La Fundación IDIS avisa de nuevo a la Sanidad Pública de que su deterioro es reversible

En nombre del sector privado

Guardar

juan-abarca-1
juan-abarca-1
El presidente de la Fundación IDIS, el doctor Juan Abarca Cidón, ha avisado, de nuevo, a la Sanidad Pública de que su deterioro es reversible, si corrige su rumbo a tiempo, tal y como expresó durante un desayuno coloquio sobre el sistema sanitario para España en la Era Post Covid, organizado por el Club Información e InfoSalud.

Como dejó claro su principal directivo, esta entidad promueve la integración de la Sanidad y es respaldada por 9,2 millones de ciudadanos que contratan libremente su doble aseguramiento con un ahorro de 4.700 millones de euros para las cuentas públicos.

Ello al ser la Sanidad Privada un sector que, también, permite completar o dotar en primera instancia a poblaciones como  la coruñesa de Santiago de Compostela y León, cuya oferta sanitaria y de generación de empleo y crecimiento económico sería de otra forma insuficiente.

Juan Abarca Cidón
Desde la Ley General de Sanidad
Juan Abarca Cidón recordó que la entidad a cuyo frente está no tiene ánimo de lucro y que forma parte de la sociedad civil para mejorar la Sanidad de todos, sin actuar como lo haría una patronal. En su análisis, hizo un repaso histórico que partió de la Ley General de Sanidad, de 1986, un tiempo en el que la asistencia respondía a un modelo de atención a pacientes agudos y en el que existía escasa tecnología médica disponible.

Posteriormente, en 1994, llegó el Informe Abril, para señalar peligros en el horizonte que ya eran manifiestos, entonces, como la cronificación de las patologías asociadas a un progresivo envejecimiento de la población. Abarca Cidón trajo a la memoria el proceso de concesiones que se estableció desde el poder político al ser patente que el sector público era incapaz de atender la creciente demanda asistencial.

En este itinerario de 1986 a la gran crisis socioeconómica de 2008, este conferenciante aprecia una progresiva insuficiencia financiera y retrasos progresivos en la llegada efectiva de la innovación a la Sanidad, problema que se confirma con un parque tecnológico con tendencia grave a la obsolescencia hasta que Amancio Ortega revirtió esta situación con una importante donación de aceleradores lineales para el cáncer.

Esa insuficiencia financiera, completó este ponente, se aprecia en materia de medicamentos innovadores, cuyo retraso en llegar a los pacientes españoles es de 580 días, es decir, dos años después de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) haya dado su visto bueno para los mismos.

Por todo ello, el presidente de este organismo reclama para todos un Pacto de Estado por la Innovación que respete la titularidad de la información clínica para el paciente y que le asegure la última innovación cuando la necesite, ya sea en forma de ingreso hospitalario, dispositivo médico o fármaco disruptivo.
Evolución sectorial
Conocedor de la materia por haber realizado su tesis en este terreno, Abarca Cidón resumió el origen del sector privado, desde un pasado de algunas sagas familiares de médicos que atendían a la población con carácter privado hasta los 440 hospitales con los que hoy cuenta el sector, al haber pasado del modelo Bismarck de atención sanitaria en función de cotizaciones sociales generadas desde el trabajo al sistema Beveridge vigente hoy, con un modelo basado en impuestos.

En este fluir histórico, el presidente de esta organización hizo mención al plan de estabilización que hubo en España en 1963 y que dio lugar al surgimiento de las grandes ciudades sanitarias. Posteriormente, y ya en Democracia, se sucedieron las competencias sin que el sistema sanitario se hubiera conformado de forma definida, con lo que surgieron casos específicos, como la incorporación de 40 hospitales privados a la red pública de Cataluña.

Atribuye Abarca Cidón al sistema sanitario un 10 por ciento del éxito que supone que España disfrute de la segunda esperanza de vida al nacer más larga del planeta, sin que la asistencia tenga que hacer grandes cosas para estos datos demográficos.

En su evolución, la parte privada de la Sanidad creció a demanda de una parte importante de la población que elige, voluntariamente, su aseguramiento privado, de forma que, hoy, el sector va por delante en cirugía robotizada y protonterapia. En ese sentido, señaló al sector como un motor de innovación que obliga al público a competir y evolucionar para prestar mejores servicios a la ciudadanía.
Y llegó la pandemia
Para Abarca Cidón, la pandemia de la Covid-19 disparó los problemas ya atribuidos al envejecimiento poblacional, sin que esto debiera servir de excusa para hacerse trampas al solitario y eludir sin megafonía dar coberturas que son muy necesarias para la población. Habló, así, de un sistema sanitario con las costuras rotas.

Todo al ser ya evidentes las deficiencias del sistema público para atender todas las necesidades sanitarias del país, durante una crisis sanitaria en la que la Sanidad Privada atendió a uno de cada tres pacientes de la Covid-19. También, ve en esta crisis la demostración de que los responsables del sector mostraron su capacidad para trabajar por el bien común e ir mucho más allá del legítimo beneficio empresarial.

