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No es Sano pide al Gobierno que no deje a las farmacéuticas las CAR-T gestadas en hospitales públicos

en una carta dirigida a la ministra de Sanidad, Carolina Darias

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Las organizaciones implicadas en la campaña 'No es Sano' han enviado una carta al Gobierno para solicitarle que "no abandone en manos de las farmacéuticas las nuevas y exitosas terapias contra el cáncer desarrolladas en los hospitales públicos", las denominadas CART-T, y que invierta en estas, que se están gestando dentro del propio sistema público de salud.

En 2019, se aprobaron en España las dos primeras terapias comerciales de este tipo, con precios que superaban los 300.000 euros por paciente. En ese momento, el Hospital Clínic de Barcelona ya trabajaba en su propia versión de este procedimiento, llamada ARI-0001, que fue autorizada a principios de este año por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y que tiene un precio muy inferior, algo menos de 90.000 euros.

"Nos preocupa que se pueda poner en peligro todo este esfuerzo e inversión con una transferencia incondicional al sector privado, perdiendo, así, la posibilidad de que terapias con resultados tan prometedores y cruciales para curar enfermedades en el futuro, que se deberían consolidar dentro de nuestro sistema sanitario, fortaleciéndolo aún más, queden al servicio del interés privado y no del interés general", asegura la misiva remitida a la ministra de Sanidad, Carolina Darias.

"Dejar el desarrollo de estos tratamientos en el tejado de las compañías farmacéuticas supondría un fracaso, en opinión de la campaña, no solo por sus resultados actuales, también por las buenas expectativas que generan los ensayos clínicos que se están realizando ya en tumores sólidos", afirman desde 'No es Sano'.
Inversión en investigación
"Nos parece muy importante que, desde su Ministerio, se pongan en marcha las iniciativas que sean necesarias para garantizar que las CAR-T académicas sigan siendo lideradas y desarrolladas en España desde la iniciativa de los centros públicos", refleja la carta.

Esta campaña reclama que la inversión cubra desde la investigación inicial hasta la producción en los hospitales del Sistema Nacional de Salud (SNS) y la administración al paciente. Asimismo, pide que este tipo de terapias, que están saliendo adelante en gran parte gracias al dinero público, puedan ser compartidas con otros centros y tengan "licencias abiertas y no exclusivas".