La Sanidad española se aproxima a un horizonte incierto de reconstrucción

Según un primer acercamiento de la Fundación Alternativas ante la inminente crisis

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La Sanidad española se acerca a un horizonte incierto de reconstrucción, según la primera aproximación realizada por la Fundación Alternativas en un debate online que llevó por título 'Cómo reconstruir la Sanidad Pública tras la pandemia'.

Este encuentro de carácter telemático se centró, entre otras cosas, en los efectos de la crisis sanitaria generada por el nuevo coronavirus en un sector tan aquejado por la burocracia y los recortes como es la Sanidad.

José Manuel Freire
Premio a la Concordia
El portavoz de Sanidad del PSOE en la Asamblea de Madrid, José Manuel Freire, empezó el diálogo a distancia con la buena noticia de que los profesionales sanitarios del país fueron elegidos para recibir el Premio Princesa de Asturias de la Concordia como reconocimiento a todos sus esfuerzos y sacrificios realizados en primera línea contra la pandemia.

José Manuel Freire, que también es profesor emérito en la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III (ENS-ISCIII), dirigió a los panelistas del día una batería de preguntas comunes, que, luego, fueron seguidas por otras específicas para cada ponente, al tiempo que intercaló breves preguntas que fueron contestadas por los varios centenares de asistentes a este evento digital.
Vuelta a la agenda política
Como preámbulo, Freire se preguntó a sí mismo, y a los demás, si era necesario que llegara una crisis como la de la Covid-19 para poner la Sanidad en el primer puesto de la agenda política, tras muchos años de meandros y divagaciones sobre sus reformas necesarias.

De esta forma, ahora son más patentes cuestiones como la necesidad de incrementar el gasto sanitario y que esto tenga reflejo en las retribuciones de los profesionales sanitarios, según las palabras de este orador.
Impuestos, regiones y copagos
Intercaló Freire, a lo largo de su moderación, las breves preguntas test dirigidas a los asistentes. A partir de las respuestas telemáticas, que el 93 por ciento de los mismos se mostró partidario de subir los impuestos para mejorar la Sanidad, además de haber registrado un 89 por ciento como partidarios de la libre circulación de los ciudadanos por todo el país, debidamente cubiertos en sus necesidades sanitarias.

Mientras, el 53 por ciento de los asistentes se declaró contrario al establecimiento de copagos, en contraste con el 38 por ciento de los consultados, que concedieron que dichos copagos solo deberían ser costeados por los que tuvieran suficiente renta para ello.
La Sanidad es de todos
En una de sus distintas intervenciones, Freire se refirió a la hipotética corrupción sanitaria citada en algún momento del seminario, que se podrían conjurar con el sistema aplicado en Escocia contra el fraude y las contrataciones dudosas.

Este ponente aseveró, en otro aspecto, que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, realiza una acertada gestión de la crisis sanitaria creada por la Covid-19, y resumió este encuentro con la idea firme de que la Sanidad es cosa de todos.
Todos contra Donald Trump
Para concluir su participación, Freire hizo el recordatorio de que la Fundación Alternativas es un think tank progresista que prevé, próximamente, celebrar un nuevo encuentro virtual en el que analizar la situación social en Estados Unidos desde el deseo, indisimulado en su caso, de que las urnas expulsen de la Casa Blanca al actual presidente de aquel país, Donald Trump, en su próxima cita electoral.

Rosa Urbanos
Bien formados y comprometidos
La profesora titular de Economía de la Salud en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Rosa Urbanos, destacó la buena formación y compromiso de los profesionales del sistema sanitario, gentes que saben superar rutinas y rémoras para mantener la asistencia en situaciones de gran dificultad y dentro de una estructura organizativa que, a su juicio, demostró su fragilidad.

Rosa Urbanos vaticina que aumentarán los fondos destinados a la Sanidad, aunque, en su opinión, deberían ser finalistas para reforzar la Atención Primaria y la Salud Pública, además de ir destinados a impulsar la telemedicina y la asistencia domiciliaria, con una nueva organización y una atenta evaluación del empleo de tales fondos, al estilo, sugirió, de la renta mínima vital y del compromiso de vigilancia que acompaña, prácticamente desde su alumbramiento, a esta reciente medida adoptada por el Gobierno.

En cualquier caso, pidió Urbanos que esos nuevos fondos sean finalistas para remozar la Sanidad, al ser partidaria de cubrir los espacios más deficitarios del Sistema Nacional de Salud (SNS), para dotar al sistema sanitario de suficientes puentes de cohesión.
Desinvertir cuando haga falta
Ante las desigualdades que representa la financiación autonómica de régimen común entre sí, y la foral en particular, esta ponente reclamó que los incrementos en las dotaciones de recursos respondan a necesidades bien delimitadas y que se proceda a hacer desinversiones en los procesos asistenciales de escaso valor.

