos, hoy ningún experto alberga dudas sobre el avance que ha supuesto el diagnóstico molecular para identificar con precisión un cáncer y tratarlo de manera personalizada. La sofisticada tecnología disponible y el constante desarrollo de terapias aparejadas al diagnóstico genético dibujan un futuro optimista para los pacientes. Pero eso sí: “tenemos que hacerlo mejor”, coincidió la veintena de ponentes que intervinieron en la jornada.
Pacientes con acceso limitado
Teóricamente, hasta el 90 por ciento de los pacientes españoles se beneficia de los mismos test moleculares que los de los países de nuestro entorno; pero, según un estudio realizado por la SEOM y la SEAP y del que ya dispone el Ministerio de Sanidad, entre un 10 y un 25 por ciento de ellos tiene un acceso limitado en condiciones de calidad y aplicación.

Aquellos encargados de los procedimientos, patólogos, oncólogos o genetistas, ponen en evidencia las disfunciones actuales del sistema en España para que pueda llegar a ser realmente eficaz, útil para los pacientes y coste/efectivo, circunstancia que ya han demostrado distintos estudios internacionales.
Deficiencias del sistema
Fragmentación de los laboratorios, disparidad sobre la toma o conservación de muestras, competencia de las farmacéuticas por un mismo marcador genético, ausencia de criterios sobre cómo deben analizarse los datos o qué tipo de profesionales deben conformar los equipos encargados, formación de los profesionales para la ya bautizada como “medicina de precisión”, son sólo algunas de las cuestiones expuestas. Y todas las llamadas se dirigieron al Ministerio de Sanidad para que lidere la coordinación a nivel nacional. Entre otras cosas, para que sea posible la creación de un banco de datos compartido que sirva a todos y cada uno de los profesionales encargados de las terapias.

Hoy son la SEOM, que preside Pilar Garrido, y la SEAP, presidida por Miguel Ángel Piris, quienes lideran estas iniciativas. De hecho ambas sociedades ya elaboran una lista de centros de referencia para los distintos tipos de análisis moleculares y proceso de datos.
Retorno de recursos
Piris, también director de la Fundación Instituto de Investigación Valdecilla (IDIVAL) en Santander, explicó a ACTA SANITARIA que no existe gran diferencia desde el punto de vista clínico en el acceso de los españoles a los test genéticos. “La gran diferencia está en el retorno que nosotros tenemos de lo que estamos haciendo. Estamos gastando el dinero de forma poco eficiente, debido a que administramos terapias inapropiadas a pacientes que no se benefician de ellas. Queremos tener mejor retorno de recursos en colaboración con las farmacéuticas y las compañías de diagnóstico. España tiene que participar de una forma activa y no reactiva”, recalcó.

“No tenemos duda”, agregó, “de que el Ministerio de Sanidad y las Comunidades autónomas van a participar porque nos beneficia a todos”. De momento, este investigador y muchos de sus colegas tienen puesta la mirada en Francia, país que, paradójicamente, teniendo un sistema sanitario totalmente centralizado, ha desarrollado un modelo organizado a través de 25 laboratorios regionales, pero coordinado por el Ministerio de la salud que canaliza a cada uno de ellos los recursos del gobierno y de las compañías farmacéuticas.

Fabien Calvo
El ejemplo de Francia
El propio director del Instituto Nacional del Cáncer de Francia, Fabien Calvo, se desplazó a Santander para explicar los resultados del programa que allí se desarrolla desde hace una década. En estos momentos disponen de una red nacional de 122 centros en 86 ciudades para consejo genético y monitorización de personas con riesgo de desarrollar algún tipo de tumor. Desde 2012 se han realizado 44.000 consultas.

Aparte existe otra red de 25 laboratorios en hospitales universitarios y centros especializados para el cáncer en los que sólo en 2012 se practicaron 58.500 test oncogenéticos. El objetivo del programa a medio plazo es ofrecer a todos los pacientes un acceso equitativo a los test moleculares y, sobre todo, iniciar los tratamientos tan pronto como estén disponibles. Fabien Calvo puso algún ejemplo: la Agencia Europea del Medicamento aprobó en junio de 2009 gefitinib para pacientes con mutaciones activas del EGFR en sus tumores y antes de que acabara el año ya disponían de el los pacientes franceses.

“Nos ha parecido un modelo estupendo y estamos intentando aprender de el”, insistía Piris.