La Comisión Deontológica de la OMC desacredita a la presidenta del Colegio de Madrid

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Sonia López Arribas Sonia López Arribas

La Comisión Deontológica del Consejo General de Colegios Médicos (OMC), en su informe sobre las denuncias cruzadas entre la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid (Icomem), Sonia López Arribas, y la vicepresidenta, Ana Sánchez Atrio, y el secretario, Emilio Villa Alcázar, pone de manifiesto la actuación torticera de López Arribas, para la única que solicita se le abra expediente.

En el Dictamen de la Comisión Central de Deontología, cuya copia circula profusamente por los ámbitos sanitarios de Madrid y del que se hace eco Acta Sanitaria, se llama la atención sobre la actuación poco clara de la presidenta del Icomem, así como sus acusaciones sin fundamento contra los dos compañeros de Junta Directiva. Además, apunta a intereses empresariales que, según reitera la comisión, no concreta. También se cuenta cómo, a pesar de haberse comprometido a retirar la denuncia, con un escrito de su puño y letra, no lo hizo. E, incluso, presenta correos cortados parcialmente. En sus consideraciones, la Comisión Central de Deontología, asegura que 'los escritos de la dra. López Arribas están repletos de afirmaciones poco documentadas y relacionadas con artículos de prensa, de opiniones personales y de suposiciones sin valor probatorio alguno'.

Entre los aspectos curiosos que se narran en el informe, destaca el hecho de cómo, a través de un análisis contable, los gastos de representación de la presidenta aumentaron en las misma medida en que disminuyeron los del director general impuesto por ella, una vez que al citado director general le fue suprimida la partida por acuerdo de la Junta Directiva.

Asimismo sorprende las manifestaciones, incluidas en determinados correos, en los que se apunta a que quien realmente dirige las labores de la presidencia es el marido de López Arribas. La Comisión indica en sus consideraciones que 'está documentado cómo el Sr. Ruiz Escagedo, no médico y esposo de la Dra. López Arribas, y otras personas ajenas al ICOMEM, tienen acceso a documentación interna del Colegio y que alguna de esa documentación se la envía la Dra. López Arribas'.

Y se roza el ridículo cuando, según se reitera a lo largo del dictamen, se cuenta cómo la presidenta fue descubierta grabando un pleno de la Junta Directiva con una grabadora oculta entre sus ropas, sin conocimiento ni autorización del resto de los miembros del Pleno.

En conclusión, y después de haber indicado que algunas de las denuncias deberían solventarse en otro ámbito (se supone que en el Juzgado), la Comisión concluye que se han vulnerado diversos artículos deontológicos por parte de la Dra. López Arribas, 'por lo que se propone la apertura del correspondiente expediente'.  Y, con relación a las denuncias presentadas por la Dra. López Arribas contra los Dres. Sánchez Atrio y Villa Alcázar, no encontramos fundamentos que las sustenten en la documentación aportada'.