Toni Cabot
Evitar el autoengaño
Este desayuno coloquio fue presentado por el responsable de Club Información, Toni Cabot. En respuesta a sus preguntas, Abarca Cidón reiteró que el país no debe seguir por la senda del autoengaño, al relativizar las declaraciones de algunos consejeros del ramo sanitario.

Ello cuando dicen, por ejemplo, que las listas de espera sanitarias bajaron un 17 por ciento en los últimos meses, y al ser la realidad que el tapón está en el acceso a los especialistas, aseveró este ponente, y sin poderse argumentar, por no haber base para ello, que los 120.000 fallecidos por el SARS-CoV-2 eran las personas que estaban pendientes de quirófano en todos los casos.

Confesó Abarca Cidón pudor ajeno ante ese tipo de posicionamientos en un tema tan sensible como es la salud. Para que España no siga la senda de países como Brasil, en el que el sistema público es tan desastroso que el sector privado no lo puede reflotar por más que se intente, reclama una financiación superior al 6,2 por ciento de inversión pública que el Gobierno prevé para los próximos años.

A juicio de este ponente, no sería justo en modo alguno para los 36 millones de ciudadanos que en España tienen solo el aseguramiento público. Desde su posición, estima que el sector privado es el primer interesado en que la Sanidad Pública vaya bien, porque, cuando no es así, esa menor inversión en innovación tiene efecto de emulación en las aseguradoras.
Las concesiones no son privatizaciones
Sobre la función que cumple la Fundación IDIS, Abarca Cidón recordó que vino de una reunión habida en 2009 entre los principales grupos de provisión, como reacción a que el modelo concesional fuera tachado de privatización de la Sanidad Pública, desde un desenfoque ideológico que, por ejemplo, puso el acento de todos los males en comunidades autónomas como la de Madrid y la Valenciana, sin reparar en que también hay concesiones en Asturias y Andalucía.

Para el presidente de este organismo, lo bueno que debe representar la Sanidad de todos se recoge en el manifiesto para una Sanidad mejor, que ya recibió múltiples adhesiones, para alcanzar una Sanidad para todos que sea colaborativa, innovadora, solvente y que, además, cuide adecuadamente de sus profesionales.

Ello con objetivos como que los niños puedan sonreír porque su país no tiene la peor prestación pública odontológica de su entorno ni falten test para las personas con sospecha de padecer Alzheimer, al tiempo que no debería haber nunca listas de espera para las personas con cáncer de pulmón, puso como ejemplo.
Dos puntos más de PIB
Reclama Abarca Cidón un 9 por ciento del PIB para gasto sanitario público, además de organizar la atención a escala poblacional y con criterio empresarial de eficacia, hasta el punto de que habría que cerrar Unidades y Servicios que no pudieran demostrar quedar dentro de umbrales aceptables de mortalidad.

Desde una Medicina mucho más inclusiva, este ponente propone, también, la gestión de la información molecular, genética y de todo tipo, que permita el dominio del dato que c0nduce a una Medicina Personalizada de verdad.

En aras de esa integración de la información, que promueve IDIS sectorialmente, este ponente aprueba que el poder público intente lo propio con estrategias como IMPaCT, en el camino a lo que debe ser organizar el sistema sanitario en función de la demanda y no de la oferta, como ocurría en el siglo XX.

Mejoras sustanciales
Para Abarca Cidón, todo es susceptible de mejora, incluso el propio sistema de trasplantes de España, que es referencia en el mundo, porque resulta ineficiente para este fin que haya comunidades autónomas que solo realizan cinco o seis intervenciones de este tipo al año.

Respecto a la creación de una Agencia Estatal de Salud Pública, asume este ponente que podría evitar que algunos territorios desatiendan esta obligación en perjuicio de todos, sin que sirva de modelo la capacidad de previsión del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad durante la pandemia.

También, recomienda Abarca Cidón dar un adecuado soporte al movimiento asociativo de pacientes, sin que tenga que recurrir a parte de la industria para su funcionamiento y subsistencia. Acerca del mutualismo administrativo dijo que ya es bicentenario y que, hoy, representa 1,9 millones de funcionarios que eligen, voluntariamente, el sector privado en un 84 por ciento, que incluso conlleva, pagar algunos, copagos.

Este es un modelo de atención que opone un gasto por asegurado de 917 euros frente a más 1.300, sin renunciar a todas las prestaciones del sector público, con la salvedad de que desmantelar este sistema supondría el cierre de 100 hospitales en España.
Volver al modelo Alzira
Abarca Cidón se preguntó porque tarda tanto la vuelta atrás de la reversión a gestión directa del valenciano Hospital de Alzira, después de que la Sindicatura de Cuentas de la Comunidad Valenciana demostrara que fue mucho mejor la gestión del grupo sanitario Ribera Salud que la que existe en la actualidad. Así, encuentra, en ello, falta de atención al problema por parte de decisores políticos que anteponen la ideología sin contraste con la realidad a la contumacia de los hechos.

El presidente de esta organización cree que se puede recuperar la confianza entre las dos partes esenciales de la Sanidad, sin negar cierto hartazgo por los ataques que tan gratuitamente recibe el sector, en unas dinámicas en las que son siempre los ciudadanos los que más pierden, y todo ello después de una durísima guerra contra la Covid-19, en la que se demostró lo acertado de la colaboración público privada.