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Medela organiza el IX Simposio Internacional de Lactancia Materna

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El IX Simposio Internacional de Lactancia Materna, que anualmente promueve Medela, ha reunido en Madrid a 530 profesionales de la salud de 51 países; durante dos días, pediatras, neonatólogos, matronas, enfermeras y responsables de las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), entre otros, han dispuesto de un foro de encuentro para compartir los últimos avances en investigación traslacional en este campo, tanto en el ámbito de la salud de los neonatos como en el beneficio económico que aporta la lactancia materna a los Sistemas Nacionales de Salud.

El Simposio contó con nueve ponencias de algunos de investigadores en este ámbito procedentes de Estados Unidos, Australia, Alemania, Canadá y España. También se han mostrado cerca de una treintena de pósters que han reflejado las principales líneas de investigación básica y clínica relacionadas con la lactancia materna actualmente en desarrollo.

Entre las conclusiones de este encuentro científico destacan: el papel de la leche materna como un “medicamento” fundamental para prevenir y reducir el riesgo de enfermedades con una elevada prevalencia en neonatos, como la sepsis o la Enterocolitis Necrosante (NEC); la lactancia materna como herramienta de prevención de la obesidad infantil y los beneficios que aporta al desarrollo cognitivo del bebé.
Resultados de la investigación traslacional en lactancia materna
La obesidad es uno de los grandes retos de la Salud Pública en el siglo XXI. Rafael Pérez-Escamilla, profesor de Epidemiología y Salud Pública y director de la Global Health Concentration (Escuela de Salud Pública de Yale - Estados Unidos), ha analizado si “Se puede prevenir la obesidad con lactancia materna”. Pérez-Escamilla ha investigado la relación entre lactancia materna y obesidad, tanto desde una perspectiva epidemiológica como biológica. Aunque los resultados de las investigaciones desarrolladas hasta ahora no son concluyentes, hay determinados factores que podrían indicar una estrecha vinculación entre ambas. Entre ellos destacan: los bebés que son amamantados son capaces de regular la cantidad de leche que ingieren; la leche materna tiene un mayor componente de insulina y menos proteínas que la leche de fórmula; los bebés amamantados pueden desarrollar preferencias en el gusto a través de la leche materna y, finalmente, los bebés que toman leche materna ganan peso de manera más saludable que los que son alimentados con leche de fórmula.

La doctora Jacqueline Kent, de la Facultad de Ciencias, de la Escuela de Química y Bioquímica de la Universidad de Western Australia, ha analizado en su ponencia “¿Qué es “normal” en relación con la lactancia materna?” los hábitos alimentarios del lactante. De este modo, ha redefinido los límites de lo que puede ser considerado “normal” cuando hablamos de bebes alimentados exclusivamente con leche materna tras realizar un estudio longitudinal en el que ha analizado el tiempo que destinan a cada toma y la cantidad de leche ingerida, concluyendo que al igual que cada adulto es diferente, también lo son los bebés. Según su investigación, entre el primer y el tercer mes, la frecuencia de tomas disminuye, el intervalo entre una toma y otra aumenta, así como la cantidad de leche ingerida y el tiempo que el bebé destina a cada toma. A partir del tercer mes y hasta el sexto, estos baremos pasan a ser constantes. Los patrones que resultan de este estudio tienen un efecto positivo sobre las mujeres que dan el pecho porque confirman a los padres lo que puede ser considerado “normal” en lactancia materna y mantiene la confianza de las madres que dan el pecho a sus hijos.

La profesora Paula Meier, directora de Investigación Clínica y Lactancia de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico de la Universidad Rush de Chicago (Estados Unidos) ha hablado sobre las “Consecuencias sanitarias y costes de la alimentación con leche materna en recién nacidos con muy bajo peso al nacer”. En estos casos, los primeros 14-28 días de vida son vitales. Meier y su equipo han estudiado los beneficios que para la salud de estos niños supone la leche materna y han demostrado que cuanta más dosis de leche materna tomen durante ese importante periodo, habrá menos riesgo de morbilidad. Los recién nacidos con muy bajo peso que reciben 10 ml. adicionales de leche materna reducen el riesgo de desarrollar sepsis en un 19%. Y alimentar exclusivamente al niño durante los primeros 14 días de vida con leche materna reduce en 3 veces el riesgo de padecer Enterocolitis Necrosante (NEC), la patología digestiva por la que mueren más bebés con muy bajo peso al nacer (por debajo de 1.500 gramos).
Los componentes específicos de la leche materna
Bajo el título “Lípidos de la leche materna, desarrollo cerebral y otros resultados para la salud”, el profesor Berthold Koletzko, doctor del Hospital Infantil Von Hauner del complejo médico de la Universidad de Munich, ha expuesto las conclusiones de un metaanálisis de estudios realizado en recién nacidos por las que se deduce que la lactancia materna está asociada a una pequeña pero consistente ventaja en el posterior desarrollo del coeficiente intelectual (CI). Concretamente, es un beneficio de aproximadamente tres puntos de CI, aunque los recién nacidos con muy bajo peso al nacer pueden conseguir un beneficio aún mayor. Existe la controversia de si esto se debe a factores genéticos o está derivado de los nutrientes que contiene la leche materna. Recientes estudios han demostrado los beneficios de la lactancia materna sobre el CI en edad escolar, al suministrar ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) de cadena larga. Estos beneficios supusieron hasta 4 puntos más en los niños cuya capacidad para sintetizar los AGPI de cadena larga de forma endógena era inferior debido a su genotipo. Además, en otro ensayo clínico aleatorio realizado en las primeras etapas de la lactancia, se proporcionaron suplementos de 200 mg/día de ácido docosahexaenoico (ADH, presente en peces de agua fría como el salmón o la anchoa) o placebo a mujeres lactantes durante los 4 primeros meses de lactancia. Se observó que había una mejora significativa en el desarrollo psicomotor a los 2 años y medio de edad y una mejora importante en la atención sostenida a los 5 años de edad.

