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La Declaración de Madrid reclama más tiempo de especialización para los hematólogos españoles

En el marco del congreso europeo de Hematología

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Se ha presentado en el marco del XXII Congreso de la Asociación Europea de Hematología (EHA) la Declaración de Madrid, un texto dirigido a que todos los países miembros de la Unión Europea cuenten con el mismo tiempo de formación específica para sus especialistas en Hematología.

Durante la presentación pública de esta reclamación, los responsables de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) afirmaron que no es aceptable que el país ofrezca a sus residentes hematólogos 14 meses de formación especializada menos que la media de sus colegas europeos. Ya que, mientras que en el común de los países de Europa la media es de 62 meses, en España todavía siguen siendo 48 meses, un tiempo claramente insuficiente, en opinión de la SEHH y la EHA.

Ulrich Jäger
Legislación europea no concluyente
El jefe del comité de asuntos europeos de la EHA, el profesor Ulrich Jäger, expresó a los periodistas el apoyo sin fisuras de la EHA, y las sociedades nacionales que la constituyen, a la 'Declaración de Madrid en favor de incrementar el periodo formativo de los residentes de Hematología en el Sistema de Cualificaciones Profesionales'.

Como preámbulo, afirmó que existe un marco legal comunitario para garantizar los niveles formativos de los estados miembro. Concretamente, se trata de la directiva europea 2005/36/EC, de reconocimiento de cualificaciones profesionales en los territorios de la Comunidad Europea, que fue modificada, aunque no derogada, por la posterior directiva 2013/55/UE, que también modificó el reglamento IMI, o reglamento europeo 1024/2012,  sobre cooperación administrativa a través del sistema de información del mercado interior.
Alargar la formación
Como principal defecto de base en las citadas directivas, según Jäger, está el hecho de que se determina como tiempo mínimo de formación de los hematólogos únicamente tres años. Un periodo claramente insuficiente para el representante europeo de los hematólogos, a efectos de acreditar una suficiente cualificación en una especialidad tan compleja como la Hematología. Como explicación a esos tres años cortos, el ponente comentó que, anteriormente, los hematólogos trabajaban 60 horas semanales, mientras que ahora lo hacen 48 horas. Por lo que Jäger estimó que esa diferencia de tiempo podría destinarse a formación.

Sobre la Declaración de Madrid, el ponente confió en que ayude a que la formación mínima de los hematólogos españoles pase a un mínimo de cinco años (60 meses), periodo que podría dividirse en dos años de medicina interna y otros tres de Hematología. Aunque no descartó que esa distribución fuera de uno y cuatro años, respectivamente. Para lograr este fin, el hematólogo esgrimió el apoyo de todas las sociedades locales de Hematología de la Unión Europea (UE) para convencer a las administraciones competentes en la materia.

Jorge Sierra Jorge Sierra
Racionalizar el tiempo de trabajo
El presidente de la SEHH, el doctor Jorge Sierra, repasó las competencias de necesaria adquisición para los especialistas en Hematología y Hemoterapia, durante un periodo formativo que, en opinión de la EHA y la SEHH, no debería ser nunca inferior a los cinco años.

Sin embargo tuvo que lamentar, de momento, que la formación en Hematología todavía solo dure cuatro años, al igual que ocurre en Italia, la República Checa y Estonia. En un claro agravio comparativo para los médicos españoles, si se compara con la formación de Croacia, Grecia, Holanda, Suecia, Hungría, Bélgica, Bulgaria y Suiza, donde dura seis años. O frente a los siete años que tarda en completarse la especialidad en Polonia, Turquía y Austria. Sin olvidar los 62 meses, o cinco años y dos meses, que se dedican a ese periodo formativo en países señeros como Alemania, Reino Unido, Portugal, Francia, Irlanda o Dinamarca.

Para Sierra, el riesgo de tener una formación más breve en Hematología supone exponer a los futuros especialistas españoles a tener que depender de periodos de formación extra en aquellos países de la UE a los que podrían desplazarse para trabajar.

En otro momento, el presidente de la SEHH también consideró obsoleta la directiva europea que ordena la especialización en Hematología y no obliga a España a incorporar en la formación de sus nuevos hematólogos aspectos tan disruptivos como la determinación de la enfermedad residual, el análisis biomolecular, los anticuerpos monoclonales y las terapias genéticamente dirigidas.

