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Javier Martínez (Grünenthal): "La comunicación y empatía son clave en la humanización del abordaje del dolor"

entrevista al director del Departamento de Asuntos Corporativos de la compañía

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El director del Departamento de Asuntos Corporativos de la compañía farmacéutica Grünenthal, Javier Martínez, ha ofrecido una entrevista a Acta Sanitaria, en la que desgrana los retos a los que se enfrenta el abordaje del dolor crónico en España, ya que, tal y como pone de manifiesto, "sigue habiendo demasiadas demoras en el diagnóstico y la atención a las personas con dolor", lo cual se suma a la necesidad de humanizar la asistencia a estos pacientes, pues el dolor tiene un gran impacto en todos los niveles de su vida, según evidencian desde Grünenthal.

Acta Sanitaria (AS).- ¿Por qué es importante humanizar la atención que se presta a pacientes con dolor crónico?

Javier Martínez

Javier Martínez (JM).- Según los datos que manejamos, más de siete millones de ciudadanos sufren dolor crónico en España. Se trata de la primera causa de discapacidad y representa la segunda causa de consulta en Atención Primaria en nuestro país.

La prevalencia de esta enfermedad aumenta con la edad, siendo mayor en mujeres, y tiene un importante impacto tanto desde el punto de vista socio-laboral (hasta un 30% de las personas con dolor crónico han estado de baja por este motivo en algún momento de su vida laboral y el dolor les afecta en su empleo), como socio-económico (el coste del dolor crónico se estima que podría llegar a los 16.000 millones de euros anuales en España).

Además, debemos destacar que, a todo esto, se añade que se tarda, aproximadamente, 2,2 años en diagnosticar a estos pacientes y que la espera de atención de pacientes con dolor intenso por parte de las Unidades de Dolor se retrasa más de lo debido.
"Los pacientes necesitan sentirse apoyados y contar con un entorno que les ayude"
Valorando el importante impacto que tiene el dolor crónico en el día a día de las personas con dolor, se observa la importancia de comprender que en su abordaje no se debe considerar únicamente mejorar la afectación física de la persona, sino que ha de centrarse en los componentes psico-sociales e incluso espirituales, aspectos intrínsecamente relacionados con la humanización.

Los pacientes necesitan sentirse apoyados y contar con un entorno que les ayude, por ello son relevantes aspectos clave relativos tanto a la humanización como la comunicación con sus profesionales sanitarios. Por eso es necesario reforzar su empatía por el paciente, valorando a la persona que sufre dolor por todos los aspectos que le impactan tanto a ellos como a su entorno, así como sus necesidades sociales y laborales, con el fin de poder individualizar sus cuidados y hacer, tanto a la persona con dolor como a su entorno, partícipes en la toma de decisiones y la evolución de su enfermedad.

AS.- ¿Diría que ha cambiado, a lo largo de los años, el cuidado que se dispensa a estos pacientes?

JM.- Durante los últimos años, ha cambiado el abordaje del dolor, existen más Unidades de Dolor, los profesionales sanitarios están cada vez mejor formados, por lo que hay un mayor conocimiento de cómo tratarlo. No obstante, siempre hay aspectos que se pueden mejorar. Sigue habiendo demasiadas demoras en el diagnóstico y la atención a las personas con dolor, los aspectos psicosociales no se abordan comúnmente a través de figuras como los psicólogos o trabajadores sociales y las personas con dolor siguen reclamando tener un mayor protagonismo en el tratamiento de su enfermedad. Hemos de recordar que el dolor crónico ya es considerado como una enfermedad, tal y como la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido en la nueva publicación de su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11, 2019).

AS.- ¿Cuáles son las dimensiones de la humanización más relevantes en el abordaje del dolor crónico?

JM.- En el proyecto recientemente presentado sobre la Humanización de la atención a la persona con dolor crónico que la Fundación Humans ha desarrollado con el apoyo de Grunenthal, se ha contado con la activa y experta participación de un equipo multidisciplinar formado por representantes de Medicina, Enfermería, Farmacia y Administración sanitaria, y en la que destaco la aportación decisiva de los pacientes con dolor.

Como consecuencia del proyecto, se han identificado diez dimensiones de la humanización, que aplican especialmente cuando hablamos del abordaje al dolor crónico. Son áreas que afectan tanto al paciente como a su entorno, a los profesionales sanitarios y a la sociedad en general.

Así, destacaría como dimensiones fundamentales la comunicación con el profesional sanitario, su valoración multidimensional midiendo los resultados en salud de su cuidado y tratamiento, la individualización del tratamiento y tanto su capacitación como la de los profesionales sanitarios.

