La OMS estima que en 2050 los mayores de 60 años serán el 22% de la población mundial

Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha presentado un informe mundial sobre el envejecimiento y la salud en el que afirma que, entre 2000 y 2050, la proporción de los habitantes del planeta mayores de 60 años se duplicará, pasando del 11 por ciento al 22 por ciento; "la mayor esperanza de vida, sumada a las caídas importantes en las tasas de fecundidad, es la causa del rápido envejecimiento de las poblaciones de todo el mundo, por lo que se necesita con urgencia una acción pública integral para lo que serán necesarios cambios fundamentales", señala la OMS en su informe.



El Informe presenta un marco de acción para promover el envejecimiento saludable, en torno a un nuevo concepto de capacidad funcional, y señala que "por primera vez en la historia, la mayoría de las personas puede aspirar a vivir hasta entrados los 60 años y más". Por eso, será preciso alejar a los sistemas de salud del modelo curativo y acercarlos a la prestación de cuidados integrales, centrados en las personas mayores, según la OMS.
Reducción de la mortalidad
"En los países de ingresos bajos y medianos, esto se debe en gran parte a la notable reducción de la mortalidad en las primeras etapas de la vida, sobre todo durante la infancia y el nacimiento, y de la mortalidad por enfermedades infecciosas. En los países de ingresos altos, el aumento sostenido de la esperanza de vida actualmente se debe sobre todo al descenso de la mortalidad entre las personas mayores" , señala el informe.

"Estas tendencias, combinadas con las caídas importantes en la fertilidad que se registran en casi todos los países, comienzan a repercutir considerablemente en la estructura de las poblaciones", destaca la OMS. Los años de vida adicionales y los cambios demográficos que producen, "tienen profundas repercusiones para cada uno de nosotros y para las sociedades en que vivimos", añadiendo en el informe que se "otorgan oportunidades sin precedentes, y es probable que tengan efectos fundamentales en la forma en que vivimos nuestras vidas, las cosas a que las aspiramos y las maneras en que nos relacionamos con los demás".
Estado de salud
"Si las personas viven esos años adicionales de vida en buen estado de salud, su capacidad para hacer lo que valoran apenas tendrá límites. Pero si esos años adicionales se caracterizan por la disminución de la capacidad física y mental, las consecuencias para las personas mayores y para la sociedad serán mucho más negativas", destaca la OMS en el infome.

Aunque se suele suponer que "el aumento de la longevidad viene acompañado de un período prolongado de buena salud, no hay pruebas sólidas de que las personas mayores en la actualidad gocen de mejor salud que sus padres a la misma edad", apunta el documento. Algunos estudios longitudinales indican una posible disminución de la prevalencia de la discapacidad grave en los países ricos, pero esta tendencia no parece extenderse a la discapacidad menos grave e incluso puede haberse estancado, continúa el texto.

"La mala salud no tiene que ser la característica predominante y limitante de las poblaciones de edad avanzada", según la OMS, que añade que "la mayoría de los problemas de salud de las personas mayores son el resultado de enfermedades crónicas y es posible prevenir o retrasar muchas de ellas con hábitos saludables". De hecho, incluso a edad muy avanzada, la actividad física y la buena nutrición pueden tener grandes beneficios para la salud y el bienestar, argumenta.

Sin embargo, "los hábitos poco saludables siguen siendo frecuentes entre los adultos mayores; los sistemas de salud no están bien adaptados a las necesidades de las poblaciones de edad avanzada; los cuidadores suelen no estar capacitados, y al menos una de cada diez personas mayores es víctima de alguna forma de maltrato", destaca el informe.
Acción integral de Salud Pública
Por ello, según la OMS, se necesita urgentemente una acción integral de salud pública para hacer frente al envejecimiento, y en todos los entornos hay algo que se puede hacer, sin importar el nivel de desarrollo socioeconómico. Asimismo, se requerirá desarrollar, incluso a partir de cero, sistemas integrales de atención a largo plazo, señala el documento, y se necesitará una respuesta coordinada entre muchos otros sectores y distintos niveles de gobierno, añade la Organización.

Para ello, "hará falta un cambio fundamental de nuestra concepción del envejecimiento, a fin de tener en cuenta la diversidad de las poblaciones de edad y combatir las inequidades que a menudo se presentan. Además, se deberán incorporar mejores formas de medir y monitorear la salud y el funcionamiento de las poblaciones de edad", concluye el texto.