La Junta Directiva del Colegio de Médicos de Madrid ni se plantea convocar elecciones

Se reafirma en la ilegalidad de la asamblea pasada

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Parecía que el Pleno del Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) correspondiente a este mes, convocado para la mañana de este lunes, iba a celebrarse de forma apacible; los temas a tratar, los habituales en estos casos, pero la presidenta, Sonia López Arribas, convocó una edición extraordinaria a celebrar a continuación.

Ana Sánchez Atrio Ana Sánchez Atrio

Llamó la atención, según la vicepresidenta de la institución, Ana Sánchez Atrio, que en el pleno ordinario la propia presidenta considerara ilegal la convocatoria de la asamblea general, de infausto recuerdo, celebrada el pasado miércoles (30 de abril), alegando que no se había convocado según estatutos y, sin embargo,  en la sesión extraordinaria, apeló a la urgencia de dar cumplimiento a las decisiones tomadas en ella. Ante la táctica de defender una cosa y la contraria, la pregunta de la Junta Directiva estaba en el aire: ¿Era ilegal la convocatoria de la pasada asamblea?. Y si era ilegal, ¿ por qué llama a que se cumpla lo acordado en la misma?. Lo que sí tienen claro los componentes de la directiva es que ni se plantean convocar unas elecciones “impuesta por unos cuantos”.
Las irregularidades
Remitiéndose a la asamblea de infausto recuerdo, Sánchez Atrio da unas cuantas razones que abundan en la ilegalidad de cómo transcurrieron los acontecimientos. De hecho, relata que hay una valoración de la asesoría jurídica que dice que las mociones alternativas o de censura, tal como fueron planteadas por la presidenta en la asamblea, contravienen los estatutos.

Otra razón a que apunta es a que hubo un recuento irregular de los votos; “incluso en algunas de las votaciones sólo fueron contabilizados los votos a favor, ignorando los contrarios y las abstenciones”.  A lo que añade que, por si parecen pocas las irregularidades, la persona que contabilizaba los votos emitidos no era el secretario o el vicesecretario, legalmente designados para esta tarea, sino que lo hacía una “colegiada espontánea”. Y sigue rememorando la asamblea de aquel día : “creo que nuestra propuesta, de que no se aprobaran los presupuestos, los mejores de la historia del Colegio, dejó muy descolocada a la presidenta. No era una estrategia, es que no se pueden aprobar puesto que hay unas partidas que no están justificadas”. Creo, prosigue Sánchez Atrio, "que todo es un montaje, una cortina de humo para tapar o disimilar el problema real que tenemos, que no es otro que la no justificación de sus cuentas, de sus gastos de representación, y la reiterada vulneración de las obligaciones de un presiente de colegio”.
Elecciones, de ninguna manera
Expuestas las anormalidades, Sánchez Atrio, en nombre de la junta directiva, afirma que, “de ninguna manera, vamos a convocar unas elecciones de una manera irregular porque lo digan 30 personas. Ni nos lo planteamos. Somos 40.000. Si se mueve una moción de censura según los estatutos y la ganan, nosotros por supuesto acataremos lo que decidan los compromisarios”.

Para cargarse de razón tira de estatutos (en este caso la versión antigua y la recién modificada dicen los mismo), cuyo artículo 32, referido a moción de censura, dice que se requiere un mínimo de las dos terceras partes de los compromisarios que componen la asamblea (565) para que la moción sea aprobada. Que no podrá plantearse durante el primer año de mandato y deberá ser propuesta al menos por la tercera parte de los miembros de la asamblea. Y que no podrá ser votada hasta que transcurran al menos 15 días desde su fecha de presentación. Complicado.

Ante la percepción de que muchos de los indignados compromisarios salieron de la asamblea del pasado día 30 de abril convencidos de la conveniencia de celebrar elecciones, la vicepresidenta Sánchez Atrio razona que es fácil que la crispación cunda cuando los compromisarios son sorprendidos con mociones de censura y cuentas alternativas. Y añade : “la gente que no nos conoce piensa que es difícil trabajar con un presidente que presenta votos particulares”.

Entiende la vicepresidenta del ICOMEM “que parece evidente que las iniciativas de la presidenta no son suyas. Que da la sensación de que tiene detrás a alguien que ejerce una crítica destructiva de cuanto hacemos. Verdaderamente es muy incómodo. Pero nosotros pensamos que si ha sido ella la que ha dado el primer paso de denuncia a la Comisión Deontológica y cree que los estatutos anteriores están vigentes, tiene que tener muy claro que tiene que dimitir”.
Maniobras de malos perdedores
Sánchez Atrio tiene la percepción (López Arribas denunció algo parecido, pero contra ella en la anterior asamblea) de que “estamos siendo sometidos a maniobras de hostigamiento por parte de una serie de personas que no representan a la mayoría de la colegiación. Son personas que tampoco presentan un plan alternativo. Sabemos que tenemos una oposición de unos médicos que no han aceptado perder unas elecciones. Deberían ir asumiéndolo”, aconseja

Su labor, se reafirma, consiste en utilizar las redes sociales para difundir una serie de "visiones de la realidad que solamente ven ellos. Algo muy discutible y hasta condenable. No vamos a tomar una decisión de dimitir o convocar unas elecciones anticipadas porque esas personas lo dicten. No lo vamos ni a contemplar. Vamos a continuar trabajando por el Colegio, en donde la situación está cambiando, ya que cada vez se acercan más los colegiados. Y cada vez son más los que lo consideran su casa; una casa en la que comprueban que los programas, como los de Educación para la Salud, están saliendo o próximo a salir, como en este caso”.