Joaquín Estévez y Carlos Ferrer
Joaquín Estévez y Carlos Ferrer

Directivos de la Salud se alían con la multinacional Smith&Nephew por una gestión más eficiente

Sobre el impacto del dolor y el coste de las heridas

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 La base del acuerdo  entre la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y Smith&Nephew, firmado en Madrid el jueves 16 del corriente, está basado en la colaboración  para reducir el impacto que el dolor tiene en las personas y el coste económico  que causan  las heridas,  que pueden ascender hasta en un 4 por ciento de los costes totales del sistema,  y que en opinión de los directivos  de ambas organizaciones no está bien evaluado en nuestra sanidad.

 

Joaquín Estévez y Carlos Ferrer

El presidente de SEDISA, Joaquín Estévez, evaluó que en nuestro sistema se tiende a no medir bien lo que se hace y a descuidar la evaluación de resultados; en este sentido apuntó a que estas carencias existen en el área del dolor, “en donde no se pone un adecuado enfoque y no se es consciente de su importancia”. Consideró que las infecciones hospitalarias a veces no se miden y hasta se ocultan; es por ello que evaluó que ahí existe un campo de mejora que en gran medida puede venir a través de la concienciación de los profesionales.

Abundando en la idea de la importancia de la colaboración, Carlos Ferrer, de Smith&Nephew, aseguró que habían decidido ir de la mano de los directivos españoles ya que  estos  aprecian el valor de mejorar resultados y la calidad del sistema; es por tanto que manifestó su alegría “de encontrarnos con  este equipo con mentalidad de seguir el proceso para poder incidir en él y ahorrar dinero”. Reconoció el directivo de la multinacional que los meandros de la legislación española son complicados y largos. Ha de tenerse en cuenta que este tipo de productos (desde maquinaria  a  productos tópicos y apósitos en general) se venden por concurso público, lo que significa que son contratos de Estado; lo que comprende sortear los siempre farragosos procesos burocráticos.
 La innovación y el un aumento de costes
Otro de los obstáculos que mencionó Joaquín Estévez es la dificultad de introducir la innovación “ya que se asocia a un aumento de costes” y añadió que es difícil convencer a los clientes que “pueden obtener mejoras sin que se produzca una mayor inversión”. Apuntó a que la infección hospitalaria viene asociada en muchas ocasiones al sitio quirúrgico y que estableciendo protocolos, procedimientos y productos es relativamente sencillo reducir las infecciones. Ferrer prosiguió observando que necesitamos pasar de una medicina basada en la eminencia a una medicina basada en la evidencia. En resumidas cuentas, que ambos organismos tienen un plan consistente en hacer más con menos (lograr la cuadratura del círculo, como dijo Ferrer).

Prosiguió el director para España de la compañía multinacional haciendo valer que su empresa, de origen británico, está presente en 90 países y que por tanto ya cuentan con una experiencia al haber aplicado estos conocimientos en países con sistemas sanitarios parecidos al nuestro como es el caso canadiense, pero eso sí, “con sistemas legislativos bastante más sencillos”.
La formación, a cuenta de la industria
En cuanto a la formación de los profesionales para “evitar las heridas o para que no duren un segundo más de lo necesario”, así como en la gestión de los procesos, aseguraron que la propia industria aporta esos conocimientos. Aclararon que los procesos formativos han de estar consensuados por las comunidades donde se vayan a realizar y  la importancia de establecer un calendario. Y añadieron como algo imprescindible el necesario cambio en la relación entre proveedor y agente y en ver a la industria como una colaboradora en la mejora del sistema. Otro de los objetivos de la colaboración es el de disminuir los costes indirectos, estimados en la actualidad en el 85 por ciento.

En cuanto a los datos europeos publicados en 2009, dieron como resultado que entre el 25 por ciento y el 40 por ciento de las camas de los hospitales están ocupadas por pacientes con heridas. En lo que respecta a la atención primaria el cuidado de las heridas supone más del 50 por ciento de todos los recursos. Por último,  resaltaron que muchas de las muertes clasificadas por senectud tienen como origen una infección de úlcera decúbito o respiratoria.