Esta profesora también asumió que hay retos, como encajar los determinantes de salud que vendrán de la crisis económica y el desempleo una vez mitigados los efectos sanitarios del nuevo coronavirus, dado que una reducción de la renta podría cerrar la puerta, por ejemplo, a prestaciones sujetas a copago, como postuló, junto al problema de las listas de espera, que, en su opinión, se agravará casi de manera inevitable durante la inminente crisis.
Margen para impuestos
Esta representante de la UCM señaló que España tiene baja presión fiscal en el contexto europeo, por lo que las bajas recaudaciones previstas en los próximos tiempos tendrán que ser compensadas con la supresión de bolsas de ineficiencia en el gasto público.

En ese preciso momento, Urbanos estimó que el deseo de pagar más impuestos para tener una mejor Sanidad, como respuesta a la pregunta test aludida por Freire, por parte de los asistentes al seminario virtual, se debió a que estos no eran representativos de la sociedad española en su conjunto.

Urbanos estima, en otro aspecto, que es bueno que haya cierto control público de los precios, como ocurre en la Educación y en los transportes, mientras que sentenció que, hoy por hoy, sería un error eliminar los actuales copagos sanitarios. Finalmente, reclamó que se financie adecuadamente la llegada de los futuros tratamientos y vacunas para la Covid-19, cuando existan.

Javier Rey del Castillo
Más camas y UCI
El que fuera secretario del Consejo Interterritorial del SNS y hoy analista de la Fundación Alternativas, el doctor Javier Rey del Castillo, describió como rasgo de reacción sanitaria a la pandemia el incremento en el número de camas y de espacios de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) en los hospitales, aunque dicha transformación se realizara de forma muy desigual según cada centro.

Respecto a los niveles asistenciales, Javier Rey del Castillo observa restricciones en los centros de salud de Atención Primaria al estar lastrados por disfuncionalidades y ataduras. Sobre Salud Pública, señaló el fracaso en la detección precoz del alcance de la pandemia, lo que le dio pie a criticar los sistemas de información, la capacidad de los hospitales para reconvertirse y la gestión de las compras, también deficitaria, a su juicio.
Salud Pública atomizada
Rey del Castillo salvó la gestión de Salvador Illa, a pesar de que su nombramiento fuera fruto de una carambola producida por las diferencias habidas en la formación del actual Gobierno de coalición, formado por PSOE y Unidas Podemos.

Dicho lo anterior, este ponente repasó la historia de la Sanidad española desde el hecho singular de una evolución en la que, una vez completadas las transferencias, se produjo la fragmentación de campos de interés general, como la Salud Pública, al pasar a ser competencia constitucional de las Administraciones de las comunidades autónomas.
Ley General de Sanidad
A partir de esta independencia sanitaria regional, observa Rey del Castillo que solo quedaron unos restos para Salud Pública en el ISCIII, con alejamiento, a su juicio, del espíritu de la Ley General de Sanidad, de 1986, que considera clave en la historia sanitaria española, y que mantuvo en la Seguridad Social venida del modelo anterior la falta de un modelo que salvaguardara la universalidad, hasta llegar a una realidad casi invariable de presupuestos regionales para Sanidad que no bajan del 40 por ciento.

Rey del Castillo sugirió que sentencias de orden constitucional falladas en 1983, y que atendieron favorablemente a reclamaciones autonomistas realizadas desde el País Vasco y Cataluña, constriñeron y ahuecaron el concepto de coordinación a realizar por parte del Ministerio de Sanidad, en la redacción de la referida Ley General de Sanidad.

Para corregir esta falta de coordinación efectiva desde la cartera sanitaria del Gobierno nacional, este profesor recomendó buscar cauces distintos a proponer cambios en la Constitución española.
Peor sin Ministerio
Sin abandonar su análisis del sistema organizativo, Rey del Castillo imaginó el peligro que hubiera supuesto sufrir la pandemia de la Covid-19 sin la figura unificadora del Ministerio de Sanidad en España, con resultados, a su juicio, tan funestos como los habidos en Estados Unidos.

Esta situación no impidió al citado ponente describir como enorme desbarajuste el sistema de compras que tiene lugar en el seno del SNS, después de numerosos esfuerzos infructuosos por unificar las adquisiciones públicas por falta de convicción autonómica, principalmente.
Financiación y cuerpos técnicos
Así fue que Rey del Castillo abogó por la vuelta de la financiación sanitaria a un cauce común, desde el actual modelo de repartición autonómica que ha devenido en desigualdades territoriales, a la vez que echa en falta, como conclusión, la existencia vigorosa de cuerpos de técnicos en el SNS, como podría ser el de los directivos de hospital, debido a un progresivo desinterés de los diferentes equipos ministeriales.

José Ramón Repullo
Salida abrupta de las inercias
Durante su turno, el coordinador de la Comisión Asesora sobre Covid-19 de la Organización Médica Colegial (OMC) y colaborador de Acta Sanitaria, el doctor José Ramón Repullo, ratificó que la Sanidad entró con una fuerza inusitada en la agenda política, después de décadas de desatención.

