La OMC insiste en su rechazo a vincular el gasto farmacéutico al crecimiento del PIB

Por considerarla una medida contradictoria

Guardar

image__omc_organizacion_medica_colegial_43377Ante la decisión del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas de aplazar la vinculación del gasto farmacéutico al Producto Interior Bruto (PIB) de España hasta 2015, la Organización Médica Colegial (OMC) ha reiterado su rechazo a esta iniciativa del Gobierno al considerarlo, entre otras cosas, "difícilmente compatible con los objetivos de Estabilidad Presupuestaria y con las medidas contempladas en los Presupuestos Generales del Estado-2015". Asimismo ha expresado su preocupación ante el anuncio del ministro Cristóbal Montoro de que, "si la industria ve esta medida positiva, la llevaremos a cabo enseguida", según manifestó a tras la última reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).

Para la OMC, que ya se pronunció sobre esta posibilidad el pasado mes de noviembre, garantizar al sector farmacéutico un techo de gasto en el Sistema Nacional de Salud, vinculando el mismo al crecimiento del PIB de España que para los próximos dos años se ha previsto superior al 2% interanual, es una medida difícilmente compatible con los objetivos de Estabilidad Presupuestaria y con las medidas de reducción de los gastos farmacéuticos que se contemplan en los Presupuestos Generales del Estado-2015. Y recuerda que el propio Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, en el Plan de Medidas 2015-2016, se pronuncia en los siguientes términos: "Tienen especial relevancia las medidas en materia de gasto farmacéutico donde todavía el potencial de ahorro es elevado, así como el ahorro relacionado con la prestación de servicios y suministros en materia de conciertos, subvenciones y transferencias."
Es una medida difícilmente compatible con los objetivos de Estabilidad Presupuestaria y con las medidas de reducción de los gastos farmacéuticos contempladas en los PGE-2015
Planteamiento contradictorio
La OMC se reafirma en que transitar desde un gasto sanitario público consolidado del 6,74% PIB en 2009, a una previsión para el 2017 del 5,3% del PIB, de acuerdo con el Programa de Estabilidad 2014-2017 y con el escenario macroeconómico establecido por el Gobierno de España, no es razonablemente explicable desde la lógica económica y presupuestaria, si se pretende a su vez garantizar el nivel de gasto farmacéutico anteriormente señalado, salvo que se continúe con una política de devaluación interna salarial y una pérdida estructural de puestos de trabajo sanitarios.

Por todo ello, la corporación médica reitera que estas iniciativas gubernamentales son inaceptables y, en este sentido, ya trasladó al nuevo ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, en el encuentro que mantuvo con el Foro de la Profesión Médica, que no se entiende que hasta 2017 tengamos que reducir otros 6.000 millones más de euros, mientras que, por otra parte, se propongan para la industria farmacéutica incrementos de gasto durante 2013 y 2014 y los próximos hasta el 2017. Si el gasto farmacéutico global ha aumentado en el 2013 y 2014, se estima que el incremento acumulado para el período 2013-2017 pudiera superar los dos digitos, mientras disminuye el presupuesto sanitario público, lo cual provocará que siga incrementándose la diferencia existente entre las rentas del trabajo (los salarios) y las rentas del capital y propiedad privada.
Por un desarrollo equilibrado
La profesión médica apuesta por un desarrollo equilibrado entre todos los sectores institucionales e industriales, que incluye retribuir adecuadamente  la innovación efectiva que repercuta en "valor salud" por cada euro invertido. Y, en caso de que se mantenga la propuesta de Hacienda para el sector farmacéutico, la OMC reclama que, si como dice el Gobienro, empieza a despegar de nuevo la economía española, que se produzca una distribución equitativa de las mejoras entre todo el sector y que se aplique a los profesionales, que han aguantado todos los recortes que se les han aplicado durante estos años, el mismo incremento que la que se garantiza a la Industria Farmacéutica.

La OMC seguirá asumiendo las responsabilidades institucionales y profesionales que le correspondan para mantener su compromiso incondicional de defensa del Sistema Nacional de Salud y de su sostenibilidad para las próximas generaciones. Todo ello, desde la legitimidad de su contrato social de ciudadanía sanitaria.