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Menos conciertos públicos y más peso asegurador marcan el crecimiento de la sanidad privada

Según la cuarta encuesta ASPE del sector de los centros sanitarios privados

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La cuarta encuesta realizada por Deloitte para la Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE), que agrupa a los centros privados de asistencia sanitaria, confirma una contracción de los conciertos públicos en el sector, paralela a un peso creciente en su facturación correspondiente a la actividad realizada para las aseguradoras de salud.

La presentación de la Encuesta sobre Aspectos de Gestión en Centros Sanitarios Privados 2016, que tuvo lugar en la madrileña sede de la CEOE, contó con destacados representantes de la sanidad pública, privada y concertada, entre quienes figuraba el adjunto a la gerencia del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Jesús María Rodríguez, que aseguró que la sanidad privada alivia la presión asistencial del Sistema Nacional de Salud (SNS), con estrategias de satisfacción del cliente y políticas de recursos humanos basadas en el reconocimiento de los méritos profesionales. Razones que hacen de su centro, por ejemplo, el hospital de elección de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid.

Cristina Contel
Menos conciertos y más dependencia de las aseguradoras
La presidenta de ASPE, Cristina Contel, expuso los datos que explican la contención del crecimiento del sector de la sanidad privada. Por un lado, el 48 por ciento de los centros declararon en la encuesta una reducción de su actividad en régimen de concierto. Esta reducción de los centros privados concertados, coexistió, sin embargo para Contel, con un aumento de la actividad de aquellos que siguen en ese régimen.

Por otro lado, esta tendencia a la baja de los conciertos, coincide con el aumento de la dependencia de las aseguradoras por parte de los centros privados. El 29 por ciento de estos, aseguró Contel, respondieron a la encuesta que menos del 40 por ciento de su facturación correspondió a aseguradoras, mientras que para el 26 por ciento de los centros dichas aseguradoras son su fuente exclusiva de facturación. Por ello, la presidenta de ASPE estimó que el sector debería explotar en mayor medida otros nichos de mercado alternativos a conciertos públicos y aseguradoras, tales como el grupo de pacientes que se paga íntegramente su asistencia (mercado privado u Out of pocket) o el turismo de Salud, que todavía no ha despegado todo lo que debería en España.

Como primera consecuencia de esa mayor dependencia de las aseguradoras, la encuesta recoge, según amplió Contel la información, que el 56 por ciento de los centros han tenido que aumentar sus tarifas, aunque dicha subida no superó el cuatro por cierto como media. En general, los centros trabajan para numerosas aseguradoras, aunque el mercado está dominado por el Top10 y el Top5 de las mismas. Estas cinco últimas principales acapararon el 30 por ciento de los centros privados.
Pensando en los médicos
Contel también estimó que "todo debe tener un límite en relación el efecto que la presión de los precios de las aseguradoras puede tener en los propios médicos del sector". En su opinión, y en defensa de la calidad, no es bueno transferir la presión económica a los profesionales, con un aumento de la transferencia del riesgo del 2 al 25 por ciento, tal como se ha registrado en los últimos tiempos.

Sin salir de las relaciones laborales, la también presidenta de ACES, patronal de la sanidad privada de Cataluña, valoró positivamente el acuerdo alcanzado con los sindicatos en relación al convenio laboral del sector, tras tres años con las condiciones prorrogadas y una subida salarial del 2,5 por ciento escalable.

Marcos Guerra Marcos Guerra
Ir a por el mercado
A la vista de las políticas que se están aplicando en comunidades como Cataluña o Valencia, muy restrictivas con los conciertos y concesiones, el director de Salud en la firma Deloitte, Marcos Guerra, razonó que el sector tiene que reinventarse, con nuevos paquetes de servicios, y una mayor fidelización de clientes.

Ante la amenaza de integración vertical que representan las propias aseguradoras, Guerra afirmó, sin embargo, que puede ser este un buen momento para los centros sanitarios privados más dinámicos y proactivos.