Y, por supuesto, también es fundamental sensibilizar a la sociedad para que las personas con dolor no se sientan estigmatizadas por sufrir esta enfermedad.

AS.- En este sentido, ¿en qué consiste el proyecto de la Fundación Humans y Grünenthal Pharma?

JM.- Cuando hablamos de cómo afecta el dolor crónico a las personas que lo sufren, es imposible no tener en cuenta cómo impacta en su entorno, en sus emociones y en sus relaciones sociales. Por ello, ha sido, para nosotros, un placer poder colaborar con la Fundación Humans y con el equipo multidisciplinar de profesionales sanitarios, gestores de la administración y pacientes con dolor. Creemos que el resultado del documento y decálogo del abordaje de las dimensiones de la humanización de la atención a la persona con dolor crónico es algo que se puede hacer tangible en la atención socio-sanitaria de las personas que sufren el dolor crónico.
"El proyecto ha buscado poner las necesidades de las personas que sufren dolor crónico en el centro"
El proyecto ha buscado poner las necesidades de las personas que sufren dolor crónico en el centro de decisiones asistenciales, identificando y potenciando iniciativas que ayuden tanto a su entorno – profesionales, cuidadores y sociedad en general– como a ellos mismos, a mejorar su experiencia del dolor desde una visión más humanizada.

Establecer una comunicación eficaz entre paciente y profesional, velar por la intimidad del paciente con dolor crónico, escucharles, mostrar empatía o capacitarles y empoderarles para hacerles protagonista en el adecuado cuidado y gestión de su salud, son algunos aspectos que pueden humanizar la atención de estos pacientes para que se sientan realmente en el centro del sistema sanitario.

AS.- ¿Cuál es el papel de los profesionales sanitarios dentro de esa asistencia humanizada?

JM.- Tienen un papel fundamental. Tal y como hemos aprendido durante el desarrollo de este proyecto de los médicos, enfermeras, trabajadores sociales, farmacéuticos y otros expertos que se han unido a esta iniciativa, muchas veces se les achaca que hacen todo para el paciente, pero sin el paciente. Abordar el dolor desde una perspectiva social y humanística exige un conocimiento profundo del ser humano y esa ha sido la razón de ser del proyecto de humanización del dolor crónico.

Esta iniciativa trata de mostrar, a todos los profesionales sanitarios, la importancia de escuchar al paciente de una manera empática, profesional, pero, sobre todo, de una manera humana.
"Abordar el dolor desde una perspectiva social y humanística exige un conocimiento profundo del ser humano"
AS.- ¿Qué resultados puede tener una atención más humana en lo que se refiere al tratamiento del paciente?

JM.- Gracias a este proyecto, en el que se han puesto en común tanto el punto de vista de los profesionales sanitarios y gestores como el de los pacientes, hemos comprobado que, muchas veces, las personas con dolor crónico no solo buscan en la consulta mejorar o aliviar la intensidad de su sufrimiento, sino que, también, buscan poder mejorar su funcionalidad para hacer las cosas del día a día, a pesar de su enfermedad. Para ello, solicitan el apoyo, la comprensión y la empatía de su profesional sanitario. Quieren recuperar su vida y que su entorno también se integre en el abordaje de su dolor para facilitar su comprensión y que, así, el paciente sienta que está acompañado.

Humanizar su atención va a suponer hacerles copartícipes en todo el proceso de abordaje de su dolor, considerando todas las alternativas de cuidado, acompañamiento y terapéuticas, los beneficios y los riesgos, el pronóstico de su enfermedad y su evolución.

AS.- ¿Qué retos futuros le esperan al abordaje del dolor en España?

JM.- Durante los últimos años, la formación en dolor y su correcto abordaje han sido una prioridad para profesionales sanitarios y Administraciones sanitarias, y, aunque queda un largo camino por recorrer en cuanto a la formación reglada en dolor, ya hay pasos dados de forma corresponsable por la Administración y la industria sanitaria en este sentido.

De hecho, en la actualidad, ya hay seis comunidades autónomas que cuentan con planes y estrategias relativas a la mejora del abordaje asistencial del dolor y hay diez que tienen ya estructuras de atención sanitaria relacionadas con la humanización de la atención al paciente. Es por ello por lo que nos encontramos ante una oportunidad única de cara a un abordaje integral del paciente con dolor crónico.
"Nos encontramos ante una oportunidad única de cara a un abordaje integral"
Siempre hay oportunidad de mejorar en áreas como la formación continuada, diagnósticos en fases tempranas y derivaciones más ágiles. Estos ejemplos son solo algunas de las áreas en las que se debería poner el foco para mejorar la situación de los pacientes con dolor en el sistema sanitario español.