Lukas Christen, que ha trabajado con el Grupo de Investigación en Lactancia Materna de la Universidad de Western Australia, ha hablado sobre la “Luz ultravioleta: iluminando la pasteurización de la leche materna”. Su investigación se ha centrado en encontrar nuevos métodos para pasteurizar la leche humana conservando sus componentes bioactivos, como por ejemplo las proteínas, puesto que hasta ahora podían perderse en un proceso tradicional de pasteurización (el método Holder). Las pruebas han demostrado que la irradiación de luz ultravioleta C, además de cumplir con los estándares actuales de seguridad inactivando las posibles bacterias presentes en la leche humana donada, mejora notablemente la conservación de este tipo de componentes. Aunque todavía son necesarios más estudios, aparentemente la luz ultravioleta C tiene potencial para mejorar la calidad de la leche humana donada.

El profesor Peter Hartmann, titular de la cátedra Winthrop y doctor de la Universidad de Western Australia, ha dedicado más de 40 años de su carrera profesional a investigar los beneficios de la leche materna. Después de todo este tiempo, todavía hay mucho campo abierto para profundizar en la investigación de un órgano, la glándula mamaria, que consume más del 30% de la ingesta diaria de energía durante el periodo de lactancia. En su conferencia, “La glándula mamaria durante la lactancia: visión de conjunto de la investigación desde “down under”, el profesor Hartmann ha apuntado la necesidad de entender adecuadamente la naturaleza e interacción de los mecanismos que regulan la síntesis de la leche materna.
La importancia de la leche materna en las UCIN
El simposio ha concluido con la intervención de tres investigadores que han trasladado la importancia de suministrar leche materna a los bebés prematuros. De este modo, Jae Kim, profesor titular clínico de Pediatría del UC San Diego Medical Center, ha expuesto su experiencia en la implementación de nuevas iniciativas diseñadas para estandarizar el suministro de leche materna en la UCIN. En su ponencia “Retos de la nutrición con leche materna en la UCIN”, ha hablado sobre el programa SPIN que se está desarrollando en la Universidad de California, en San Diego (EE.UU.). Los objetivos de este proyecto son: la alimentación exclusiva con leche materna, maximizar la producción de leche de las madres, optimizar la calidad y la seguridad de la leche materna, así como promover el contacto piel con piel y el amamantamiento. Este programa es compatible con la utilización de leche materna donada para cubrir las posibles necesidades en un entorno de partos prematuros

Por su parte, Shoo Lee, Jefe de Pediatría y director del Centro de Investigación en salud materno-infantil de Toronto (Canadá), ha centrado su ponencia, “Cómo el uso de leche materna en la UCIN ayuda a prevenir la enterocolitis necrosante”, en cómo la leche materna puede ayudar a prevenir la aparición de enfermedades como la enterocolitis necrosante neonatal.

Por último, la doctora Nadia García Lara, responsable del banco de leche del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, ha analizado “El papel de los bancos de leche materna contemporáneos en la UCIN”. La alimentación con Leche Materna Donada (LMD) en niños muy prematuros o de muy bajo peso (nacidos con menos de 32 semanas de gestación o con un peso menor de 1.500 gramos), cuando la leche de la propia madre no está disponible o es insuficiente, reduce el riesgo de padecer una Enterocolitis Necrosante (necrosis del intestino con o sin perforación) frente a la fórmula artificial. Además, García Lara ha profundizado en otros beneficios que aporta la LMD en niños prematuros ingresados en las UCIN: una menor incidencia de intolerancia a la alimentación, y un inicio temprano de la nutrición enteral y retirada previa de la parenteral que, a su vez, reduce el riesgo de que el neonato contraiga una infección intrahospitalaria (septicemia nosocomial). Por otro lado, existen una serie de beneficios a largo plazo, como el ser alimentado con lactancia materna al alta, y una mayor protección frente a enfermedades cardiovasculares.

La décima edición del Simposio Internacional de Lactancia Materna se celebrará los días 17 y 18 de abril de 2015 en Varsovia (Polonia). En un año, Medela volverá a congregar un nutrido grupo de expertos en lactancia materna para volver a poner en común los últimos avances logrados con la investigación en este campo.