En ese sentido, Guerra afirmó que la concentración corporativa puede ser una amenaza o una oportunidad. El sector puede, por ejemplo, ofrecer puntos de especialización y excelencia a la sanidad pública; mediante hospitales de proximidad. Sin embargo, la encuesta recoge que seis de cada diez centros hicieron una valoración negativa de las concentraciones, que solo fue tenida por favorable en pocos casos.
Out of pocket
En cuanto al volumen que representa el cliente cien por cien privado, el consultor explicó que para el 60 por ciento de los centros privados únicamente representa para ellos el 15 por ciento de su facturación. Ante este importante margen de mejora, Deloitte detectó estrategias de captación de nuevos clientes en el 42 por ciento de los centros, mediante pormociones, mientras que el 39 por ciento del sector optó por estrategias de fidelización. Esto supone, según Guerra, que es posible trabajar en términos de competencia, centro del sector, de forma que un 28 por ciento de los centros están redefiniendo sus paquetes de servicios. Una tendencia que también coincide con la menor actividad de los intermediarios, como Grupalia, entre otros.
Endeudamiento público
En cuanto a la tardanza en cobrar los servicios prestados a las adminitraciones públicas, la encuesta expone que el 79 por ciento de las facturas pendientes de abono (fueron 80 por ciento en 2015) tiene retrasos durante el año en curso. Según precisó Guerra, sólo el siete por ciento de los centros privados cobra en el plazo legal establecido para los pagos. De esta forma, el volumen total de deuda con el sector estaría según Deloitte entorno al 52 por ciento para los importes inferiores a 250.000 euros. Sin embargo, los centros reconocieron tener más problemas para cobrar importes superiores a los 500.000 euros.

Jesús María Rodríguez, Manuel Vilches, Lucía Palomo y Carlos Mur de Víu Jesús María Rodríguez, Manuel Vilches, Lucía Palomo y Carlos Mur de Víu
Y sin embargo se mueve
El director general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), doctor Manuel Vilches, recurrió a Galileo Galilei para expresar el crecimiento de la actividad sanitaria privada, a pesar de las resistencias que muchas veces encuentra. Tras asegurar que la parte sanitaria de la sanidad  española no es "Maléfica", en simil con la conocida película de Angelina Jolie, Vilches lamentó que el sector tenga que actuar casi siempre en entornos políticos crecientemente hostiles.

Manuel Vilches Manuel Vilches

El responsable ejecutivo de IDIS alabó por su precisión el retrato que la encuesta realizada por ASPE y Deloitte había hecho de la sanidad privada. Como razón de la supervivencia y crecimiento del sector, Vilches señaló su capacidad camaleónica para adaptarse a las nuevas situaciones y ofrecer siempre lo que el paciente necesita y el cliente pide. En esa misión son muy útiles las herramientas de gestión y segmentación.

Para Vilches, el sector sufre un sistema impositivo muy dañino y observa también el papel dominante que están adquiriendo las aseguradoras con una de las penetraciones más altas de Europa, en función de primas cada vez más baratas. En palabras del médico y gestor, el sector privado demuestra que la eficiencia es una cuestión ética, a pesar de vivir en un tiempo en el que los precios ya no se negocian, sino que simplemente se comunican, y los centros trabajan tienen que trabajar mediante el criterio de volumen por margen.

Jesús Gómez Montoya Jesús Gómez Montoya
Segunda gran reconversión sectorial
Desde el auditorio de la CEOE, el responsable de la Clínica de la Asunción de Tolosa, Jesús Gómez Montoya, aseguró que el sector de la sanidad privada está reviviendo episodios de la dura reconversión que tuvo que acometer en 1984. En la actual, aseguró, es especialmente visible que los médicos están encajando todos los ajustes que dictan las aseguradoras, de forma que sus nóminas y condiciones de trabajo reflejan la bajada progresiva de las cápitas, a pesar de ser ellos  el "core" o corazón de la actividad asistencial privada.