La SEGO presenta un protocolo para el dolor pélvico crónico

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La inauguración en Bilbao del VII Congreso Nacional de Suelo Pélvico, organizado por la Sección de Suelo Pélvico de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) con la colaboración del Hospital Universitario Cruces (Osakidetza), ha acogido la presentación en primicia del protocolo ‘Dolor Pélvico Crónico en la mujer: diagnóstico y tratamiento inicial’; el protocolo ha sido elaborado por la sección de Suelo Pélvico de la SEGO y ha sido presentado por el doctor Eloy Moral.

Tal y como puso de manifiesto el experto, el objeto principal de la Sección de Suelo Pélvico de la SEGO con la elaboración del protocolo actual ha sido el de “facilitar el conocimiento de esta patología y contribuir a la adquisición de las habilidades, para que mediante un abordaje multimodal (multidisciplinario y simultáneo), sea posible establecer lo más rápidamente posible un diagnóstico y posibilitar un tratamiento”.

En un elevado número de casos de dolor pélvico crónico (DPC) “no se identifica la causa fisiopatológica o daño subyacente. Todo ello contribuye a que en muchos casos las pacientes sufran un verdadero peregrinaje, de unos especialistas a otros, con importantes retrasos en el diagnóstico o en el tratamiento y con una alta variabilidad en la práctica clínica”, aseguró. La población diana del protocolo son “mujeres que consultan por el síntoma de dolor continuo no resuelto y persistente en hemiabdomen inferior, periné, vagina, uretra, región vulvar y anal, con o sin relación con el coito, asociado o no a otros síntomas sugestivos de disfunción del suelo pélvico, y que afectan a su calidad de vida”.

Según recordó el doctor Eloy Moral, “el dolor pélvico crónico se define como aquel dolor no cíclico de al menos seis meses de duración, localizado en pelvis anatómica, zona lumbosacra, nalgas, pared abdominal anterior o por debajo de ombligo que es lo suficientemente severo para causar incapacidad funcional o buscar atención médica”. Entre las causas del DPC se encuentran las ginecológicas, urológicas, gastrointestinales, trastornos músculo-esqueléticos y otras.

El doctor Eloy Moral señaló que el DPC “constituye un problema que tiene un impacto significativo en la calidad de vida de las pacientes. Muchos trastornos urológicos, gastrointestinales o ginecológicos pueden ser causas aisladas o asociadas de DPC. Además, el dolor pélvico crónico se suele asociar a la coexistencia de patologías orgánicas así como importantes implicaciones psicológicas, emanadas en muchos casos de las diferencias socioculturales y de género en la percepción del dolor. Tiende a considerarse como un síndrome (más que un signo) ya que induce modificaciones psicológicas, biológicas, sociales, laborales y de la esfera sexual requiriendo un abordaje amplio por equipos multidisciplinares”.

En las consultas, los dolores pélvicos crónicos se presentan “con un amplio abanico de formas, localizaciones, intensidades, repercusión psicológica y tiempo de evolución, siendo igualmente de interés poner lo antes posible en marcha el protocolo diagnóstico y terapéutico del DPC, incluso en aquellos casos que consultan antes de seis meses de permanencia de síntomas”, señaló.