Todo ello con unos recursos tan deficitarios antes de la pandemia que la respuesta dada por el SNS a la crisis sanitaria consumió el capital anímico que quedaba en los profesionales sanitarios, ya muy reducido y próximo a la decepción profunda.

Desde su experiencia como profesor de Planificación y Economía de la Salud de la ENS, José Ramón Repullo estima que se venía de una inercia, o casi "siesta" profunda, en la que la Sanidad se describía como una de las mejores del mundo, sin que pareciera necesario hacer nada para cuidarla o mejorarla.
Recentralización, debate estéril
Repullo ve estéril hablar de recentralización de la Sanidad o la Salud Pública, al observar una cierta balcanización de la asistencia en el SNS actual. Por ello, apuesta por generar palancas de conocimiento y económicas que hagan factible una mayor coordinación desde el Ministerio de Sanidad.

Como ejemplos para estimular ese debate, este profesor habló de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y del fondo que redirigió la otrora ministra de Sanidad Elena Salgado en beneficio de la atención a los pacientes, resultando ambas actitudes con efectos constatados de coordinación asumida por todas las Administraciones de las comunidades autónomas.
De transferida a común
Para Repullo, se debe pasar de decir siempre que la “Sanidad está transferida” a declarar, desde ahora, que “la Sanidad es de todos”, según el principio de que recibir más fondos puede auspiciar cambios positivos al generar músculo y cerebro para que el SNS funcione como verdadera red.
Deuda moral con los sanitarios
Este ponente aseveró que la sociedad española contrajo una deuda moral con sus sanitarios durante la pandemia, al ser este el momento de acabar con la interinidad que afecta a la tercera parte de plantilla en la Comunidad de Madrid, por ejemplo, dentro de un sistema de ofertas públicas de empleo que no resolvieron el problema de la precariedad desde hace 18 años, con el lastre que supone, además, y a su juicio, la condición estatutaria de los médicos y, quizás también, la de las enfermeras.

Para Repullo, el Ministerio de Sanidad debería hacer todo lo posible para que se cubran con previsión las bajas por jubilación y se acabe de una vez con la precariedad de los sanitarios. Además, cree fundados los debates que cuestionan el mutualismo administrativo, como el de la Mutualidad de Funcionarios Civiles del Estado (Muface), y la externalización de parte de la asistencia que se hace en España, y que podría imitar a la que se hace en el Reino Unido.

Razona este ponente, igualmente, sobre la idea de un sistema agencial para la Sanidad, al estilo de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), creada en 2012, y que podría tener como objeto sanear el SNS.

Mónica García
Desde la trinchera
La portavoz de Sanidad de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Mónica García, fue presentada por Freire como la única voz del encuentro que pudo aportar su testimonio directo como profesional sanitaria (anestesista) en activo durante la pandemia.

Esta ponente declaró que las cadenas de mando están rotas en el SNS por el clientelismo, una realidad que obligó a tomar la iniciativa a los clínicos  en el curso de la crisis sanitaria, a la vez que se resintieron las costuras de la asistencia por el despilfarro habitual en Sanidad.

Criticó esta diputada de la Asamblea de Madrid que la Sanidad Pública haya dejado la formación continua de los médicos y la investigación en fármacos en manos del sector privado, ya que, según sus palabras, faltan cauces alternativos a la industria farmacéutica para mantener la formación, además de la posibilidad de hacer investigación efectiva.
Qué reconstruir
Sobre la cuestión de la Comisión parlamentaria de "Reconstrucción", y las esperanzas que ponen los profesionales en ella, detecta Mónica García el deseo de que se completen las plantillas de los sanitarios, que se pueda trabajar desde la evidencia científica y que se renueven las competencias, las herramientas y el criterio de reconocimiento profesional. En ese sentido, advirtió de que la vocación no puede cubrir todas las deficiencias del sistema sanitario, ni ahora ni por tiempo indefinido.
Ausentes debates sobre corrupción
Después de haber participado en un congreso europeo, esta diputada autonómica considera que es muy extraño que no se hable en España de corrupción sanitaria, en forma de compras dudosas y contrataciones cuestionables de servicios, en un marco de corrupción institucional.

Según argumentó García, la política de compras en la Comunidad de Madrid, por ejemplo, funciona con grandes fluctuaciones de precios según cada hospital y se abusa de la contratación menor, en un magma de conflictos de intereses que empiezan por la mañana y no terminan por la noche, según argumentó.

Esta ponente rechaza las privatizaciones y externalizaciones en Sanidad, a las que calificó más como tentaciones “parasitarias” que como esgrimidas colaboraciones público privadas. Junto a ello, considera errado que no se exijan filtros de competencia profesional para los gestores sanitarios cuando son muy exhaustivos, por el contrario, para los profesionales clínicos como ella, por lo que propuso acercase a un 100 por cien de profesionalidad, siempre ilusorio, de cara a cubrir esos puestos gerenciales.

https://youtu.be/ffQV9zkXy9w