Concluyó Sierra con la afirmación de que el microscopio es algo tan consustancial al hematólogo como el fonendo al cardiólogo y que, por tanto, tres años de formación en Hematología, supuestamente integral,  junto a otro de Medicina Interna, son claramente insuficientes para conseguir una buena formación en patologías sanguíneas, benignas y malignas, hemostasia, tromboembolismos, terapia celular y molecular, además de transfusiones.

Vicente Vicente Vicente Vicente
Pioneros en biopsia líquida
El presidente de la Comisión Nacional de Hematología, el doctor Vicente Vicente, declaró su total sintonía con la SEHH. De forma que las dos entidades también coinciden al denominar la Hematología como una especialidad "bilingüe" porque habla a la vez los lenguajes de la biología y de la clínica. Desde su nacimiento en los años 50 del siglo pasado, Vicente afirmó que la Hematología tuvo que abordar las enfermedades complejas de la sangre desde el conocimiento biológico. Un punto de partida que ha experimentado un extraordinario desarrollo tecnológico en los últimos tiempos con la citometría de flujo, el análisis biomolecular o el concepto de enfermedad mínima residual, por citar sólo algunos ejemplos.

También sobre la Hematología como especialidad, el doctor Vicente aseguró que sus profesionales llevan décadas haciendo biopsia líquida. Un método de trabajo que se inicia con la extracción de sangre para, posteriormente, ver la cara molecular de las células que la componen, de cara a conocer sus factores de remisión y de pronóstico.

Sobre el periodo formativo deseable, Vicente consideró que los hematólogos españoles del siglo XXI deben incorporar a su formación todos los adelantos que han aportado las tecnologías de diagnóstico y tratamiento, desde que en los años 70 del siglo pasado, el sistema MIR constituyera en sólo cuatro años su periodo de formación en residencia hospitalaria.

Robin Dorswijk Robin Dorswijk
No perder lo biológico por el camino
Sobre la modificación necesaria para los contenidos formativos, el ponente no criticó que la Hematología tenga su troncalidad en medicina interna, pero, tal como advirtió, aseguró que no debería ir en detrimento de la formación biológica del hematólogo, ya que esa es su razón de ser.

Dentro del itinerario seguido para actualizar la formación de la especialidad, Vicente recordó la reunión que la delegación mixta de la SEHH y la propia comisión nacional de la especialidad mantuvo el 6 de agosto de 2015 con el director general de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad (MSSSI), Carlos Moreno. Tras calificar como un gran "chasco" la no salida adelante de dicho programa, hubo que presentar otra propuesta en noviembre de 2016 a la comisión de recursos humanos del Ministerio, que hizo presentar unas modificaciones a los representantes de los hematólogos el pasado 29 de enero de 2017. Proceso que resultó interrumpido por la anulación del Real Decreto de troncalidad, por carecer según el criterio del Tribunal Supremo de una necesaria memoria de impacto económico. Decisión firme que fue recogida en el BOE el pasado 31 de marzo.

Finalmente, el doctor Vicente confió en que tanto la Declaración de Madrid, como la próxima junta de presidentes de las comisiones nacionales de las especialidades, a reunirse el próximo 5 de julio de este verano, pueda desbloquear la actual situación y ayudar a garantizar que los futuros hematólogos españoles tengan la formación que necesitan para seguir siendo competitivos en Europa y el resto del mundo.
Reconocimiento a Madrid
En general, los ponentes se mostraron partidarios de acometer los cambios normativos a nivel español, sin esperar a una nueva directiva europea, que podría tardar entre dos y tres años para su formulación.

Sobre la elección de Madrid como sede para la celebración del XXII Congreso Europeo de Hematología, el responsable de asuntos europeos de la EHA, Robin Doeswijk, argumentó que se debió a los grandes atractivos de la ciudad y al excelente nivel profesional e investigador de los hematólogos españoles. Todo ello, dentro de las magníficas relaciones existentes entre la EHA y la SEHH. Una relación en la que la sociedad médica española va a ser la primera en disponer de una doble afiliación a las dos entidades, a la que, de momento, ya se han sumado 300 hematólogos españoles.