Presentación de la guia 2
Presentación de la guia 2

Los restos de fármacos peligrosos en las superficies de preparación son un riesgo para las enfermeras

El Consejo General de Enfermería (CGE), en colaboración con el Instituto Español de Investigación Enfermera, ha elaborado una ‘Guía para la monitorización de superficies con medicamentos peligrosos’ que pretende ser un documento de fácil lectura para la monitorización de los medicamentos peligrosos en las unidades de enfermería, fuera del servicio de Farmacia Hospitalaria.

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El Consejo General de Enfermería, en colaboración con el Instituto Español de Investigación Enfermera, ha elaborado la ‘Guía para la monitorización de superficies con medicamentos peligrosos', que pretende ser un documento de fácil lectura para la monitorización de los fármacos peligrosos en las Unidades de Enfermería, fuera del Servicio de Farmacia Hospitalaria.

Como explica el presidente de esta corporación, Florentino Pérez Raya, “las enfermeras deben contar con la mayor protección individual durante la manipulación de medicamentos peligrosos, garantizando, a la vez, unos adecuados cuidados al paciente y, además, han de estar informadas y formadas sobre los riesgos asociados a la actividad que realizan, tomando las medidas necesarias para evitar peligros para su propia salud”.

José Luis Cobos

Por su parte, en la presentación de esta guía, el vicepresidente del Consejo General de Enfermería, que es uno de los autores de este texto, José Luis Cobos, defendió la necesidad del mismo, evidenciando que en Europa hay más de 12,7 millones de profesionales de la salud potencialmente expuestos a medicamentos peligrosos, de los que 7,3 millones son enfermeras. Para la Agencia Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo (EU-OSHA), la medicación peligrosa representa el factor de riesgo químico más importante en Sanidad.
Avanzar en la ley de prevención de riesgos laborales
José Luis Cobos explicó que la “ley de prevención de riesgos laborales es genérica en algunos casos y deberíamos seguir avanzando en el desarrollo de normativas específicas para proteger tanto a los profesionales sanitarios, profesionales de otras áreas y trabajadores, como puede ser personal de limpieza”.

Como indicó el vicepresidente de esta institución, se trata “de áreas y superficies donde se reciben, transportan, preparan, administran y desechan los medicamentos peligrosos, que corren el riesgo de hallarse contaminados por los mismos sin ningún control rutinario de la exposición".

En algunas ocasiones, pueden dar lugar a contacto a través de la piel, no solo en la preparación y administración, sino, también, con restos de fármacos en superficies de trabajo o áreas contaminadas, manipulación de líquidos corporales o ropa de cama, acciones de descontaminación y limpieza de las zonas de preparación y gestión de los residuos.

Guadalupe Fontán Guadalupe Fontán

Otra de las autoras, Guadalupe Fontán, que es miembro del Instituto Español de Investigación Enfermera, detalló el desarrollo de este proyecto, que se produjo en dos fases. “En la primera, se creó un grupo de expertos en las áreas de hospitalización de Oncología, tanto adulto como pediátrico, hospital de día, hospitalización de Medicina Interna, así como servicios especiales, de cara a identificar los medicamentos peligrosos a monitorizar. También, describieron las zonas y la frecuencia de la monitorización para poder desarrollar e implantar un procedimiento para un seguimiento cuantitativo de los niveles de contaminación en una segunda fase”, explicó.
Fármacos diana
La coordinadora de esta guía y miembro del Instituto Español de Investigación Enfermera, Tamara Domingo, destacó que “no es posible monitorizar todos los medicamentos peligrosos empleados en los centros, por lo que se deben establecer ‘fármacos diana’. De tal forma que cada centro sanitario debe evaluar los fármacos más utilizados y escoger estos para la monitorización de superficies”.

Tamara Domingo Tamara Domingo

Así, esta guía incluye una lista de fármacos que, en todo caso, deberían monitorizarse: doxorrubicina, 5-fluorouracilo, metotrexato; además de ganciclovir, tracolimus, micofenolato, Bacillus calmette Guerin(BCG), epirrubicina, doxorrubicina pegilada, paclitaxel, azacitidina, ciclosporina y fenitoína.

"Hablamos de fármacos que son de uso frecuente, que se emplean en quimioterapia, pero, también, son inmunosupresores, antivirales, antiepilépticos. Hay fármacos que se utilizan con pacientes trasplantados para evitar el rechazo, o incluso en artritis reumatoide o para el tratamiento de embarazos ectópicos”, explicó Tamara Domingo.

Presentación de la guía

Cobos subrayó que “estos fármacos pueden provocar cáncer, mutaciones o afectar a la capacidad reproductiva de quienes los manipulan. Además, se ha demostrado que el riesgo de exposición se produce tanto en la fase de preparación como en la de administración, por lo que se deben establecer procedimientos que aseguren la menor exposición posible en ambas fases”.
Superficies contaminadas
Esta guía propone vigilar determinadas zonas con un alto riesgo de contener este tipo de medicamentos peligrosos. “En concreto, hemos convenido que sería preciso vigilar especialmente las salas de Enfermería, las de medicamentos, donde se almacenan, los mostradores y carros de medicación, los teclados y ratones de los ordenadores, los suelos de las áreas de cuidado del paciente y de los baños, pero, también, las sillas o las mesitas y las camas de los pacientes, que es donde hemos encontrado que el riesgo de residuos es más alto”, detallaron las autoras de esta guía.

Analizador de medicación de superficie

También, este documento recomienda la monitorización de las superficies, tomando muestras al finalizar la jornada e implementando medidas de limpieza y descontaminación. Estas muestras pueden enviarse al laboratorio, pero se considera más eficiente el análisis in situ.

“En la mayoría de los casos, estos fármacos se emplean en ámbitos sanitarios, pero hay que tener en cuenta que, también, se pueden usar en el ámbito doméstico, en hospitalización domiciliaria de los pacientes crónicos adultos y pediátricos, o de pacientes trasplantados y oncológicos", añadió Guadalupe Fontán.
A disposición de toda la profesión
El Consejo General de Enfermería pone esta guía a disposición de de todos los enfermeros interesados de manera gratuita. Además, está diseñando un nuevo estudio que demuestre la disminución del riesgo de exposición a estos fármacos peligrosos con la implantación de las recomendaciones recogidas en este estudio en distintos centros hospitalarios de todo el Estado.