La Inspección Sanitaria denuncia el planteamiento torticero de la Ley de Mutuas de la Seguridad Social

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FAISSLa Federación de Asociaciones de Inspección de Servicios Sanitarios (FAISS) considera que lo conocido del Proyecto de Ley de Mutuas de la Seguridad Social encierra un planteamiento torticero de las altas sanitarias, por más que se haya dado la impresión de haber mejorado los textos difundidos hasta ahora.

Después de que el último Consejo de Ministros, celebrado el 18 de julio de 2014, hubiera aprobado el llamado coloquialmente “Proyecto de Ley de Mutuas de la Seguridad Social” y un Real Decreto que modifica la gestión de la IT (Incapacidad Temporal, baja por enfermedad), desde la FAISS se indica que, ante la falta de textos oficiales de ambas normas, que no fueron facilitados, remitiéndose a su publicación en el BOE (Boletín Oficial del Estado),  en este momento sólo puede hacer una valoración inicial y parcial basada en las referencias generales dadas a los medios de comunicación tras el citado Consejo de Ministros.

La FAISS comenta que, sin perjuicio de reconocer que el proyecto ha mejorado en varios aspectos, no puede decirse que su valoración global sea satisfactoria para trabajadores, profesionales y el Sistema Nacional de Salud (SNS) en su conjunto; es más apropiado hablar de alivio ante la desaparición del despropósito previo del “Alta Presunta” que pretendía aplicar un “silencio administrativo positivo” que producía el “alta presunta”, pero efectiva, del paciente, sin intervención médica real. Aunque esto haya desaparecido, la Inspección Sanitaria sigue considerando inasumible que si, en el cortísimo plazo de 5 días, la Inspección Médica del SNS no hubiera contestado a la Mutua (o ésta no hubiera recibido la respuesta) o la resolución a su Propuesta de Alta fuera mantener la IT del paciente, ésta se dirija al INSS para que le resuelva en 4 días. En primer lugar se obvia que la Inspección Sanitaria se dirija al Médico de Familia (MF, se le ignora en la letra y en los plazos) que es quién trata al paciente y gestiona su IT, siendo imposible conseguir en esos tiempos una citación del trabajador enfermo, una nueva revisión por el MF y un informe para resolver las Propuestas de Alta.

Y si esto es francamente difícil desde dentro de la Sanidad Pública, según la FAISS, entiende que es mucho más problemático técnica y éticamente que los Médicos Evaluadores del INSS, desde una organización administrativa, puedan resolverlo en 4 días, a menos que se crean absolutamente lo que dice la Mutua y avalen sus altas sin ver al paciente ni contrastar en persona su verdadero estado clínico. Para la FAISS lo que, al final, se persigue con estas normas es conseguir que, por la inmediatez de los plazos, prosperen torticeramente las Propuestas de Alta y que las Mutuas obtengan la capacidad de dar altas, de facto, aunque no formalmente. Se pretende dirigir y controlar al SNS desde fuera del mismo por unas organizaciones privadas de los empresarios, que no han sido precisamente ejemplo de buena gestión, sino todo lo contrario.

Cuando se conozcan los textos efectivamente aprobados, la FAISS se pronunciará sobre el posible acceso de las Mutuas a la Historia Clínica Electrónica (HCE) del SNS, de los trabajadores; sobre los procedimientos y formas de pago a las Mutuas por las asistencias privilegiadas (pruebas y tratamientos) a los trabajadores de baja; así como sobre la reforma del método de emisión de partes y gestión de la IT.