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La industria aportó 118 millones de euros para que los profesionales acudieran a congresos en 2018

Datos de las compañías adheridas al Código de Buenas Prácticas de Farmaindustria

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Farmaindustria ha anunciado que las compañías adheridas a su Código de Buenas Prácticas publicaron, por cuarto año, las colaboraciones con los agentes del sector, que muestran que en 2018 la industria asentada en España contribuyó con 118 millones de euros en ayudas a profesionales sanitarios para que pudieran acudir a reuniones y congresos científicos-profesionales.

Por otro lado, las organizaciones sanitarias responsables de este tipo de encuentros contaron con un apoyo de 98,5 millones de euros. Adicionalmente, invirtieron 259 millones de euros en contratos con organizaciones y profesionales sanitarios para desarrollar proyectos de investigación en el ámbito biomédico.

A los citados ámbitos de investigación y de formación se suman otros dos conceptos: la prestación de servicios profesionales, por un valor global de 84 millones de euros, y las donaciones, que solo pueden ir destinadas a organizaciones sanitarias y que ascendieron a 37,5 millones. La publicación de estos datos es consecuencia de la iniciativa de transparencia de la industria farmacéutica en Europa, incorporada en 2014 al Código de Buenas Prácticas de la Industria Farmacéutica en España, y que se materializó con la primera publicación en junio de 2016.

Por otro lado, las transferencias económicas en el capítulo de investigación responden al progresivo cambio en el modelo de I+D. En el caso de España, casi la mitad de la inversión (47,2%) se destina a contratos de investigación extramuros, fundamentalmente con entidades de carácter público (centros de investigación, hospitales y universidades, entre otros).
Esfuerzo de la industria
Los 259 millones de euros en contratos de I+D con profesionales y centros ahora publicados suponen, aproximadamente, la mitad del montante total de esta cooperación externa y hacen referencia a colaboraciones para el diseño o ejecución de estudios preclínicos, ensayos clínicos y estudios de postautorización. El resto de inversiones extramuros incluyen conceptos como los contratos de investigación preclínica en los que no intervienen profesionales sanitarios o el suministro de medicación gratuita para los ensayos clínicos y su monitorización.

"Este esfuerzo de la industria farmacéutica, que promueve ocho de cada 10 ensayos clínicos en España, ha sido una de las claves que ha permitido situar al país, en los últimos años, entre los Estados europeos con mejores condiciones de toda Europa para acoger investigación clínica, sobre todo en sus primeras fases, cada vez más complejas y costosas", explica Farmaindustria.

"Por otro lado, los 118 millones con los que la industria farmacéutica apoya la formación científica y clínica de los profesionales contribuyen a que los sanitarios españoles mantengan el más alto nivel en conocimiento, especialmente importante en el campo de la salud, por el rápido avance en la investigación biomédica y los nuevos tratamientos", añade la patronal de la industria farmacéutica.
Donaciones y subvenciones
Por otro lado, el mismo organismo recuerda que, además de hacer posible la actualización de conocimientos de los especialistas, la intervención de facultativos españoles en congresos resulta "esencial para propiciar la participación de los hospitales y centros de investigación españoles en ensayos clínicos internacionales, lo que a su vez supone importantes inversiones y ahorros de costes para los centros españoles y facilita a muchos pacientes un acceso temprano a nuevos tratamientos".

Los pagos a profesionales y organizaciones por prestación de servicios sumaron 84 millones de euros en 2018, una cantidad que se corresponde con las contraprestaciones por labores de asesoramiento, consultoría y ponencias en congresos. Estas remuneraciones, cuyas características y requisitos están delimitados en el Código de Buenas Prácticas de la Industria Farmacéutica, incluyen también los gastos necesarios para la prestación del servicio.

Por último, las compañías farmacéuticas hicieron donaciones y dieron subvenciones a organizaciones sanitarias que prestan servicios de asistencia sanitaria social o humanitaria por valor de 37,5 millones de euros. Estas aportaciones, que responden a peticiones de las propias organizaciones, "son siempre desinteresadas", ya que, en virtud del Código de Buenas Prácticas, no pueden constituir un incentivo para "la recomendación, prescripción, compra, suministro, venta o administración de medicamentos", recuerda Farmaindustria.