Presentación Cofares Guía Farmacéutico Siglo XXI
Presentación Cofares Guía Farmacéutico Siglo XXI

La farmacia digitalizada será la herramienta del futuro para reinventar la atención sanitaria

Cofares presenta la guía 'Así lo vemos: Destrezas del farmacéutico del siglo XXI', en la que especialistas abordan el desafío tecnológico, el ecosistema de salud y los cambios en la regulación necesarios para afrontar la farmacia futura

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La compañía de distribución farmacéutica Cofares ha editado la guía 'Así lo vemos: Destrezas del farmacéutico del siglo XXI', con el propósito de analizar los requisitos para enfocar la farmacia en el futuro y para la que contó con diversas firmas para abordar el desafío tecnológico, el ecosistema de salud y los cambios en la regulación necesarios. 

La pandemia de la Covid-19 aceleró la digitalización de todas las áreas de la vida, también en las oficinas de Farmacia. Y así lo recoge esta publicación digital, que reúne el punto de vista de profesionales claves en el sector farmacéutico. 

En la presentación de este documento, el presidente de Cofares, Eduardo Pastor, señaló que elaboraron "esta guía con el ánimo de que sirva de aliento e impulso para seguir trabajando por una farmacia que sirva de impulso para los retos contemporáneos". 

Eduardo Pastor
Eduardo Pastor

Este informe cuenta con artículos de Tomás Fernández, que es el director de desarrollo de la plataforma Docline; Jaime Espólita, que es el presidente de la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR); Jaume Pey, que es el director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp); Carlos Mateos, que es el director de la agencia de comunicación COM Salud y coordinador del instituto #SaludsinBulos; y Olga Delgado, que es la presidenta de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).

Más participantes en el informe de Cofares

Además, participan en este documento Vicente J. Baixauli, que es el presidente de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC); Cheles Cantabrana, que es la presidenta de la Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias (CEAFA); Julio Sánchez Fierro, que es abogado y Doctor en Ciencias de la Salud; Julio Zarco, que es el presidente de la Fundación Humans; y Luis de Palacio, que presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE). Además, fue coordinado por Asunción Redín, que es miembro de la Fundación Cofares. 

Asunción Redín
Asunción Redín

El encargado de desgranar los contenidos y colaboradores de esta publicación fue Carlos Mateos, que concretó el futuro de la farmacia en cuatro claves: digitalización, formación, oferta de servicios y regulación. 

La digitalización como puente 

Entre las conclusiones obtenidas, destaca que la figura del farmacéutico comunitario puede integrarse a la perfección en el uso de las plataformas tecnológicas aplicadas a la mejora de la salud y la calidad de vida, situándose en una posición fundamental en el eje Médico-Paciente Farmacia. Para ello, la botica debe permanecer conectada con médicos y enfermeros para conformar un ecosistema donde los pacientes puedan consultar dudas o urgencias.

"Este modelo no representa una amenaza, sino que supone hacer de la farmacia el aliado en salud más completo del sistema. Ya lo es y debe de seguir siéndolo", afirma, en su artículo, Tomás Fernández. Una digitalización de la que tampoco debe escapar la farmacia rural, cuya realidad actual está marcada por la cada vez más acusada escasez de profesionales sanitarios, el déficit en transportes y vías de comunicación, y el perfil del paciente, caracterizado por tener una edad avanzada, limitación de recursos y vivir en soledad.

"Existe un déficit en lo que se conoce como atención sanitaria especializada; es decir, la que se presta desde los hospitales. Este hecho provoca que el paciente rural tenga que desplazarse grandes distancias (superiores, incluso, a los 200 kilómetros) para acudir a una revisión médica, a una cita con un especialista o a ser atendido por los Servicios de Farmacia Hospitalaria", escribe Jaime Espólita, que añade que, "en la telefarmacia, hemos encontrado un campo de acción tremendamente útil y que nos abre un mundo lleno de posibilidades en lo que a la atención farmacéutica integral se refiere". 

Entorno online

Por su parte, Jaume Pey pone de manifiesto, en su artículo, que las farmacias medianas y pequeñas no deberían quedarse al margen y, por tanto, es necesario habilitar recursos y canales que hagan posible su integración en esta tendencia creciente hacia el entorno online. "La oficina de Farmacia debe digitalizarse, pero sin perder su esencia como centro sanitario que custodia los medicamentos y productos de autocuidado, y con un profesional sanitario que ofrece un consejo de salud altamente valorado por la sociedad", determina. 

Carlos Mateos
Carlos Mateos

Y es, precisamente, la valía de su criterio a la hora de asesorar lo que posiciona al farmacéutico como una figura clave para hacer frente, también, a los incesantes bulos que se generan en torno a la salud, recurriendo a la pedagogía y la información veraz, ya no solo desde el mostrador de la botica, sino también a través de Internet.

