El Colegio de Médicos de Segovia no ha sancionado a nadie por denunciar la precariedad laboral

Declaraciones de Enrique Guilabert sobre el expediente a Mónica Lalanda

Guardar

Enrique Guilabert
Enrique Guilabert
Enrique Guilabert

El presidente del Colegio de Médicos de Segovia, Enrique Guilabert, considera que, en relación con el expediente disciplinario abierto a Mónica Lalanda, no se puede dar por hecho el fallo del mismo, como se está insinuando de que va a ser suspendida un año del ejercicio profesional. Además, insiste, en el caso de que la colegiada no esté de acuerdo con el fallo que se adopte en su día, tiene la posibilidad de recurrir contra el mismo en otras instancias, profesionales y judiciales.

Dado el desarrollo adquirido por la información sobre el expediente disciplinario abierto por el Colegio de Médicos de Segovia a Mónica Lalanda, Acta Sanitaria ha mantenido una conversación con el presidente del mismo, Enrique Guilabert, quien, además de mostrar un cierto malestar por algunas informaciones publicadas, asegura que, en ningún caso, el colegio pretende sancionar a nadie por haber denunciado la precariedad laboral existente en algún centro pues, insiste, "yo he sido el primero que, de forma reiterada, lo he venido haciendo".
Obligados por los Estatutos
Mónica Lalanda Mónica Lalanda

Enrique Guilabert asegura que la Junta de Gobierno, de acuerdo con los estatutos colegiales, se vio obligado a abrir el expediente después de que hubieran resultado baldíos todos los intentos de mediación con Mónica Lalanda para que retirase de su escrito unas palabras que pueden dañar la reputación del jefe de servicio de urgencias del Hospital General de Segovia y que él habría aceptado. El presidente advierte que todos los intentos de mediación fueron inútiles. De ahí que, de acuerdo con los estatutos, se decidiera someter el hecho a la Comisión Deontológica que, sin la participación de Mónica Lalanda que forma parte de la misma, decidió por unanimidad solicitar a la Junta de Gobierno que abriera el correspondiente expediente. En este sentido, y en palabras textuales de Guilabert, "pese al chaparrón que nos está cayendo, la Junta Directiva está atada de pies y manos".

El presidente segoviano, que se niega a revelar cualquier contenido del acuerdo que llevó a la adopción de la decisión, señala que algunos tendrán que dar marcha atrás en sus críticas cuando se aclare todo el proceso, ahora secreto. Y, aunque lamenta el daño que puede estar causando a la institución, Guilabert no descarta que también puede ser positivo de cara a la sociedad, para que se conozca que allí se defiende a las personas de ataques que pueden ser injustos.

Finalmente, y en relación con la fecha en que se comunicó la decisión a Mónica Lalanda, el 6 de enero, el día de Reyes, Enrique Guilabert explica que, aunque no era el mejor regalo, se hizo por indicación de los servicios jurídicos para evitar que pudiera pasarse el plazo establecido para hacerlo, que era el lunes siguiente, el 9 de enero.