Tal y como explica Mateos, "con infografías, textos divulgativos, vídeos y, en ocasiones, humor, al ritmo de bailes en TikTok, algunos farmacéuticos han conseguido audiencias masivas, así como saltar de las redes a los medios y desplazar a los tertulianos 'opinatodo' tan habituales antes de la pandemia”. 

El paciente, centro del ecosistema sanitario 

Más allá de la digitalización, esta guía pone también de manifiesto la necesaria coordinación farmacéutica de los distintos niveles asistenciales. Sobre este aspecto, Olga Delgado afirma que es preciso definir un rol más sanitario y asistencial de la farmacia comunitaria: "un rol que tenga más engranaje en el sistema sanitario para asumir el papel que le corresponde en el proceso terapéutico de los pacientes, en cuanto a acceso a datos clínicos, protocolos de actuación y derivación, y seguimiento de resultados". 

Otro punto sobre el que hay que incidir es, tal y como apunta Vicente J. Baixauli, la atención domiciliaria desde la oficina de Farmacia. Este servicio trasciende a la realidad de la pandemia y es cada vez más importante para aquellas personas que, con la aparición de problemas de salud y el cumplimiento de los años, van perdiendo poco a poco su autonomía.

En cuanto a quién debe ser el profesional que lleve a cabo este servicio, Baixauli lo tiene claro. "Por coherencia y normativa, debe ser el farmacéutico comunitario, puesto que es el mismo que en condiciones normales lo presta en la farmacia, pero que en estos casos en los que el paciente no puede acudir a la misma, se desplaza a su domicilio". Así, es el farmacéutico el responsable de que la entrega del medicamento al paciente se realice con todas las garantías.

Sobre las expectativas entre la población en referencia a los servicios farmacéuticos, Cheles Cantabrana aporta un análisis en el que la confianza es, por delante de la variedad de estos servicios, la característica que mejor define la fidelización de los pacientes. Además, entre otros aspectos, afirma que los pacientes cuentan con que la farmacia es garantía "de que los medicamentos provienen de distribuidores autorizados, de que van a estar custodiados en condiciones de salubridad y adecuado almacenamiento, con control de la fecha de caducidad". 

Requisitos para una correcta evolución 

Para que la farmacia pueda seguir avanzando y dando respuesta a la realidad postcovid, es esencial que se cumpla una serie de requisitos, entre los que se encuentra la implementación de cambios en el marco regulatorio de la atención farmacéutica. Y es que, según palabras de Julio Sánchez Fierro, el Estado de Alarma permitió poner temporalmente en suspenso normas y posicionamientos obsoletos hacia la actividad de las oficinas de Farmacia, permitiendo que esta pudiera llevar a cabo servicios hasta la fecha no permitidos.

Además, se hace necesario respaldar con normas el modelo de farmacia asistencial, en situaciones de crisis y, también, en las de normalidad. "Dentro de ese cambio normativo, por razones obvias, habría de estar incluida la atención domiciliaria, que se ha revelado fundamental durante esta crisis sanitaria para las personas de mayor edad, solas o en situación de dependencia o discapacidad”, puntualiza Sánchez Fierro. 

Otro requisito es el de mantener un continuo desarrollo profesional que, también, va ligado a la ampliación de competencias. Sobre este punto, Julio Zarco apunta a que, con la llegada de la Covid-19, la asistencia se trasformó y todas las profesiones sanitarias tuvieron que reinventarse y crear nuevos modelos asistenciales en un marco colaborativo único en la historia.

Primera línea

"El farmacéutico no ha estado ajeno a esta situación y pese a que ha sido un colectivo sanitario de primera línea algo descuidado en la protección y cuidado por parte de las Administraciones, en este momento, hemos asistido a una adaptación de la atención farmacéutica a las nuevas necesidades de la población", explica Zarco, que añade que "la posibilidad de que los farmacéuticos, en su atención farmacéutica, puedan realizar test y serologías de Covid-19, junto a la posibilidad de poder vacunar directamente a la población, está haciendo que nuevas competencias aparezcan en su mapa competencial".

Por último, Luis de Palacio pone el foco en la necesidad de que la farmacia, como requisito esencial para subsistir, apueste por la sostenibilidad empresarial, lo que, traducido a su expresión más simple, significa alcanzar la suficiencia de beneficios empresariales de manera recurrente, estable y adecuada a las necesidades de la farmacia.

"Es imprescindible evolucionar para tener más posibilidades de sobrevivir y de prosperar. Hay que hacerlo de una manera muy valiente, puede que hasta arriesgada para los estándares de nuestro sector. Y, además, hay que hacerlo a título oneroso -con ánimo de lucro, con retorno económico-, como parte consustancial de esa evolución”, concluye De Palacio. 

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